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lunes, 7 de febrero de 2022

LA LEYENDA DE LA PEREGRINA. Carmen Posadas.

Suele afirmar Antonio Gala que una de las claves de la novela histórica consiste en “bajar a los grandes personajes de sus pedestales”. Lograr que las estatuas, en una palabra, cobren vida.
En su último libro “La leyenda de la peregrina” recrea la historia de una joya que hizo infeliz a muchos personajes que pasaron por sus manos.
 
SINOPSIS:
La Peregrina es, sin duda, la perla sino más extraordinaria, más famosa de todos los tiempos. Procedente de las aguas del mar Caribe, fue entregada a Felipe II y desde entonces se convirtió en una de las joyas principales de la monarquía hispánica. Pasó por herencia por el joyero de varias reinas hasta que, después de la Guerra de la Independencia, fue llevada a Francia.
En ese momento comenzó la segunda vida de la Peregrina, cuyo momento culminante fue cuando, ya en el siglo XX, Richard Burton se la regaló en prenda de amor a otra mujer de leyenda: la inmensa actriz Elizabeth Taylor.
Confesando su inspiración a partir del clásico contemporáneo El escarabajo de Mújica Laínez, Carmen Posadas escoge como protagonista de su nuevo proyecto a un objeto destinado a pasar de mano a mano y a tener una trayectoria azarosa, aventurera y, sin lugar a dudas, digna de la gran novela que el lector tiene en sus manos.
 
 
Carmen Posadas en una contadora de historia, así queda plasmado en todos sus libros. Más de cuatro siglos de recorrido y relatos de sociedad, alcobas y arte.
En realidad, “La leyenda de la peregrina” no es una novela sino un conjunto de algo más de veinte relatos cuya única conexión es la propia perla a través de las manos de sus propietarios. La alhaja precisamente sedujo a un sinfín de personajes y la lucieron con orgullo numerosas reinas, desde que un esclavo la sacó del fondo de las aguas del caribe en el Panamá de 1579.
A partir de ahí, y el hilo de múltiples historias de amor, de desamor, de traición, de codicia y de sangre, os iréis encontrando con el paso de la peregrina por la corte de los reyes de la dinastías de los Austria, por la dinastía de los Borbones. A partir de ese momento, la perla, pasa a manos de la corte de José Bonaparte, continua su periplo por Francia, pasando por Gran Bretaña, para acabar en las manos de la actriz Elizabeth Taylor. La estructura de esta cronología da pie a la escritora para reconstruir casi cinco siglos de historia.
Con estos mimbres, la autora, ha ido trazando el peregrinaje de su historia y relata las andanzas de esta joya a través de una miscelánea de escenas de palacio, conspiraciones de espías e incluso de maquinaciones de asesinatos, así como de géneros literarios.
 
“La leyenda de la peregrina” cuanta mucho, y con mucha maestría acerca del objeto que la protagonista, cuenta mucho de un país y mucho de sus gentes. Sin duda un espectáculo léxico en el que cada personaje tiene en la boca aquello que necesita para ser verosímil y todo aquello que lo incluye en el extracto social que lo representa.
La novela es un mapa, pero también una concatenación de misterios intuitivos y versátiles. El grueso de la historia sería insostenible sin esos virajes cínicos y lúdicos con que la autora enriquece cada uno de los capítulos.
Carmen Posadas maneja con elegancia distintos registros. Hay fragmentos que parecen extraídos de una crónica de Indias o de una novela picaresca, otros momentos tienen aire de comedia de enredo, y hay también escritos que forman parte de diarios, de cartas y de memorias personales. Además, al narrarla desde el punto de vista de personajes más secundarios, le da un aire mucho más fresco y vivaz a la narración. La escritura, además, va evolucionando y adecuándose a cada época, de manera que fondo y forma se complementan sin perder el estilo.
Lo adereza con detalles cotidianos del costumbrismo de distintas época, descripciones que trazan fotografías en nuestra mente, ofrece relatos amenos de distintas situaciones sean dulces o crueles.
Posadas sabe narrar y hace sencillo lo que sin duda es complejo. Te saca de un sitio para meterte en otro sin que por ello resulte forzado. De la ostentación y exuberancia lleva a lo despreciable y nauseabundo en un chasquear de dedos. Pero no os encontráis frente a un libro de historia, destaca más las intimidades y sentires de la corona, los entresijos de palacio, sin apartarse del rigor histórico pero en tono de confidencia y su prosa excelente, como ya nos tiene acostumbrados.
La autora matiza puntos de vista, distintas ópticas de un contexto histórico, habla de la condición humana concentrándose en sus grandezas y miserias.
 
