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lunes, 19 de junio de 2023

LA LEYENDA DEL LADRÓN. Juan Gómez-Jurado.

Hablar de Gómez-Jurado es, seguramente, hablar de éxito en el mundo de la literatura. La mayor parte de su obra son thrillers: Reina Roja. Esta novela es la única que se sale del género en el que se mueve a sus anchas. En esta novela, se mueve en el terreno de la novela histórica.
 
SINOPSIS: Una aventura épica. Andalucía, 1587. En medio de un pueblo arrasado por la peste, uno de los comisarios de abastos del rey Felipe II encuentra a un niño que aún se aferra a la vida. Arriesgando su carrera, lo rescata de las garras de la muerte y lo lleva a Sevilla, sin poder imaginar lo que acabará suponiendo ese acto.
Una Sevilla en la que ricos y pobres luchan por sobrevivir.
Unos años más tarde, el joven Sancho se encuentra en las calles de una sociedad moldeada por la pobreza, la guerra y las intrigas. Abandonado a su ingenio y voluntad, crecerá para convertirse en el defensor de los desfavorecidos y las causas justas, y junto a sus compañeros tendrá que enfrentarse a un desafío de cuya resolución dependerá el mismo destino de la ciudad de Sevilla.
 
 
 
 
Una novela histórica que transcurre en la Sevilla de finales del S. XVI, no olvidemos, la sede del monopolio comercial castellano-americano, seguramente el primer de carácter mundial y un emplazamiento algo más refrescante y original que los habitantes utilizados para situar las tramas históricas ambientadas en esta época.
La obra de Gómez-Jurado os traslada a la Sevilla de los truhanes, de los pícaros, de los ladrones y de la miseria. Poco o nada se interesa por los personajes de la alta sociedad, tan solo como referente contextual, y el autor presenta una serie de aventuras vividas por Sancho de Écija, joven que rescatado de la muerte gracias a la compasión de un oficial de la corana, es llevado al orfanato de la ciudad de Sevilla, lugar donde pronto será consciente del desdichado futuro que la vida le ha reservado. Su partida del orfanato abrirá la puerta a Sancho a la clandestinidad y la prisión. Tras cumplir parte de su condena en galeras, el protagonista llevará a la práctica la venganza contra aquellos que truncaron sus esperanzas y que le llevará a regresar a Sevilla y forjar una leyenda en la ciudad: “La leyenda del ladrón”.
Cada barriada, cada calle, cada casa de la ciudad más importante hace cinco siglos aparecen ante vosotros de manera formidable que hasta os parecerá oler, tocar y ver todo lo que allí ocurrió.
En su camino encontrará crueldad, venganza, poder, avaricia, traición y muerte pero también amor, amistad, lealtad y sabiduría. Cada paso es una enseñanza que sabrá aprovechar para conseguir su meta. La historia de Sancho es una historia dura pero esperanzadora. Muy semejante sin duda a la de otros personajes que conocemos de la literatura española.
La corrupción será uno de los temas más destacados del libro. Los sobornos, los chantajes y las extorsiones son las herramientas más utilizadas en los negocios y el método elegido para la consecución del beneficio propio. Ejemplo de ello, es la conducta del personaje Francisco Vargas.
Un aspecto interesante que os acerca el libro es la medicina del S. XVI, las creencias y prácticas científicas que se veían vetadas por el contexto religioso.
 
