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sábado, 4 de abril de 2026

ME GUSTA MI CUERPO CUANDO ESTÁ CON TU CUERPO.

 
 
me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo
es una cosa tan pero tan nueva
los músculos mejores y más nervios
me gusta tu cuerpo. y lo que hace.
sus cómos. la columna vertebral
y me gusta sentir todos tus huesos
y el temblor y la firme suavidad
que yo habré una y otra vez,
de besar, y me gusta besarte esto y aquello
me gusta acariciar con lentitud
y sentir la descarga de tu piel eléctrica
y lo que sea que viene sobre la carne abierta...
y ojos como grandes migas enamoradas
 
y quizás hasta me guste el estremecimiento
 
de ti debajo de mí
 
tan tan nueva. 

sábado, 28 de junio de 2025

HE SIDO.


Ilustración autor desconocido.

Yo he sido el amor escondido
El tiempo perdido
Una vida a medias
He sido la risa frenada
La mano furtiva
La manta en la pierna
He sido el amor de segundas, cabeza confusa
La cash converter
He sido quien falta en la foto
Pero por vivir tanto no se arrepiente

He sido el amor confesado
Un miedo robado
Un sueño y la piel
He sido también la presión más bonita
De "no me lo puedo creer"
He sido la puta y la dama huyendo del drama
Y de los que sentencian
Un cuarto y mitad de tiritas
Pa' los que presumen de ser resistencia

Pero no me da la gana
Si tú quieres me disparas
Llevo las medias bien puestas
Por si te encuentro de cara
Voy a vivir con la fuerza
De quien sabe que se va
Ya no vengas a callarme
Ya no puedes, ya no más

Pero no me da la gana
Si tú quieres me disparas
Llevo las medias bien puestas
Por si te encuentro de cara
Voy a vivir con la fuerza
De quien sabe que se va
Ya no vendrás a callarme
Ya no puedes, ya no más

He sido la puerta entreabierta, la cama revuelta, locura y perdón
He sido la noche más larga, el nunca te vayas, vaya colocón
He sido te amo y me callo, te guardo y me hago un nudo en la voz
Hoy soy el amor que me enseña que en la libertad nos vivimos mejor
He sido la falsa moneda que de mano en mano no tiene rival
He sido la que ha soportado etiquetas y mierdas de "esta de que va"
He sido quien mira de frente y quien sabe consciente quién es de verdad
La novia, el amante, la amiga, pasado presente y futuro y qué más

Pero no me da la gana
Si tú quieres me disparas
Llevo las medias bien puestas
Por si te encuentro de cara
Voy a vivir con la fuerza
De quien sabe que se va
Ya no vendrás a callarme
Ya no puedes, ya no más

Pero no me da la gana
Si tú quieres me disparas
Llevo las medias bien puestas
Por si te encuentro de cara
Voy a vivir con la fuerza
De quien sabe que se va
Ya no vendrás a callarme
Ya no puedes, ya no más

 

sábado, 12 de octubre de 2024

SONETO XXVII.


 
 Extenuado, hacia el lecho me apresuro
a calmar mis fatigas de viajero,
pero empieza en mi ánimo otro viaje
cuando acaban del cuerpo las faenas.

Porque mis pensamientos, alejándose
en tu busca, celosos peregrinos,
de mis párpados abren el agobio
a la tiniebla que los ciegos miran.

Sólo que mi visión imaginaria
trae tu sombra hasta mis ojos ciegos,
como un joyel que cuelga de la noche
y el rostro oscuro le rejuvenece.

Así, por ti y por mí, nunca reposan
de día el cuerpo y a la noche el alma.
 

domingo, 6 de octubre de 2024

SOLO JUVENTUD.

 
-Vicente Aleixandre-
 
Jóvenes sois. Más jóvenes.
Ya no puedo mirar: el río asciende
hacia el origen. Y las aguas arden.
Y unas espumas corren: rumbo a su cima.
 
Es la furia del viento que algo invierte.
Mas pedir que el río corra hacia la mar
es pedir juventud, peces ligeros.
Seno donde arribar como a una risa
o espuma general. Y allí cumplirse.
 
La juventud cumplida es ella misma.
No es una edad que pasa. En ella, queda.
No hay más. El resto es mundo.
 

domingo, 29 de septiembre de 2024

ROBO DE UN BESO.

 
Ilustración autor desconocido.

 
Juvencio, te robé un furtivo beso
-a ti, que eres de miel-
aún más dulce
que la ambrosía dulce.
Pero no lo hice impunemente:
recuerdo haber quedado más de una hora
crucificado en alta cruz, y haber
tratado con gran llanto de borrar
un poquito tu áspera crueldad.
En cuanto te besé, tus parvos labios,
mojados por gotas incontables,
te limpiaste con todos tus deditos,
no fuera a contagiarte mi boca, como si fuera
la sucia saliva de una puta infectada.
Además, me has entregado, desgraciado de mí,
al cruel Amor para que de ambrosía aquel beso
se convirtiera en más amargo que el amargo eléboro.
Así que, si éste es el castigo que das
a mi desgraciado amor
ya nunca más robaré tus besos.
 

sábado, 21 de septiembre de 2024

TRES ERAN TRES.


 
Tres  eran tres mis bienes de antaño:
tu letra, tu voz y un pañuelo blanco.
 
