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viernes, 6 de mayo de 2022

DE QUE NADA SE SABE.


 
La luna ignora que es tranquila y clara
y ni siquiera sabe que es la luna;
la arena, que es la arena. No habrá una
cosa que sepa que su forma es rara.
 
Las piezas de marfil son tan ajenas
al abstracto ajedrez como la mano
que las rige. Quizá el destino humano
de breves dichas y de largas penas
 
es instrumento de otro. Lo ignoramos;
darle nombre de Dios no nos ayuda.
Vanos son también el temor, la duda
 
y la trunca plegaria que iniciamos.
¿Qué arco habrá arrojado esta saeta
que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?
 

sábado, 12 de marzo de 2022

NO SÓLO DE PAN.

 
 
Si estás despojado de fortuna,
y encuentras para ti nada más que dos piezas de pan
– pues vende una, y con las monedas
compra jacintos para alimentar a tu alma.

Pero la belleza no aguarda solamente donde se esconden
flor y tinte y fragancia;
la melodía del trovador quizás
alimente a tu necesidad apremiante.

Pero aún la belleza, mezclado al ojo y oído,
fracasa a complacerse;
solo es el corazón, ardiente con amor,
que puede cumplir el deseo del alma.
 
 

viernes, 1 de octubre de 2021

A QUIEN ME LEE.

 

¿Quién eres?
No eres tu estatura o tu peso.
No eres tu edad. Y mucho menos tu género o el lugar
donde naciste.
Eres tu libro favorito. Eres la canción atrapada en tu
cabeza y lo que desayunas los domingos. Eres esa
pelicula que decidiste volver a ver y esa persona a la
que eliges besar.
Quizás el mundo siempre escogerá ver el millon de
cosas que no eres.
Porque no eres de donde vienes.
Eres adonde vas.
 

domingo, 5 de septiembre de 2021

PRESERVÉ MI ALMA DE TODO LO QUE MANCILLA EL ALMA.

 
 
Preservé mi alma de todo lo que mancilla el alma
y me mantuve por encima del regalo de todo cobarde.
Aguanté de firme cuando me zarandeó el destino,
al procurar este mi ruina y recaída.
Migajas de las heces de la vida junto a mí,
que los días escamoteaban con cicatería mezquina.
Una cosa es ir a la aguada cada día y beber a placer,
y otra muy distinta es abrevar tras tres días de sed
Parece que el tiempo tolerara sus favores
y los dejase para los más indignos de los indignos.
 

domingo, 15 de agosto de 2021

EL HOGAR.

  
Ilustración Phoebe Wahl.
 
-Rabindranath Tagore-

No se ha puesto el sol todavía
y aún no ha empezado la feria
que han montado en la ribera.
Pensé que había perdido
todo mi tiempo y mis monedas;
pero no, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.
 
He acabado mi negocio.
Están hechas las cuentas
y regreso a mi hogar.
¿Qué he de pagarte, guardián?
Tranquilízate, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.
 
Se ha detenido el viento
y las nubes oscuras y bajas del crepúsculo
no anuncian nada bueno.
El agua espera callada el vendaval.
Voy a pasar al otro lado del río
pues tengo miedo de que caiga la noche.
¿Me pides el dinero del viaje, barquero?
Sí, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.
 
Un mendigo se ha sentado
a la vera del camino debajo de un árbol.
Me mira esperando con timidez.
Es muy posible que crea que llevo mucho dinero.
Sí, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.
 
Ya ha caído la noche
y se ha desvanecido el camino desierto.
Brillan las luciérnagas en medio de las frondas.
¿Quién me andará siguiendo en silencio,
ocultándose si me vuelvo a mirar?
¿Quieres robarme, verdad?
Pues no te marcharás con las manos vacías,
pues algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.
 
Luego, cuando a medianoche llego a mi casa
con la bolsa sin nada,
tú me estas aguardando a la puerta,
con un mirar ansioso,
insomne y silenciosa; y te echas en mi regazo
como un tímido pájaro, llena de amor.
Sí, sí, ¡Dios mío! ¡Cuánto me resta aún!
¡La suerte no me lo ha quitado todo!
 

sábado, 31 de julio de 2021

NADA OCURRE DOS VECES.

 
 
Nada ocurre dos veces
y nunca ocurrirá.
Nacimos sin experiencia,
moriremos sin rutina.
 
Aunque fuéramos los alumnos
más torpes en la escuela del mundo,
nunca más repasaremos
ningún verano o invierno.
 
Ningún día se repite,
no hay dos noches iguales,
dos besos que dieran lo mismo,
dos miradas en los mismos ojos.
 
Ayer alguien pronunciba
tu nombre en mi presencia,
como si de repente cayera
una rosa por la ventana abierta.
 
Hoy, cuando estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Es flor? ¿O tal vez piedra?

¿Y por qué tú, mala hora,
te enredas en un miedo inútil?
Eres, pues estás pasando,
pasarás -es bello esto.
 
Sonrientes, abrazados,
intentemos encontrarnos,
aunque seamos distintos
como dos goas de agua.