La trama en sí no resulta innovadora. A pesar de que “La leyenda del ladrón” es principalmente una novela de aventuras, el contexto histórico se ha cuidado al detalle y así os traslada hasta Sevilla en el S. XVI para conocer de cerca, gracias a las pinceladas que el autor va dando, el aspecto que presenta la ciudad y los rasgos más característicos de la sociedad de esa época. Al mismo tiempo que  vais siguiendo los pasos de los protagonistas seréis testigos del ambiente en el que se mueven, de la estructura que presenta la ciudad y sobre todo observaréis los usos y costumbres típicas del periodo. Todo ello envuelto en el reinado de Felipe II, caracterizado por la dificultad de gobernar, guerras y conflictos con el consabido aumento de impuestos. Sevilla es una ciudad que en aquellos años se encuentra en pleno desarrollo, ostentando uno de los puertos principales del comercio; con un alto número de habitantes, la mayoría de los cuales se encuentran en situación de pobreza.
Mendigos, pícaros, prostitutas o ladrones se dan cita en las calles de la ciudad, situación que contrasta con la riqueza y el despilfarro de los grandes nobles y, como no podía ser de otro modo, da lugar a la corrupción y abusos de poder.
Respecto al estilo, Juan Gómez-Jurado emplea una prosa sencilla, concisa y clara que resulta ágil. También se deduce de la lectura un profundo trabajo de documentación, ya que algunas de sus escenas son de un efectivo realismo. Un ejemplo, son las páginas que relata la estancia de sancho en galeras, tremebundas e impactantes. La historia sigue un desarrollo lineal a través de una narración en tercera persona, siendo el ritmo fluido y constante al mantener equilibrado narración y dialogo, además de combinar varias líneas argumentales que hacen que la trama resulte amena e interesante.
 
Está narrada en tercera persona y va mostrando alternativamente el punto de vista de varios de sus personajes.
Gómez-Jurado presenta una novela cotidiana respecto al argumento y a los personajes; su trama os llevará por las calles y barrios más populares de Sevilla del momento, en donde transcurre la vida de ladrones, asesinos, prostitutas y delincuentes. Es así, que el ambiente del libro la mayoría de las veces es sucio y de olor grueso.
En cuanto a los personajes, son figuras bien construidas y perfiladas, ajustadas a la realidad a través de virtudes y defectos que se manifiestan en función de las circunstancias y con una evolución coherente y acorde con sus vivencias.
Los protagonistas batallaron contra las injusticias y adversidades para encontrar su lugar en el mundo. Sus gentes: enano Bartolo; pícaro y bondadoso; Monardes, el médico; a los mellizos Marcos y Mateo; ciego Zocarias; malhechores Catalejo y Maniferro. Al negro Josue; al herrero Dreyer; pero sobre todo a Clara, hermosa esclava de Francisco de Vargas, mujer inteligente que acaricia el sueño de ser médico. Viviréis la pobreza, la amistad y la injusticia, pero también el amor y la venganza.
El papel secundario que el autor otorga en su novela a dos de los autores más famosos de la historia de la literatura, que vivieron en la época en lo que está ambientado el libro. Y que no son otros que William Shakespeare, presentado como un joven y alcoholizado actor teatral de segunda fila y Miguel de Cervantes presentado como un comisario de abastos del rey. Sin dudas las escenas que aparecen ambos son singulares a lo largo de la novela.
 
Un libro que te hará vivir con Sancho todas las aventuras y con el que aprenderás de manera fácil y amena a sobrevivir en tiempos difíciles. Aunque con alguna que otra sorpresa, no tanto en la trama, sino en ciertos planteamientos. Recomendación dedícale un poco de tiempo a este libro.

lunes, 10 de mayo de 2021

REY BLANCO. Juan Gómez-Jurado.

Desde que hace dos años llegará a las librerías “Reina roja” y después “Loba negra” los primeros libros de la trilogía Scott Gutiérrez sólo han dado alegrías a su autor, y también a los lectores, y éxitos de la crítica.

 
SINOPSIS:
Espero que no te hayas olvidado de mí. ¿Jugamos?
Cuando Antonia Scott recibe este mensaje, sabe muy bien quién se lo envía. También sabe que ese juego es casi imposible de ganar. Pero a Antonia no le gusta perder.
Después de todo este tiempo huyendo, la realidad ha acabado alcanzándola. Antonia es cinturón negro en mentirse a sí misma, pero ahora tiene claro que si pierde esta batalla, las habrá perdido todas.
La reina es la figura más poderosa del tablero -dice el Rey Blanco-. Pero por poderosa que sea una pieza de ajedrez, nunca debe olvidar que hay una mano que la mueve.
Eso ya lo veremos-, responde Antonia.
EL FINAL ES SOLO EL PRINCIPIO.
 
