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viernes, 3 de abril de 2026

HAZME UNA CRUZ SENCILLA CARPINTERO.

 
 
Hazme una cruz sencilla carpintero,
sin añadidos ni ornamentos,
que se vean desnudos los maderos,
desnudos y decididamente rectos.
Los brazos en abrazo hacia la tierra,
el ástil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno que distraiga
este gesto, este elemento humano
de los dos mandamientos.
Sencilla, sencilla, más sencilla,
hazme una cruz sencilla carpintero. 
 

jueves, 2 de abril de 2026

VIA CRUCIS.

 
-Gerardo Diego-
 
Se ha abierto paso en las filas
una doliente Mujer.
Tu Madre te quiere ver
retratado en sus pupilas.
Lento, tu mirar destilas
y le hablas y la consuelas.
Cómo se rasgan las telas
de ese doble corazón.
Quién medirá la pasión
de esas dos almas gemelas.
 
¿Cuándo en el mundo se ha visto
tal escena de agonía?
Cristo llora por María.
María llora por Cristo.
¿Y yo, firme, lo resisto?
¿Mi alma ha de quedar ajena?
Nazareno, Nazarena,
dadme siquiera una poca
de esa doble pena loca,
que quiero penar mi pena.

miércoles, 21 de agosto de 2024

LA HORA DEL DIABLO. Fernando Pessoa.

"La hora del diablo”, un dialogo entre el propio satán y el lector que al final terminará germinando su propia opinión sobre los diferentes temas que se exponen.
 
SINOPSIS: «Me han insultado y me han calumniado desde el principio del mundo. Los propios poetas (amigos míos por naturaleza), que me defienden, no han sabido defenderme bien. Uno de ellos (un inglés llamado Milton) me hizo perder una batalla indefinida que nunca llegó a realizarse. Otro (un alemán llamado Goethe) me dio el papel de alcahuete en una tragedia de medio pelo». Así se expresa el Diablo en el relato que Fernando Pessoa ideó para contradecir los diversos mitos—literarios y religiosos—que se enredan en torno a tan prolífica figura. Audaz y siempre brillante, Pessoa recrea, en este libro que presentamos por vez primera traducido al español, un diálogo jugoso entre Satán y María, una mujer cualquiera—esposa corriente embarazada de pocos meses—que asiste perpleja a la aparición de este heterodoxo Fausto Pessoano.
 
 
 
 
 
“La hora del diablo” es un texto de la juventud de Fernando Pessoa. Un relato que os lleva a un extraño viaje al margen del espacio y del tiempo. El autor le da voz y vida al diablo y quiso hacerlo para que este se defendiera de todas las acusaciones a las que ha sido sometido durante muchos años.
La figura del diablo tratada por el ingenio de Pessoa interpretada por sus propios interrogantes acerca de la verdad que nos constituye y que forma parte de su primera obra literaria. Fue él quien se apresuró a contarnos el mundo y, lo que es mejor, a contarnos cómo somos nosotros dentro de él.
María es una mujer embarazada que acude en plena noche a su hogar tras una fiesta y decide apearse del vehículo que la acerca a casa para dar un paseo por la calle y contemplar la luz de la luna antes de entrar a su domicilio. En este breve recorrido es captada por el diablo. Este personaje es la clave del relato, a través de la conversación con María, cercana al monólogo, el diablo aborda varios temas sobre su identidad, su concepto, la visión de su figura por los poetas y humanos, todo ello dirigido al hijo que porta María en su vientre.
Esta novela corta, con final alternativo, os platea un interrogante: ¿Diablo o deseo? En torno a la perversión, el delirio y la sinrazón.
“La hora del diablo” os invita a reflexionar sobre el ser humano. Una investigación sobre lo imaginario, a partir de nuestra relación con la vida cotidiana de los demás seres vivos, la memoria, la iconografía religiosa. Un personaje del misterio y del conocimiento en busca de una verdad inalcanzable.
 
Desde la definición del hombre perfecto, Pessoa, recorre el camino de la religión en sentido contrario, la expone y abre la senda de la reflexión y la incomodidad del entendimiento. ¿Quiénes son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en lo más profundo de nuestro ser?
Hablamos de un descubridor del alma y la existencia. En el transcurso de casi dos horas de lectura, se exploran los temas centrales como: religión, filosofía, sueños y destino. Así pues, es todo un placer dejarse cautivar por las palabras del escritor portugués y por la sencilla pero bien lograda ambientación. Interesante exposición, corta y rápida, pero adecuada para un análisis largo y detallado.
El texto es una mezcla entre un ensayo y un relato fantástico. Obra que trasgrede el género y lo moderno. Un breve relato, sutil y fascinante. Un texto jugoso y fértil, abierto a muchas lecturas e interpretaciones.
 
