sábado, 4 de julio de 2026

LA CITA. Katharina Volckmer.

Katharina Volckmer se estrena en el panorama literario con “La cita”, un monólogo en clave de humor negro y políticamente incorrecto.
 

 

Si la cubierta de este libro es irreverente el discurso de la protagonista también lo es.

La protagonista de “La cita” cuenta, con un sentido irónico, acentuado una serie de problemas con un testimonio denso, impacte y a ratos lírico.
El argumento de la novela comienza directamente y sin preámbulos en la consulta de un doctor. Su paciente es la narradora de esta historia, de la que nunca sabremos su nombre. En un principio, se podría inducir a que penséis que la especialidad del doctor es la psicología, ya que la protagonista se desahoga en un batiburrillo de ideas, conceptos y sentimientos, contados de forma casi hilarante y desordenada.
En este monólogo en el que el doctor no se manifiesta en ningún momento, la protagonista habla del placer sexual y de los sueños eróticos. Según ella, tiene una gran obsesión con Hitler y es habitual que tenga extraños sueños con él, ridiculizando su figura y su sexualidad.
La autora no deja títere con cabeza a la hora de criticar un mundo al que se ha llegado a fuerza de resolver conflictos incluso con la propia identidad sexual, como la familia, la maternidad, el machismo, los roles de género, la sexualidad y el feminismo, otras podrían parecernos superadas, algunas de ellas siguen condicionando la identidad alemana después de 75 años de la finalización de la II Guerra Mundial –se podría trazar un paralelismo con la Guerra Civil española-.
La novela toma aires surrealistas cuando el lector intenta desentrañar si realmente todo lo que está ocurriendo pasa en una consulta médica. Completamente absorbente, su voz incisiva y vibrante, sorprende y anima al lector en cada página. O como comienza a sugerir el personaje en el segundo tramo de la novela, no es otra cosa que temores, ordenados y organizados en forma comprensible, pesimista y deliberada.
En su dura batalla contra límites morales y tabúes.
 
En “La cita”, Katharina Volckmer retrata a una joven que realiza un mordaz ajuste de cuentas consigo misma en circunstancias muy particulares con un texto de lectura trepidante que no deja a nadie indiferente.
Y para ello, la autora alemana, busca provocar con las palabras elegidas más allá del mensaje de su obra. Su ingenio es tan brillante y cruel que parece sobrevolar cualquier época.
Es una suerte de voz de la conciencia enfadada con el mundo. En lo referente al soliloquio de la  protagonista es ágil, mordaz, divertido, irreverente, crudo, revelador. El texto está narrado con un lenguaje descarado, educadamente incorrecto y sin pelos en la lengua.
Es muy interesante cómo la escritora analiza el lenguaje para entender la historia y herencia de las circunstancias que la rodean.
Incómodo. Un espejo al que enfrentarnos sin filtros a nuestros defectos, como individuos y como sociedad.
 
La protagonista, solo hay un personaje en toda novela, no tiene nombre, ni siquiera encontraréis el de su pareja, siempre aparece como K, tan solo el doctor que atiende a la protagonista tiene nombre y judío para más señas.
El personaje es carismático, con fuerza, puedes visualizarla, se la podría clasificar que tiene dificultades para afrontar la vida. E incluso muchos pensaréis que manifiesta ciertos trastornos. Katharina, con gran maestría, se adentra en el alma de la protagonista para ofrecer todos sus pesares y retrata a una joven que realiza un mordaz ajuste de cuentas con la herencia recibida, con su género y consigo misma. Se desnuda ante vosotros sincera y desafiante. Nos enfrenta con una mirada cuanto menos curiosa a lo que implica ser mujer.
Todo el libro transcurre en la tensión de lo que parece ser una confesión, lo cual hace que la amargura que trasluce por momentos el personaje, aumente en el ámbito de lo personal, de lo doloroso y lo extraño.
 
“La cita” es una novela confesional que se viste de provocación e irreverencia para dejar un interesante experimento con un mensaje no apto para todos los lectores.
 

viernes, 12 de junio de 2026

PERENNIA. Mònica Miró Vinaixa.

Un viaje en el tiempo, pero también con un trasfondo íntimo entre amor y muerte; entre amor y vida.
 

La edición bilingüe es un gozo, la autora propone un viaje al mundo de los epigramas latinos.
“Perennia” no es un poemario convencional, sino una obra singular que combina traducción, antología y recreación poética a partir de epitafios de la antigua Roma. Porque más que un simple libro de poesía, esta obra, es una puerta al mundo romano funerario.
Una reflexión sobre la fugacidad de la vida. Un dialogo entre pasado y presente.
El eje central del libro es la muerte, pero no desde una visión abstracta, sino profundamente humana. Diferentes actitudes ante la muerte: resignación, dolor, memoria, trascendencia.
Los textos funcionan con fuerza y contundencia en los múltiples territorios del ser. En sus descripciones hallamos silencio y memoria, con un lenguaje sugerente, desde las imágenes en piedra a lo sensorial. La inmensidad de la soledad y del vacío. El dolor por la ausencia del regreso del ser querido.
 