 
 
 
En “Rey blanco” hacer una reseña sin cagarla es difícil. Porque a poco que se diga se puede destrozar ese enigmático devenir de los hechos, concatenados con la maestría de un narrador hecho orfebre de lo oscuro.
Al ser este un tercer libro de trilogía, además de ser un título en el que la trama sorprende y engancha, creo que lo mejor que puedo hacer en este punto es no decir nada acerca de la misma, sobre todo porque el lector merece quedarse con esa escueta sinopsis y dejarse sorprender por sus páginas, porque sorprende y mucho.
Con “Rey blanco” se llega a lo que parece el final de una trilogía que nos ha mantenido en vilo durante tres años, que nos ha permitido conocer a un dúo de protagonistas que se quedarán con nosotros para siempre, pues Antonia Scott y Jon Gutiérrez tienen un magnetismo que no siempre se encuentra en los personajes de las novelas.  Siendo completamente diferentes, se complementan a la perfección, y  hacen cómplices a los lectores de esa relación tan especial que establecen.
En esta última entrega seréis testigos de la culminación de una historia que comenzó en “Reina roja”; veréis cómo tanto Antonia cómo Jon deben afrontar aquello que ha estado latente desde el principio, cómo deberán ser ellos los que arreglen los errores cometidos en el pasado por otros, que actuaron sin medir las consecuencias de sus actos. El mal quiere jugar con ellos y para eso les pone al borde de sus límites.
Mientras “Reina Roja” y “Rey Blanco”, son trama policial y pura acción, “Loba Negra” es diferente. Esta segunda entrega fue solo un desvío de la trama. Un desvío imprescindible pero enriquecedor. Le sirvió al autor madrileño para esculpir a los protagonistas de la trilogía. Para mostrar al lector con más profundidad la naturaleza de su relación. Aquí el caso que investigan los protagonistas es lo de menos. Lo que atrae de la novela son sus personajes.
Además, es una novela muy cinematográfica, muy visual, y podéis seguir la lectura como si estuvieseis viendo una película sentados en un cine.
Final apoteósico para una trilogía que ha sido pura adrenalina desde el comienzo. El final impreso, porque su historia continúa desarrollándose en la mente del autor. Por el momento, ambos se despiden, no sin dejar abierta la puerta de casa de Scott, donde puede que algún día vuelvan a encontrarse.
 
Una trama estudiada al milímetro, para que todo encaje en su lugar a la perfección; pero no solo en “Rey blanco”, también con las tramas de sus predecesoras.
No se le puede negar al autor la capacidad para imprimir ritmo a la trama, sea cual sea esta, y para crear situaciones extremas desde las primeras páginas consiguiendo atrapar al lector en la lectura. Si buscáis acción a raudales esta es vuestra novela, junto a Antonia y Jon el lector va a correr de un lado para otro a ritmo de cronómetro porque en esta trama, más que nunca, el tiempo cuenta y, aunque el escritor abusa un poco del efecto cuenta atrás, lo cierto es que cumple su cometido y hace que incluso los abundantes lugares comunes que encontramos rebosen tensión.
Tensión que no deja de crecer mientras avanzamos hacia un desenlace que se presenta complicado, demasiadas piezas que encajar y muy variadas, tanto que os confieso que miedo me estaba dando llegar al final y encontrarme con alguna vuelta de tuerca poco creíble, pero no, lo cierto es que el giro final de los acontecimientos es tan espectacular como coherente y Gómez-Jurado consigue que todas esas piezas terminan formando el engranaje perfecto.
Con unas descripciones certeras y que permiten entrar de lleno en cada uno de los escenarios en los que ocurren las acciones, y unos diálogos ágiles, en ocasiones cargados de un humor inteligente y muy bien llevados por el autor, os encontraréis con unas escenas cargadas de visibilidad, con las que entrar de lleno en la novela, disfrutando cada una de sus páginas, cargadas de giros inesperados pero necesarios para llegar a un final que, como he comentado antes, solo espero que sea un punto y seguido para estos personajes.
La forma en la que Juan Gómez- Jurado plantea sus novelas es muy inteligente, sabe darte las pistas justas para que pienses que sabes por dónde va a ir la historia, pero al mismo tiempo no para de sorprenderte, aunque en ningún momento tengas la sensación de que te ha engañado, al contrario, sabes que todo ha estado ahí, haciéndote señales de alguna manera, pero escondido de forma tan inteligente que solo al final han cuadrado todas las piezas.
 

