sábado, 25 de abril de 2026

LOS CHICOS DE LA NICKEL. Colson Whitehead.

“Los chicos de la Nickel” fue uno de esos libros que despertó mi curiosidad desde el primer momento. Memoria, violencia, perdida de la inocencia y la resistencia moral. Premio Pulitzer de ficción 2020.
 

 
"Los chicos de la Nickel” es una obra breve, poderosa y conmovedora, pero a la vez devastadora. Whitehead logra convertir una historia de horror real en una reflexión literaria sobre la dignidad humana y de fortaleza.
Inspirada en la Dozier School for Boys de Florida, la obra no solo reconstruye un episodio oscuro de la historia reciente de Estados Unidos, sino que indaga en la persistencia del racimo estructural y en la fragilidad de los ideales democráticos.
Narra la experiencia de dos jóvenes afroamericanos en un reformatorio durante la década de 1.960, en plena era de segregación racial en E.E.U.U.
El protagonista, Elwood Curtis, es un joven idealista, cree firmemente en la justicia y encarna la fe en el progreso moral, por una trágica injustica, es enviado a la Academia Nickel, un reformatorio que aparenta ser una institución educativa pero que esconde: violencia, racismo, abusos físicos y psicológicos.
Allí conoce a Turner, un muchacho más pragmático y desconfiado, cuya visión del mundo contrasta con el optimismo de Elwood. La relación entre ambos constituye el corazón emocional de la novela.
La novela no solo denuncia un sistema brutal, sino que también reflexiona sobre la memoria y está impregnada de una faceta ética que hace valer la dignidad de las personas.
 
Su forma de narrar es directa, pero profundamente impactante, potencia el impacto moral de la historia sin recurrir al sentimentalismo ni a la exageración dramática.
Los hechos se narran con sobriedad, Whitehead evita el exceso de descripción, la economía del lenguaje produce un efecto de mayor impacto emocional. Su estilo sobrio y contenido así como una prosa precisa y elegante. Junto a un recurso narrativo significativo de la obra que es la alternancia temporal, consigue establecer una fluidez en el argumento.
Por esto, su estilo y construcción narrativa no busca conmover al momento, sino provocar una reflexión duradera sobre la injusticia y la memoria histórica.
Sin revelar ningún detalle, el giro final, os dará un efecto sorpresivo que refuerza cada uno de los temas principales.
 
Colson Whitehead ha creado dos personajes sobresalientes, Elwood Curtis y Jack Turner, simbolizan dos actitudes diferentes frente al mundo.
La relación entre los protagonistas constituye el eje moral y filosófico del texto. Si Elwood representa la fe en la justicia, Tuner encarna el escepticismo aprendido a través de la experiencia.
Con respecto a, ambos personajes, se complementan en más de un sentido, ya que representan dos caras distintas en sus personalidades, ya que intentaran sobrevivir en un país convulsionado, encerrados en un espacio que debería ser el equivalente a seguridad.
Este contraste articula uno de los grandes dilemas de la novela. Whitehead ofrece personajes perfilados con precisión que les aporta profundidad psicológica y una gran dosis de humanitarismo.
La amistad entre ambos personajes introduce un espacio de humanidad en medio de la desolación, porque incluso ese vínculo se ve condicionado por la violencia estructural que los rodea.  Mostrando cómo ambas posturas contienen verdad y vulnerabilidad.
Se trata de una novela robusta, que estremece por la crueldad y desesperanza de las circunstancias de los personajes que protagonizan la narración.
 
“Los chicos de la Nickel” no es un solo una novela histórica, radica en mostrar la brutalidad, en ese reconocimiento reside esta novela breve pero de enorme densidad ética y literaria.

jueves, 23 de abril de 2026

LECTOR

 
Ilustración autor desconocido.
 
 
En mi niñez leía casi todo
sin importarme nada
el autor, la tendencia ni el olvido
que entonces arreciaba.
 
Lectura, ensoñación, frente a la cual
el mundo se borraba:
lentas tardes de sol en la azotea;
horas de asueto, mágicas.
 
Descubrí con el tiempo lo que tiene
y no tiene de importancia,
ciertos libros impares que la crítica
con soltura baraja
 
donde leí la vida de repente
misteriosa, tan clara;
donde sigo leyendo la verdad
que buscan estas páginas.
 

domingo, 19 de abril de 2026

ESPERANZA.

Ilustración autor desconocido.
  
 
Si abriera yo una tiendita,
adivina adivinanza,
¿sabéis lo que vendería?
Solo esperanza.
 
"¡La esperanza está barata!",
pregonaría a la gente,
y, por dos perras, daría
cuanta quisiera el cliente.
 
Y a los pobres que no tienen
ni para desayunar
les daría mi esperanza
toda entera y sin pagar.
 

sábado, 18 de abril de 2026

SI LOS CUENTOS NO SE CUENTAN.

 
Si los cuentos no se cuentan
 dejan de existir las hadas,
los dragones, los vampiros,
los duendes y los piratas.
 
Y no hay pasajes secretos
ni cuevas maravillosas
ni castillos encantados
ni una isla misteriosa.
 
Si los cuentos no se cuentan,
se destierra la poesía
del país de nuestra infancia:
País de la Fantasía.
 
Por favor, cuéntame un cuento
y vuélvemelo a contar,
no vaya a ser que se pierda
a la orillita del mar. 

domingo, 5 de abril de 2026

LA PASQUA ES AQUÍ.

  
 
 Llum nova de primavera,
la mona a la nevera:
xocalata de primera
que et regala el padrí.
 
La Pasqua és aquí
entre palmes i oliveres
sota una lluna plena
que ens captivará qualsevol nit.
 
Les ventades de març
amb tardes de sol directe,
els camps ja florits
i els perills de les glaçades.
 
Els dies indecisos
entre el cru hivern
els ruixats impertinents
i hores de calorada.
 
La farigola i el romaní
ens regalen malves al florir.
I el solm a diari,
torna a sortir.
 

sábado, 4 de abril de 2026

ME GUSTA MI CUERPO CUANDO ESTÁ CON TU CUERPO.

 
 
me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo
es una cosa tan pero tan nueva
los músculos mejores y más nervios
me gusta tu cuerpo. y lo que hace.
sus cómos. la columna vertebral
y me gusta sentir todos tus huesos
y el temblor y la firme suavidad
que yo habré una y otra vez,
de besar, y me gusta besarte esto y aquello
me gusta acariciar con lentitud
y sentir la descarga de tu piel eléctrica
y lo que sea que viene sobre la carne abierta...
y ojos como grandes migas enamoradas
 
y quizás hasta me guste el estremecimiento
 
de ti debajo de mí
 
tan tan nueva. 

viernes, 3 de abril de 2026

HAZME UNA CRUZ SENCILLA CARPINTERO.

 
 
Hazme una cruz sencilla carpintero,
sin añadidos ni ornamentos,
que se vean desnudos los maderos,
desnudos y decididamente rectos.
Los brazos en abrazo hacia la tierra,
el ástil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno que distraiga
este gesto, este elemento humano
de los dos mandamientos.
Sencilla, sencilla, más sencilla,
hazme una cruz sencilla carpintero.