Basándose siempre en hechos reales, la escritora uruguaya, mezcla personajes y episodios reales de ficción. Es difícil distinguir unos de otros.
Cada capítulo es una microhistoria en sí misma narrada desde distintos puntos de vista. Con una visión impecable, descubriréis diferentes personajes que tuvieron un papel relevante en el devenir de la joya.
Hay mucha muerte, mucho amor, mucho capricho megalómano en este diario de aliento extenso que escribe la autora. Posadas os llena de vidas en su nuevo libro, os convierte en reyes, en sirvientes, en amantes leales, en fogosos y displicentes enamorados. Todo es posible dentro de este espejo infinito que queda construido dentro de las páginas de esta novela.
Buscadora de personas, sean ficticias o no como en tantas de sus novelas, con las que analiza las mil caras del alma humana. Siempre dando voz a personajes secundarios que narrarán lo acontecido en un orden cronológico. A través de este crisol de figurantes refleja las costumbres, el modo de hablar, el modo de vestir y el devenir de cada época.
La perla es el hilo conductor de la trama, a veces protagonista, a veces mero espectador, de su mano iréis conociendo las vicisitudes de sus propietarios. Pero lo curioso es que no son estos los que van desgranando su historia, sino, vuelvo a insistir, los personajes secundarios pertenecientes al círculo selecto, pero orbitando alrededor de la verdadera protagonista, lo que le da frescura al relato.
 
En definitiva, la novela al igual que la peregrina, no debe ser desvelada, porque los secretos que guarda han de ser liberados por quien se acerque a ella.
 
 
 

lunes, 29 de junio de 2020

LA MAESTRA DE TÍTERES. Carmen Posadas.


Tras desvelarnos en su anterior novela “La hija de Cayetana”, un episodio asombroso y olvidado, protagonizado por una de las mujeres más celebres de nuestra historia: Cayetana de Alba, la inolvidable musa de Goya, Carmen Posadas, regresa con una historia sobre una mujer muy especial.
Porque, si ha habido una mujer destinada a brillar, esa es Beatriz Calanda la protagonista de la última novela. La autora hace un recorrido por los sesenta últimos años de la historia de España a través de la exhibición que “La Calanda” hace de su vida exagerada y excesiva.

SINOPSIS: La historia menos conocida de la mujer más fascinante.
Un episodio asombroso y olvidado protagonizado por una de las mujeres más célebres de nuestra Historia: Cayetana de Alba, la inolvidable musa de Goya.
Excéntrica, caprichosa y libre, durante más de doscientos años su poder de seducción se ha mantenido inalterable. Sin embargo, pocos saben que la duquesa adoptó a una niña negra, María Luz, a quien quiso y educó como a una hija y a la que dejó parte de su fortuna.
Carmen Posadas cuenta con mano maestra la peripecia de las dos madres: la adoptiva, con sus amores y dramas en la corte de Carlos IV, un auténtico nido de intrigas, y la de la biológica, Trinidad que, esclava en España, lucha por encontrar al bebé que le fue arrebatado al nacer.





La escritora Carmen Posadas, ha presentado su último libro, titulado “La maestra de títeres”, en el que narra la historia de tres mujeres que aspiraron a  vivir su propia vida en tres décadas muy distintas: Ina Pérez, en los cincuenta; Beatriz Calanda, en los sesenta y Gadea Guerra, en el nuevo milenio. La figura inmensa de Beatriz, hija de Ina y madre de Gadea, articula toda la historia. Alrededor de Beatriz, la autora, construye su novela más compleja y madura.
En “La maestra de títeres” se refleja la ironía marca de la casa, unas gotas de humor inteligente y, de vez en cuando, una certera estocada de sarcasmo, recrea ante el lector una España que edulcoraba su imagen en las páginas cuché de la prensa rosa. Y realiza con virtuosismo un ejercicio narrativo muy complejo; disecciona con precisión de cirujano a toda una clase social –la aristocracia y la alta burguesía española- y al mismo tiempo crea unos personajes formidables. Adereza el conjunto con hechos históricos, pinceladas costumbristas y con lugares que forman parte de la memoria de varias generaciones de españoles.
La autora ha construido en esta novela un extraordinario puzle de medio siglo de historia de España. Un historia que va dando saltos en el tiempo delante y atrás, sin que eso suponga un esfuerzo adicional al lector para entender esta historia.
La protagonista de esta novela –Beatriz- no solo es el hilo conductor de la trama, sino que os llevará desde la posguerra, hasta la actualidad. Realiza un repaso a la sociedad española haciendo hincapié no solo en el pasado más remoto, sino también, en los últimos años del franquismo y la transición.
A través de tres mujeres complejas, de fuerte carácter, que tejen secretos y ambigüedades, exclusivas en la presa rosa, escándalos, cócteles, matrimonios de relumbrón, pero también compromisos con lo que dicta el corazón, no la prensa del corazón, sino el corazón de verdad, en una entretenida sucesión de más de 400 páginas de una saga familiar. Una novela en la que la frivolidad sirve de mentira útil para contar la historia de un país que aún sigue herido.
Por consiguiente, una novela que recorre España sin pudor y que acepta lo mejor y lo peor de una sociedad que caminó sobre la superficie helada que había dejado una guerra civil sin el menor remordimiento.
Hay heridas que cuesta masticar, porque su núcleo deja mal sabor de boca; sin embargo, hay novelistas que las mastican y las homenajean y luchan para salvar a los héroes, aunque para ello tengan que construir un espejismo de frivolidad y cócteles.
Ese es el caso de “La maestra de títeres”.