Además de una trama sólida y estimulante, son los personajes principales los que dan vida a esta novela. En la que va a llevar al límite a sus protagonistas y a los lectores. Unos personajes carismáticos y que formaban un tándem perfecto. Poco a poco ambos irán formando un binomio que irá más allá de lo laboral se convertirán en dos amigos-compañeros que se entienden con solo mirarse. Unos personajes que saben lo que quieren, lo que deben hacer y por qué y que te lo transmiten sin necesidad de capítulos de eternas reflexiones.

Los personajes están bien trazados y los conocemos todavía en más profundidad. Aquí tenemos más fondo y detalles sobre ambos.

Jon Gutiérrez sigue siendo el policía entrañable de antes, aunque su buen humor y paciencia se ven un tanto mermadas. Y su sarcasmo resulta más ácido que hasta ahora. Lógico, ya que lleva la amenaza de la muerte tan encima que en todo momento cree oír su propia cuenta atrás.

Antonia Scott también mantiene sus altas capacidades y su competitividad, características inherentes a su personalidad. Sin embargo, observamos una alteración importante en sus emociones: las tiene en cuenta a la hora de tomar decisiones. Y es que el tiempo, corto pero intenso, que ha pasado con Jon desde que ambos se conocieron ha permitido un trasfondo de su identidad verdadera y profunda.

 

Sí veo, y eso no se le puede negar, puro entretenimiento. Pero lo más importante de esta trilogía es que me ha hecho descubrir a Juan Gómez-Jurado, un autor al que había leído muy poco con anterioridad y del que tengo claro que leeré todo lo que publique, porque nos demuestra que no hay que irse al mercado estadounidense para tener grandes thrillers en nuestro país, porque hay autores que tienen talento de sobra.

 

lunes, 22 de febrero de 2021

LOBA NEGRA. Juan Gómez-Jurado.

Hace unas semanas os traía la reseña de "Reina Roja", un libro que me sorprendió para bien y me dejó con michísimas ganas de seguir conociendo a Jon Gutiérrez y a Antonia Scott.
Pues bien, en esta nueva novela ambos protagonistas se tendrán que enfrentar a un nuevo caso.


SINOPSIS:
 
SEGUIR VIVA: Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma.
NUNCA FUE: Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla.
TAN DIFÍCIL: La Loba negra está cada vez más cerca, esta asustada.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Lo primero que te diré es que no leas nada sobre "Loba negra". Ni reseñas, ni nada. Pero ¿entonces...? Entonces nada. Quítale la sobrecubierta al libro, no leas la faja, no leas nada. Bueno sí. "Loba negra" Y "Reina Roja" si no lo has hecho.
En este sentido, si el lector cree que se encontrará con una novela policial o negra como otras, se equivica. Si el éxito de Juan Gómez-Jurado se debe a algo, ha sido que ha dado con la tecla, o al menos eso parece porque sabe pulsar los resortes del thriller con fuerza y la medida justa, desarrollando caracteres fuertes y curiosos con los que el lector empatiza de inmediato, aunque tengan sombras, porque esas sombras son otras de sus virtudes, las zonas oscuras a las que se os invita a entrar en esta ocasión.
Merito es guiar paso a paso al lector por una investigación policial al uso, pero actualizada: policía y mafia enfrentadas, como de costumbre, como siempre fue y cómo seguirá siendo. La misma crueldad, las mismas malas sanas intenciones, pero en esta ocasión con más medios y dinero. El autor, en su eficacia, es capaz de crear enemigos potentes, dirísimos pero a la vez atractivos, y elegir para sus protagonistas la pertenencia a una organización de naturaleza opaca.
Así que, me limitaré a decir que, me he encontrado una novela con un ritmo distinto sin querer decir con esto que pierda intensidad, agilidad o emoción; a la que no faltan toques de humor, actualidad e ironía; y una trama que no da tregua con la que, sin duda, caeréis continuamente en el "un poco más" o "ya lo dejo". Y así, sin que te os deis cuenta, os habréis quitado unas cuantas horas de sueño, os habréis pasado de parada de bus o de metro y hasta puede que os hayais podido olivar de alguna cita, espero que no importante.
Sí, "Reina Roja" os gustó, sobra decir que tenéis que leer "Loba Negra" y es que el autor lo vuelve a conseguir: te sumerge en una trama sólida muy cinematográfica con giros que te dejan pegados al sillón o a la cama, manteniendo una tensión narrativa con subidas y bajadas al compás de un electrocardiograma que hará que disfrutes de la lectura y olvides el mundo real.