En esta antología el lector encontrara una vasta, poliédrica y jugosa variedad de versos que os asombrara por la relación íntima y emocional.
No es un poemario que te lleve de la mano, más bien os pedirá esfuerzo e interpretación.
Estos textos extremadamente desnudos, son una muestra del dolor real de quien los encargo con un dialogo sordo e inmortal.
El estilo es breve, directo y cargado de significado. Hay un tono reflexivo y filosófico que invita al lector a completar el sentido desde su propia experiencia.
Hay páginas en las que una frase breve logra transmitir una vida entera, y ahí el libro brilla, cuando el silencio y la precisión obligan al lector a implicarse en una relación íntima y emocional.
La edición bilingüe, latín-catalán, añade valor, apreciando la forma del texto original como la traducción.
 
"Perennia” es un libro breve pero intenso, ideal para leer poco a poco. Recomendable para quienes disfrutan de la poesía y la cultura clásica. 
  

domingo, 10 de mayo de 2026

CARA A CARA.

 
 
Muerte, ¿qué quieres de mí?
¿Por qué juegas así?
Ya atravesé mi camino
Sabes todo sobre mí.
 
Puedes llevarme contigo.
Aquí me tienes, listo para ti.
A mí me basta con el anhelo
de verte una vez.
 
A mí me basta, inclinado
sobre el abismo desesperado,
con el placer de que tal día
por siempre desapareceré.
 

sábado, 9 de mayo de 2026

LA GRANDEZA QUE NO PODEMOS VER.

  
 
Cuando nuestra risa rueda por el suelo
Como perlas arrancadas del cuello de una chica, 
¿Qué aguarda allí donde la risa une?
 
Y después, cuando nuestro aliento entrecortado
Nos tumba sobre un lecho de hojas, ¿qué nutre
Con incesante cuidado es esas hojas?
 
Es sólido, pero permeable, como un estado de ánimo
Como Dios no tiene rostro. Como la lujuria,
Parpadea sin una pizca de culpa.
 
Entramos y salimos de las habitaciones, dejando
Nuestro polvo, nuestras voces agrupadas reunidas en el alféizar.
Nos apresuramos de puerta en puerta a un diluvio.
 
De días. Los viejos árboles ascienden, sus troncos gruesos
Con anillos nuevos. Todo cuanto vemos crece
En la tierra. Y todo lo que no vimos
 
Apoya su peso inmortal en nuestros oídos
                                                                  y canta.
 

domingo, 3 de mayo de 2026

LE REGALO A MI MAMÁ. Feliz día de la madre.

  
 
Le regalo a mi mamá
una sonrisa de plata
que es la que alumbra mi cara
cuando me tapa.
 
Le regalo a mi mamá
una caperuza roja
por contarme tantas veces
el cuento que se me antoja.
 
Le regalo a mi mamá
una colonia fresquita
por no soltarme de la mano
cuando me duele la tripa.
 
Le regalo a mi mamá
una armadura amarilla
que le proteja del monstruo 
que espanta mis pesadillas.
 
Le regalo a mamá
el lenguaje de los duendes
por entender lo que digo
cuando nadie me entiende.
 
Le regalo a mi mamá
una chistera de mago
en la que quepan mis besos
envueltos para regalo.
 

sábado, 2 de mayo de 2026

PREPARATIVOS.

  
 
La ola se prepara.
Cuando éramos niños
de espaldas esperábamos su embate,
un golpe que elevaba y entregaba al otro lado,
ganados para un reino y una causa.
 
La espera, en silencio
se tensaba una cinta en nuestras mentes,
y nos decía algo claro y limpio,
pero que aún no entiendo.
 
Vuela la ola, una cinta
de fantasía blanca la corona.
Nosotros, como entonces, esperamos.
 

viernes, 1 de mayo de 2026

PERDÓN.

  
 
Perdón, amigos míos,
si no fructificaron los árboles hogaño,
y llego hasta vosotros con el peor sustento.
Pero no soy avaro, sino pobre,
y baldíos están ya mis trigales.
 
Perdón, amigos míos, si la luz es escasa,
pues la única vela que he encontrado
en el bolsillo de mi abrigo
os la encendí a vosotros.
Aunque es vieja, y con lágrimas llamea.
 
Perdón, amigos míos, pero tengo
muy triste el corazón.
¿De dónde, pues, veniros,
con la alegre palabra?