Tu letra entre miles reconocería,
la T de "te quiero", el A de "alma mía";
tu voz brasa y miel en la boca fría.
Y desde el balcón, al rayar el día,
el pañuelo "vuelve" y "adiós" te decía.

Tres eran tres mis bienes de antaño,
y los tres son hoy recuerdo aventado.

Tu voz se me pierde por esos barrancos,
las cartas las lleva el viento a otro lado.
Ni letra, ni voz,
ni el pañuelo sabe
a quién dice adiós.
 

viernes, 13 de septiembre de 2024

HOY LO VI PASAR.

Ilustración Simon Pasini.
 
 
Hoy lo vi pasar
Sin querer se apoderaron de mí antiguos sentimientos
Que yo pensé que no existían en mí
Que estaban más que muertos
Tanto tiempo
 
Hoy lo vi pasar
Sentí algo extraño que no puedo explicar
A menos que lo quiera
Porque la sangre me quemaba la piel
Corriendo por mis venas
Qué condena
 
Y recordé todos los buenos momentos que viví a su lado
Cuando a mi cielo lo llenó de estrellas
Con su huella
Y me olvidé todo lo triste y lo malo que pasó conmigo
Que fue por él todo lo que he sufrido
Con su olvido
 
Hoy lo vi pasar
Me di cuenta que jamás lo olvidé
Que todavía lo quiero
Que está en mi vida
Que no pude olvidar
Y que no soy de acero
Y lo quiero
 
Y recordé todos los buenos momentos que viví a su lado
Cuando a mi cielo lo llenó de estrellas
Con su huella
Y me olvidé todo lo triste y lo malo que pasó conmigo
Que fue por él todo lo que he sufrido
Con su olvido
 

domingo, 11 de agosto de 2024

ESCRUTINIO.

 
 
Estoy hecho de todo lo que he sido.
También de lo que duele todavía.
De cada cicatriz que me ha marcado
conservo el escozor. Nadie más sabe
por qué no las tapé, por qué las muestro
tal y como quedaron, sin temer
que volverlas a ver suponga
sangrar una vez más. No me preocupa
sentirme vulnerable. No soy fuerte
por huir del dolor,
lo soy por enfrentarlo, por mostrarme desnudo
ante ojos curiosos;
por exponerme al escrutinio,
a los dedos acusatorios,
al juicio que al final es la condena.
Recorro con el paso firme
los puentes destruidos por las lluvias.
No hay tormenta que borre mis huellas en el barro.
 

sábado, 27 de julio de 2024

LOS HOMBRES DEL ALBA.


Y después, aquí, en el oscuro seno del río más oscuro,

en lo más hondo y verde de la vieja ciudad,
estos hombres tatuados: ojos como diamantes,
bruscas bocas de odio más insomnio,
algunas rosas o azucenas en las manos
y una desesperante ráfaga de sudor.
 
Son los que tienen en vez de corazón
un perro enloquecido
o una simple manzana luminosa
o un frasco con saliva y alcohol
o el murmullo de la una de la mañana
o un corazón como cualquiera otro.
 
Son los hombres del alba.
Los bandidos con la barba crecida
y el bendito cinismo endurecido,
los asesinos cautelosos
con la ferocidad sobre los hombros,
los maricas con fiebre en las orejas
y en los blandos riñones,
los violadores,
los profesionales del desprecio,
los del aguardiente en las arterias,
los que gritan, aúllan como lobos
con las patas heladas.
Los hombres más abandonados,
más locos, más valientes:
los más puros.
 
Ellos están caídos de sueño y esperanzas,
con los ojos en alto, la piel gris
y un eterno sollozo en la garganta.
Pero hablan. Al fin la noche es una misma
siempre, y siempre fugitiva:
es un dulce tormento, un consuelo sencillo,
una negra sonrisa de alegría,
un modo diferente de conspirar,
una corriente tibia temerosa
de conocer la vida un poco envenenada.
Ellos hablan del día. Del día,
que no les pertenece, en que no se pertenecen,
en que son más esclavos; del día,
en que no hay más camino
que un prolongado silencio
o una definitiva rebelión.
 
Pero yo sé que tienen miedo del alba.
Sé que aman la noche y sus lecciones escalofriantes.
Sé de la lluvia nocturna cayendo
como sobre cadáveres.
Sé que ellos construyen con sus huesos
un sereno monumento a la angustia.
Ellos y yo sabemos estas cosas:
que la gemidora metralla nocturna,
después de alborotar brazos y muertes,
después de oficiar apasionadamente
como madre del miedo,
se resuelve en rumor,
en penetrante ruido,
en cosa helada y acariciante,
en poderoso árbol con espinas plateadas,
en reseca alambrada:
en alba. En alba
con eficacia de pecho desafiante.
 
Entonces un dolor desnudo y terso
aparece en el mundo.
Y los hombres son pedazos de alba,
son tigres en guardia,
son pájaros entre hebras de plata,
son escombros de voces.
Y el alba negrera se mete en todas partes:
en las raíces torturadas,
en las botellas estallantes de rabia,
en las orejas amoratadas,
en el húmedo desconsuelo de los asesinos,
en la boca de los niños dormidos.
 
Pero los hombres del alba se repiten
en forma clamorosa,
y ríen y mueren como guitarras pisoteadas,
con la cabeza limpia
y el corazón blindado.