"Loba Negra" es una novela de fácil lectura, como era la primera parte. La novela trascurre bajo un hilo temporal lineal aunque los flashbacks serán importantes para entender la situación actual de los dos personajes. Deslunbra en esta obra la narración en sí misma, simple y a la vez completa, dura y cruda en unos momentos, hermosa y desenfadada en otros, palabras construidas a base de sufijos y prefijos, plagada de detales y referencias a películas, series y música.
Con unas descripciones que os situaréis en cada uno de los escenarios en los que trascurre la acción, convivir junto Antonia y Jon una investigación que va adquiriendo un ritmo frenético conforme vayáis abanzando a lo largo de la lectura. Esas descripciones se unen a unos diálogos inteligentes y ágiles, donde el autor permite que los personajes adquieran todo el protagonismo y se os daran a conocer. 
De esta forma, asistiréis a unas escenas llenas de visibilidad, en un thriller en el que el ritmo no decae en nigún momento. Aunque cierra madejas de hilos abiertos en la primera parte, en esta se deja igualmente otras abiertas sin saber el lector bien por qué.
El autor madrileño, nuevamente, ha conseguido mantenerme totalmente enganchado desde la primera hasta la última página, con una hisoria donde la acción, el misterio, la tensión, algún que otro giro que os va a sorprender acompañados de ciertos toques de humor que van a estar presentes a lo largo de toda la lectura, conseguirán que el libro os dure un suspiro.

"Loba Negra" cuenta de nuevo con Antonia Scott y Jon Gutiérrez como protagonistas, en un relato en el que el autor acaba lo que comenzó en "Reina Roja": la definición de ambos.
No es que Juan Gómez-Jurado haya desperdiciado las páginas sino que frena un pco la vorágine de "Reina Roja" y da espacio a sus personajes principales. Espacio para creer, para que sus relaciones personales se definan y prepararlas para lo que va a venir. Esa intención de profundizar en la relación de los personajes se prioriza sobre una acción que haga avanzar la historia en el camino que indicaba el final del libro anterior.
El contenido, es un thriller con fuerza, una narración vigorosa, en la que predomina el tratamiento psicológico de los protagonistas donde el autor logra un todo bien conjuntado para crear un resultado final que convence y sorprende por partes iguales.
Si hablamos de personajes no está de más hacer mención a las mujeres de la novela, muy diferentes entre ellas pero que tienen en común, una vez más, que son personajes con carácter, autenticos, podríamos decir que reinvindicativos.
Esclareceré, que tanto la novela de la que hoy os hablo como su predecesora son novelas autoconclusivas; por tanto, os encontraréis ante dos historias que comparten personajes, en los que hay un antes y un después, por lo que es más convenente leerlas en orden para disfrutar plenamente de su evolución.

Y llegados a este punto, creo que me he extendido demasiado y he dicho demasiadas cosas, os estoy entreteniendo en exceso y estáis perdiendo un tiempo precioso para ir a las librerías y comprar un ejemplar, ya que, por mucho que os cuente, "Loba Negra" no dejará de sorprenderos.
Y si no, ya me lo diréis cuando la terminéis.

miércoles, 20 de enero de 2021

REINA ROJA. Juan Gómez-Jurado.

