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domingo, 17 de enero de 2016

PONT NARCÍS.



 

Jo sé que tu vendràs -ulls verds o blaus-
i que també m’esperes.

Amor i amor,
miralls,
un a l’enfront de l’altre: dues vides
emmirallades, una en l’altra,
al fons de l’infinit.

Nu, t’esper nu, i tu m’hi esperes,
com fets a caminar pel cèrcol de l’abraç
i, arrapats al record,
arrecerar-nos, verges
de negacions, a l’ombra de nosaltres mateixos,
les mans calentes de les nostres vides,
la sang, perduda ja, per un sol cos.

sábado, 3 de octubre de 2015

PASASTE POR MIS VERSOS UN MOMENTO.



 

 

Pasaste por mis versos un momento.
Te quedaste para siempre
anclada en la memoria de mi tarde.
Cuando los pájaros vuelas bajo
y las flores asoman
advirtiendo sus colores.

Te hiciste presente
en un acertado instante.
Recité el minuto de un feliz tiempo,
cuando los lobos aún eran dóciles
y no lloraban todavía las densas nubes;
tempestades de vida para tu savia.

Pasajera de mis poemas,
me hiciste grande al descubrirme
y yo me confesé pequeña ante tu grandeza.

Ahora siempre recuerdo la tarde
abierta de primavera,
cuando las estrellas se encendieron
en un camino con vuelta,
hacia una infinita existencia.


 

sábado, 12 de septiembre de 2015

DON QUIJOTE.





¡Oh, famoso caballero,
el de la Triste Figura!,
ha reído el mundo entero
tu locura.

Sin pensar que en el abismo,
término de las edades,
locuras y vanidades
son lo mismo.

Que por diversos engaños,
cubiertos con altos nombres,
van a matarse los hombres
en rebaños.

Y en aventuras andantes,
piensan por encantamento
que los molinos de viento
son gigantes.

Se ríen de que trastornes
lo real en tus empresas;
se olvidan de las princesas
maritornes.

De que siempre habrá quien fíe
en la bella Altisidora,
si de amor dice que llora
cuando ríe.

Y que, triste o venturoso,
es el amador, quien crea
para amar, su Dulcinea
del Toboso.

Se liberta a galeotes,
se combate con yangüeses,
se dan tajos y reveses
por azotes.

Y en los mundos del ensueño
se va a ciegas y al acaso,
sustituyendo a Pegaso,
Clavileño.

Y ni fieras ni titanes
habrá que la marcha impidan,
¡del mismo a quien intimidan
los batanes!

¡Oh, famoso caballero,
el de la Triste Figura!,
ha reído el mundo entero
tu locura.

Sin mirar que en el abismo,
término de las edades,
todas nuestras vanidades
son lo mismo.