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viernes, 17 de agosto de 2018

EN EL PRINCIPIO.


 

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

viernes, 27 de julio de 2018

DIGO VIVIR.


 



Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.

(Siempre la sangre, Oh Dios, fue colorada.)

Digo vivir, vivir como si nada

hubiese de quedar de lo que escribo.



Porque escribir es viento fugitivo,

y publicar, columna arrinconada.

Digo vivir, vivir a pulso, airada-

mente morir, citar desde el estribo.



Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,

abominando cuanto he escrito: escombro

del hombre aquel que fui cuando callaba.



Ahora vuelvo a mí ser, torno a mi obra

más inmortal: aquella fiesta brava

del vivir y el morir. Lo demás sobra.

domingo, 31 de enero de 2016

PIDO LA PAZ Y LA PALABRA.



 

No más patrias, por favor,
no más banderas.
No más sangre alimentando
mercaderes.

No más historias falseadas
por el rencor de los mediocres.
No más futuros inventados
por los fabricantes de caínes.
No más batallas asesinas
para engordar a los traficantes
del estúpido odio entre los pueblos...

A partir de lo que hay,
un mundo abierto, sin fronteras,
un solo territorio, nuestra tierra,
un hogar para todos los humanos
(un hogar sin iconos mentirosos,
sin altares a los dioses de la guerra.)

No más muerte abortando nueva vida,
no más armas, no más frentes, no más fosos:
sólo puentes entre todas las orillas.

viernes, 29 de enero de 2016

CIEGAMENTE.





 



Porque quiero tu cuerpo ciegamente.

Porque deseo tu belleza plena.

Porque busco ese horror, esa cadena

mortal, que arrastra inconsolablemente.



Inconsolablemente. diente a diente,

vos bebiendo tu amor, tu noche llena.

Diente a diente, Señor, y vena a vena

vas sorbiendo mi muerte. Lentamente.



Porque quiero tu cuerpo y lo persigo

a través de la sangre y de la nada.

Porque busco tu noche toda entera.



Porque quiero morir, morir contigo

esta horrible tristeza enamorada

que abrazarás, oh, Dios, cuando yo muera.