No creo que a nadie le sorprenda si digo que me ha encantado este thriller, pero sí que os sorprenderá, si os digo que intentéis leer lo mínimo posible en cuanto a reseñas del mismo.

Este autor crea, historias absorbentes, perfectamente hiladas, que te llevan de un lado para el otro sin descanso hasta el final. Con Reina Roja y de la mano de Antonia Scott y Jon Gutiérrez vas a poder vivir exactamente estas situaciones.
 
SINOPSIS:
Antonia Scott es una mujer muy especial. Tiene un don que es al mismo tiempo una maldición: una extraordinaria inteligencia. Gracias a ella ha salvado decenas de vidas, pero también lo ha perdido todo. Hoy se parapeta contra el mundo en su piso casi vacío de Lavapiés, del que no piensa volver a salir. Ya no queda nada ahí fuera que le interese lo más mínimo.
El inspector Jon Gutiérrez está acusado de corrupción, suspendido de empleo y sueldo. Es un buen policía metido en un asunto muy feo, y ya no tiene mucho que perder. Por eso acepta la propuesta de un misterioso desconocido: ir a buscar a Antonia y sacarla de su encierro, conseguir que vuelva a hacer lo que fuera que hiciera antes, y el desconocido le ayudará a limpiar su nombre. Un encargo extraño aunque aparentemente fácil.
Pero Jon se dará cuenta en seguida de que con Antonia nada es fácil.
 
 
 
 
 

Tiene Juan Gómez-Jurado una mano más que diestra para conformar tramas, para adentrarse en intrigas potentes que se tatúan bajo la piel lectora de sus fieles, e incluso de los que aún no han tenido la suerte de leerlo. Un primer ejemplo lo vimos con “Cicatriz”, pero ahora ha subido la apuesta varios enteros con esta “Reina Roja”, en la que el personaje de Antonia Scott emerge con la fuerza de las grandes criaturas literarias.

Ante todo es una novela de la que no puede ni debe contarse mucho, es mucho mejor no saber nada e ir descubriéndola, iba a decir poco a poco, pero eso va a ser imposible, porque como suele suceder siempre con este autor una vez comiences te la querrás beber de una sentada. Así que, ya sabes, cógela con tiempo y disfruta de la trama.
En “Reina roja”, el punto de partida es doble: por un lado, el hijo de la presidenta del primer banco europeo aparece asesinado en una casa de Madrid dotada de un sistema de seguridad que ni Fort Knox; por otro, la hija del hombre más rico del mundo, un gallego que tiene un imperio textil (a estas alturas, cualquier lector ha sonreído por el parecido razonable de ambos con dos personas que salen casi a diario en los periódicos), ha sido secuestrada.
En este libro vamos a conocer a Antonia Scott y a Jon Gutiérrez, ambos son dos personas muy diferentes que por diversos motivos acabarán trabajando codo con codo. La investigación se pone al frente la unidad que la da título al libro, un equipo de élite, secreto y anónimo con ramificaciones por toda Europa y que, en colaboración con las fuerzas locales, llega allá donde la policía no se atreve o no puede acceder.
Entrando ya en materia, decir que la trama es una locura muy adictiva y muy bien hilvanada… no porque no estemos acostumbrados a historias parecidas, sino por la forma en la que se narran los hechos. Un asesinato, lo inexplicable y sin sentido. Secuestro, extorsión, mentes prodigiosas: por brillantes o enfermizas. Persecuciones al límite, discusiones, hipótesis cuestionadas, situaciones de peligro, momentos de angustia, miedo y pánico para las víctimas. Y dos protagonistas de lo más dispar que encajaran a la perfección, haciendo de ellos una pareja ya mítica del género. Con un hilo cronológico que viaja del pasado al presente y un manejo excepcional de la tensión e intriga que impide que dejéis de leer; Juan Gómez se vale además de algunos giros narrativos perfectamente ejecutados, lo cual me ha desmontado las teorías que había desarrollado en mi cabeza.
Así que leed “Reina Roja”, Descubriréis una lectura placentera, sencilla, emocionante e intrigante, con unos personajes que pueden parecer del montón, pero que con el pasar de las páginas destacan por encima del resto, terminando por crear un vínculo con el lector que hace que tengamos saga criminal hasta que Juan quiera.
 
