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sábado, 18 de abril de 2026

SI LOS CUENTOS NO SE CUENTAN.

 
Si los cuentos no se cuentan
 dejan de existir las hadas,
los dragones, los vampiros,
los duendes y los piratas.
 
Y no hay pasajes secretos
ni cuevas maravillosas
ni castillos encantados
ni una isla misteriosa.
 
Si los cuentos no se cuentan,
se destierra la poesía
del país de nuestra infancia:
País de la Fantasía.
 
Por favor, cuéntame un cuento
y vuélvemelo a contar,
no vaya a ser que se pierda
a la orillita del mar. 

domingo, 8 de agosto de 2021

LARGA VIDA A LOS CUENTOS.

Ilustración Suna Jo.
 
 
Si los cuentos no se cuentan,
pronto se van olvidando;
palabras sobre la arena
que la marea ha borrado.
El olvido es como un virus
que al disco duro devora
y toda la información
en un instante se borra.
 
Si los cuentos no se cuentan
dejan de existir las hadas,
los dragones, los vampiros,
los duendes y los piratas.
Y no hay pasajes secretos
ni cuevas maravillosas
ni castillos encantados
ni una isla misteriosa.
 
Si los cuentos no se cuentan,
se destierra la poesía
del país de nuestra infancia:
País de la Fantasia.
Por favor, cuéntame un cuento
y vuélvemelo a contar,
no vaya a ser que se pierda
a la orilla del mar.
 

domingo, 10 de abril de 2016

HAY SUEÑOS QUE NO SE MUEREN.



 



Hay sueños que no mueren. Se empeñan
en ser sueños.
Ajenos a la comba de la esfera
y a las operaciones de los astros,
trazan su propia órbita inmutable
y, en blindadas crisálidas, se protegen
del orden temporal.
Por eso es que perduran:
porque eligen no ser.
Negándose se afirman,
rehusando se mantienen, como flores de cuarzo,
indestructibles, puros, sin dejarse arrancar
de su dormiente ínsula.
Intactos en el tiempo,
son inmunes a la devastación
que en cada vuelta acecha, inhumana,
a la pasión que exige y que devora,
a la desobediencia y extravío
que en los vagabundeos centellean.
Monedas que el avaro recuenta sigiloso
nunca salen del fondo del bolsillo.
No ambicionan. No arriesgan. No conquistan.
No pagarán el precio del fracaso,
la experiencia, la determinación,
la ebriedad o el placer.
Sólo son impecables subterfugios.

domingo, 30 de agosto de 2015

CHICO WRANGLER.





Dulce corazón mío de súbito asaltado.
Todo por adorar más de lo permisible.
Todo porque un cigarro se asienta en una boca
y en sus jugosas sedas se humedece.
Porque una camiseta incitante señala,
de su pecho, el escudo durísimo,
y un vigoroso brazo de la mínima manga sobresale.
Todo porque unas piernas, unas perfectas piernas,
dentro del más ceñido pantalón, frente a mí se separan.
Se separan.

sábado, 22 de agosto de 2015

MI JARDÍN DE LOS SUPLICIOS.





 


En el jardín secreto, bajo el árbol,

despacio, muy despacio, desataste mis trenzas

y luego, impetuoso, porque yo sentí frío

y terca me negaba, arrancaste mi ropa.

Con cíngulo de larga enredadera

la deslucida organza que sirviera de colcha

a la cuna común, experto me ceñiste.

En la callada hora, muy lejos de los padres,

con jugo de geranios la boca me teñías

y ajorcas vegetales en mis breves tobillos

se enroscaron.

Bailé furiosamente.

Cual halo tras de mí henchíase la túnica,

en torno a ti crecían los aros de mis huellas.

Yo, tanagra diversa, evasivo laurel y tú quieto.

Perfectamente quieto.

salvo el brazo con el que me flagelabas.