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domingo, 14 de mayo de 2023

HABITACIONES PRESTADAS.


-Felipe Benítez Reyes-
 
Era un sonar de llaves indecisas.
Un ruido profundo de ascensores;
inquietados huéspedes de aquellos edificios
de la periferia, dorados por la tarde.
Era buscar a ciegas
interruptores de luz, como quien busca
en esas bibliotecas truculentas
el secreto resorte
que conduce a la cámara privada,
al sitio inconfesable. Era el olor
de sábanas extrañas, y el olor
desconsolado de los cuartos
de huéspedes, con libros y revistas
de desecho. Era
vestirse con el frío. Salir de allí
de nuevo como extraños.
Más unidos, en fin, por una sombra.
El amor tiene ahora en el recuerdo
olor a cuartos húmedos
y el sonido furtivo de una puerta al abrirse.
 

viernes, 21 de septiembre de 2018

LAS SOMBRAS DEL VERANO. (Fragmento)




Ilustración autor desconocido.
 



Aquel verano, delicado y solemne, fue la vida.

Fue la vida el verano, y es ahora

como una tempestad, atormentando

los barcos fantasmales que cruzan la memoria.



Alguien retira flores muertas

del cuarto de los invitados

y hay una luz cansada tendida sobre el suelo,

como un dios malherido, y van yéndose coches

en que agitan pañuelos unos niños.



Trae la noche

un viento helado y bronco que es el viento

del pasado, y en la terraza esparce

hojas secas y rosas y periódicos, mientras miro

el sepulcral avance del mar sobre la arena,

llevándose y trayendo troncos viejos,

hierros llenos de algas, y algún juguete roto.



Ahora recorro

ciudades que son una ciudad sola, y siempre oscura,

cargado de maletas, sin dinero,

buscando un hotel sin nombre

donde alguien me espera

para revelarme aquello que no quiero saber,

para darme una llave...

Oigo esta noche

tu cuerpo desplomarse en la piscina,

y las risas festivas

de los amigos, encendiendo bengalas.

Y estoy

de pronto en una calle, esperándote

para acudir al piso de las citas furtivas

olor a tabaco rancio.

sábado, 22 de junio de 2013

NOCHE DE SAN JUAN.


Ilustración Sam Araya.
 
La noche de San Juan
-Jorge Luis Borges-

El poniente impecable en esplendores
quebró a filo de espada las distancias.
Suave como un sauzal está la noche.
Rojos chisporrotean
los remolinos de las bruscas hogueras;
leña sacrificada
que se desangra en altas llamaradas,
bandera viva y ciega travesura.
La sombra es apacible como una lejanía;
hoy las calles recuerdan
que fueron campo un día.
Toda la santa noche la soledad rezando
su rosario de estrellas desparramadas.

Fervor de Buenos Aires (1923)
 
 
 
NOCHE DE SAN JUAN
 
Anticuado, interrogo a las estrellas,
su desnudo, inapelable misterio,
mientras miro las llamas en la playa,
en esta noche cuando empieza el verano.
Lector de Drieu o Pavese, sé también
lo sencillo que puede ser acabar con la historia,
no preguntar ya nada, olvidar para siempre
esta apariencia de tarjeta postal.
Frente a mí, imperturbables, desveladas,
pasan, en silencio, vida y muerte,
evitando, con un rictus cansado,
este fantasma insomne, este papel en blanco,
esta hoguera apagada que perdura.
 
Ilustración Joan Amanda Blacke.
 
 
 
NOCHE DE SAN JUAN
 
Qué secreta y hermosa
es la noche festiva para aquel
que no tiene pasado: un tiempo frío
dentro del corazón.
Qué exacta noche
de fuego y juventud.
Qué diferente
ya de cuando éramos
aquellos que en la sombra
furtivos se besaban y reían.
Las muchachas se obsequian como entonces
y los amigos beben en una copa igual
a la que ya apuramos cuando fuimos
como estos que ahora se adueñan de la vida.