«Antonia sólo se permite pensar en el suicido tres minutos al día».
Con estas palabras arranca la novela de Juan Gómez-Jurado. En ese rincón que anuda la vida y la muerte, de sus distintos significados que van mutando a lo largo de la trama hasta enfrentarse a nuevos caminos significantes.
La trama se desarrolla prácticamente en la actualidad, en el 2018, pero en determinadas ocasiones realiza varios viajes al pasado para comprender la situación presente de sus personajes. En realidad todos somos consecuencia de un pasado que arrastramos y eso se refleja en nuestros actos.
La pluma del autor es una maravilla. Ágil, sencilla y muy trabajada. El autor consigue escribir una historia muy adictiva, llena de acción, misterio, suspense, tensión y giros que logran sorprenderte los aspectos más relevantes de la obra son las descripciones. Juan Gómez describe todo: gestos, movimientos, colores, prendas, el rostro de los personajes. No hay detalle que se le escape y toda esa escritura favorece a que el lector se meta en la trama y empatice con los personajes sintiendo la historia como propia; y te atrape desde el minuto cero con toques de sarcasmo e ironía por parte de los protagonistas.
Aunque he descubierto uno de sus secretos: la fórmula está en sus capítulos. Son capítulos con constantes cliffhanger, todos acaban con alguna incógnita en el aire para que sientas la necesidad de leer "sólo uno más".
Otro aspecto muy importante de los protagonistas es la rapidez mental. Este thriller exige un raciocinio mental muy singular, generando situaciones de tensión y claustrofobia muy importantes.
Otro cambio a destacar, del autor madrileño, siempre nos tiene acostumbrados a escenarios gloriosos. El Vaticano, Chicago, Washington y en esta ocasión nos mandaba para Malasaña, un barrio de Madrid capital. ¡Vaya cambio dirían algunos!
La mayor de las destrezas en el mundo literario es conseguir que el lector se olvide de que hay un escritor inventando un mundo; conseguir que no lea el libro, sino que lo beba, lo devore. Y eso es lo que consigue Juan Gómez-Jurado en “Reina Roja”. Una prosa que sirve de vehículo casi invisible para recorrer el mundo.
 
Entran dentro de los estereotipos del género, y, aun así, como he mencionado antes, despiertan una empatía cálida que te genera las ganas de saber más de ellos y verlos triunfar sobre el mal.
Ambos personajes serán sacados de su atormentada realidad. Tenemos a Antonia Scott  -un gran personaje femenino-, esa mujer que tiene que luchar contra sus demonios, atormentada, compleja, fuerte, muy inteligente, a la que en un principio, como le pasa a Jon, nos va a costar entenderla y a la que poco a poco iremos conociendo y comprendiendo; Jon ese policía vaco, gay, bonachón, luchador y fuerte, -no es que esté gordo-, cumple con su deber para que se haga justicia no duda en saltarse la Ley aunque ponga su carrera en juego. Dos protagonistas que se complementan a la perfección, con sus luces y sus sombras, totalmente reales y creíbles.
Engancha, divierte, sorprende,  hace pensar.
Pero no solo aparecen dos personajes: también hay otros cuya relevancia es clave para el desarrollo de la narración, y que condiciona e incluso ya ha condicionado la vida de más de uno. Y no, no me olvido de ese asesino cruel, frío, calculador que es capaz de hacer que nos recorra, a cualquiera, un escalofrío por la espalda.
Lo cierto es que enganchan, divierten, sorprenden,  hacen pensar.
 
Así que... ¿De qué va Reina Roja? Es un secreto tras otro, una búsqueda indiscutible con un final de los que no dejan indiferente.