En este ejercicio literario, antepone al Diablo frente a María, como una mujer común, con situaciones comunes debidas a la costumbre y hace una disección del papel que se la ha atribuido a lo largo de la historia.
Sin lugar a dudas, el protagonista es el Diablo, no un diablo al uso, no un ente diabólico asociado a lo satánico, sino algo más terrenal, más humano, que está más asociado a aquello que le hace al humano fantasear y soñar. Resulta interesante el tratamiento dado a la figura del diablo por parte de Pessoa, ello se intuye su lucha por creer y a la vez cuestionarse sus creencias. Pero el personaje clave del relato es María.
De ahí que entrar en Pessoa es acceder a un espacio sin resolver, singular; que giran alrededor de la locura, la perversión, el disparate y el sinsentido.
 
“La hora del diablo”, magna obra literaria destinada a aquellas personas alejadas de falsos prejuicios, recomendando su lectura. ¡Disfrútenlo!

domingo, 9 de junio de 2024

AGUA.

  
Ilustración autor desconocido.


Si me invitaran
a crear una religión
haría uso del agua.

Ir a la iglesia
implicaría cruzar un vado
hasta unas ropas secas, distintas;

mi liturgia utilizaría
imágenes de inmersión
un furioso y devoto empapamiento,

y yo levantaría hacia el este
un vaso de agua
donde la luz en cualquier ángulo
se congregaría hasta el infinito.
 

sábado, 25 de mayo de 2024

LA PIEDAD.

 
 
El hombre, monótono universo,
Cree extender sus bienes
Y de sus manos febriles
No salen más que límites sin fin.
 
Unido sobre el vacío
A su hilo de araña,
No teme y no seduce
Sino el propio grito.
 
Repara lo gastado alzando tumbas,
Y para pensarte, Eterno,
No tiene más que las blasfemias.
 

viernes, 29 de marzo de 2024

A CRISTO CRUCIFICADO.

 
 
No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
 
Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en esa cruz, y escarnecido;
muéveme el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
 
Muévesme al tu amor en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara;
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
 
No me tienes que dar, porque te quiera;
que aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
 

jueves, 28 de marzo de 2024

OREMOS.


 
Líbranos de la pena porque ella
destroza el corazón larvadamente
y trae sombra a los ojos de los niños.
 
Líbranos de la dicha porque a ella
le siguen siempre penas que la hacen
aún más amarga que las penas mismas.
 
Líbranos del dolor que nos reduce
a tristes bestias de ojos humillados
que sólo buscan un rincón caliente.
 
Líbranos del placer que nos obliga
a creer que este mundo es dulce y bueno
justo hasta que salimos del encanto.
 
Líbranos del mal hado y la pobreza
que nos azotan con mano invisible
hasta que maldecimos nuestros nombres.
 
Líbranos del buen hado y la abundancia
que vierten la ponzoña gris del tedio
en la copa de oro del cinismo.
 

viernes, 7 de abril de 2023

LA MEDIDA DE TU AMOR.

Ilustración autor desconocido.
 
 
Nadie sale indemne
de ningún cara a cara
librado contigo, Señor.
Mírame al abrigo de la Cruz,
queriendo sustentar mi mirada sola
en tu mirada herida
y no salir derrotada.
Deseosa de saber,
si compensaron las afrentas,
si merecieron la pena
los latigazos que rasgaron,
tu recia piel.
Contemplo el misterio
que guarda tu dolor
y asoman a mis ojos lágrimas
que no sacian la sed de comprender,
en las que corazón y razón,
buscan en la balanza su equilibrio.
Hacia lo divino se inclina el fiel
de tu misericordia infinita,
nada supera el peso de tu amor,
ahí la respuesta a todas las dudas.
Tras esta batalla librada contigo,
me siento, Señor,
felizmente enredada a ti,
atada cual madreselva
a los latidos de tu pecho,
donde fulge, la luz guía de tu faro divino,
en la incertidumbre.