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jueves, 14 de febrero de 2019

SERÁ QUE TU CORAZÓN PRESIENTA.




Será que tu corazón presienta
El dilema de cada mañana, cada sol
perdido más que olvidado
en algún lugar del espacio infinito,
donde se pierde toda perspectiva
por volver a tus ojos, si existes tú,
y mis pasos resuenan a olas de mar
perfumes de arena en la piel, volví
porque supiste mirarme desde adentro
hacia adentro, salto inconcluso
porque mis pasos llegan y nunca
sabes de donde vuelven a tu mirar
ojos que de corto tiempo
que redimen pesadumbres humanas,
escondidas detrás de cada ventana
como en tiempos de persecución,
solo que libres ahora, espiando,
cruzando por la vida de tus ansias,
como única senda de tu libertad...
Sentir salado y constante, será
que tu corazón presienta
vaivenes de oleajes marinos
que no se pierden, no mueren
que sacuden tus orillas, rocas
y esparcen tus arenas.
Solo son mis pasos que los sientes
llegar e irse tantas veces
que tu llanto dejo de ser
solo olvidarme, solo recordarme
como el perfume esparcido en arenas
saladas de mis tormentas y tu piel,
dibujando siempre la curva de tu beso
en las olas que se llevan
tu recuerdo.
Tu adiós.

domingo, 10 de junio de 2018

ESTRELLAS OCULTAS.


 

Nos olvidamos del organillo de la esquina
Música de cincuenta centavos;
y nuestros ojos amanecen parpadeando,
las estrellas comienzan a dormir
su cansancio de espera nocturna,
escondidas entre la lluvia y mi silencio.
Presiento que nos perdimos en el vacío…
en la nada… abismos sin fin,
lo siento aquí, en mi infinito,
en mi vacío que no es vacío,
que sólo es silencio con ecos.
—Cantan las voces del patio,
y remojan los ecos su rostro—.
Se quedan mis pasos,
detrás de los matorrales
donde pudorosa te escondes.
Mi delirio confunde las horas
con el silencio y el vacío.
Hay nubes, hay estrellas ocultas.