viernes, 25 de mayo de 2018

EL FUEGO.


 



Si al menos mi vida ardiera

encendida por chispas de pasión

o por un rojo pálido aunque fuera...



en silencio sin estremecimientos de fuego

lenta me consumo y viva todavía




IL FUOCO


Bruciasse almeno la mia vita
Accesa da faville di passione
O da un rossore appena…

In silenzio senza brividi di fuoco
Lenta mi consumo e ancora viva
 


domingo, 20 de mayo de 2018

MODO DE FILOSOFAR.



 



Es el mundo un libro en el que Espíritu Eterno
ha escrito sus propios pensamientos, y es un vivo templo,
en el que pintando sus propios gestos, y su propio ejemplo
ornó de vivas estatuas lo hondo y lo supremo.

Para que cada espíritu, y en su lugar el arte, la norma,
leer y contemplar, para no ser impío,
deba, y pueda decir: «Yo cumplo el universo,
contemplando a Dios incluyo cada cosa».

Pero nosotros, almas encerradas en los libros y en los templos muertos,
copiados del vivo con muchos errores,
los anteponemos a un magisterio tal.

Oh tormentos, del error hacednos conscientes:
en penas y conflictos, en dolor e ignorancia.
¡Regresemos, en fin, por Dios, a lo original!

sábado, 19 de mayo de 2018

PRIMAVERA.


 

Cuando todo huele a pólvora, el café
del desayuno, las plantas del jardín,
la alfombra donde pongo los pies cada mañana,
el mes de marzo, el sueño entrecortado
de las madres en el refugio oscuro,
busco entre los rescoldos un resquicio
de luz, el calor de una palabra que nos salve.
El esfuerzo es inútil: no quedan en el libro
sílabas con aliento, ni siquiera rescoldos.
Si acaso, con las luces que estallan irreales,
signos indescifrables en la noche cerrada.
Entrego a los que lloran una lágrima seca.
Asisto junto a ellos al enésimo entierro
de la vida. Con el humo en los ojos
y el corazón enfermo de tristeza.
Han huido los pájaros del cielo de Bagdad.
Ni siquiera el silencio me consuela. Está muerto.
No existe.
También ha sucumbido al bombardeo.

viernes, 18 de mayo de 2018

ROSAS.




Con el estiércol que arrojan a mi patio
abono yo mis rosas.
Aéreas en sus tallos, de la luz se alimentan
aunque lleven la muerte dormida en sus corolas.
Y su belleza, inútil como toda la belleza,
sus espinas inocuas, hacen cerco
al corazón, guerrean
con la bestia que acecha en la tiniebla.

Poema del libro: "Tretas del débil."