“La maestra de títeres” es una novela compleja, muy bien escrita, con el lenguaje elegante, cuidado; bien documentada y con un toque costumbrista, en la que, los que tenéis una edad, os será fácil reconocer lugares, situaciones, formas de vestir y comportamientos. La escritora madrileña, ha llevado a cabo una increíble labor de documentación de unos años intensos en los que la sociedad española empezaba a abrirse y despertar de una etapa oscura exenta de libertades para las mujeres. No existía el divorcio y mucho menos el aborto. Describe con maestría las costumbres de la época, las relaciones que se establecían, las clases sociales, los lugares de moda, los personajes que poblaban Madrid y en la que veréis cruzarse a personajes de ficción con otros reales que aunque estos últimos podríamos decir que hacen simples cameos. Una historia contada a través de tres hilos temporales que se irán entrecruzando, saltando de uno a otro, para finalmente converger en uno solo, en el que descubriréis se encierra un misterio.
Es un placer leer a Carmen Posadas, me encanta su forma de escribir que logra mantener pegado a las páginas de una novela en la que en muchos momentos parecía que no sucedía nada, con una historia en la que parecía que no avanzabas y que no te llevaba a ningún sitio; la narración me ha parecido un tanto fría y en la primera parte de la novela he echado en falta un poco de esa intriga que luego aparece y ese interés en la historia. Esta es una apreciación totalmente personal que no tiene por qué coincidir con la de otros lectores. Pero hacia la mitad de la novela, en el punto que he comentado antes, va adquiriendo un ritmo distinto, el pasado empieza a tomar interés, la historia da un giro, aparece la intriga e iréis terminando de unir las piezas del puzle que parecían ya puestas pero en el que, estaba claro, faltaba pegamento.
Y realiza con virtuosismo, un ejercicio narrativo muy complejo Posadas no juzga, Posadas abre prisiones u otorga salvaconductos con cada una de sus frases y diálogos con el silencio, como lo hace un ermitaño hasta que encuentra su cueva y espejo. “La maestra de títeres” es una novela reflexiva, un mapa sin revanchas, pero con toda la historia de un país sobre sus calles, sobre sus costumbres, sobre sus vicios y virtudes. Sobre sus personajes y sobre el aliento que le queda a cada uno de ellos para seguir vivos.

Beatriz Calanda es la protagonista principal de esta novela. Es un personaje potente, con mucha fuerza, es el prototipo de mujer que muchas miran con admiración, que vive de su imagen y su vida es consumida por los seguidores de la prensa rosa como una novela por entregas.
Pero aunque la principal, Beatriz, no es la única protagonista de la novela ya que tanto Ina, su madre; como Gadea, su hija, tienen su parcela importante en esta novela. Unos personajes con entidad propia y en el caso de Ina con una historia que daría para su propia novela. Son mujeres de su tiempo que intentan salirse de esos esquemas tan encorsetados que tenía la sociedad en ese momento.
A través de estas tres mujeres la escritora madrileña hace un recorrido por los últimos 60 años de la historia de España, un retrato de la aristocracia y de la clase alta de la sociedad española: la posguerra, la transición y el presente.
Toques de novela histórica sin que realmente llegue a serlo, por más que veáis desfilar, siquiera de pasada, como quien hojea los “santos” en las revistas del corazón, toda una serie de personajes populares y conocidos. Pero no son ellos los protagonistas, son meros comparsas en una vida singular.
La obra en cuestión es una novela árbol, y no por la vastedad de personajes que sostiene sobre sus páginas, sino porque es una novela circular en la que cada anillo protege la acción y la inacción de cada uno de sus personajes.
Y la escritora es temible cuando decide mirar directamente a la sociedad, ya lo demostró en la magnífica “Cinco moscas azules” pero en “La maestra de títeres” de un paso más y pone a la alta sociedad y a sus personajes en un callejón sin salida a pesar que ellos se muestran ajenos a su maniobra y sigan moviéndose de manera gloriosa.

Sí, puede que con “La maestra de títeres” Carmen Posadas apele al curioso e indiscreto que todos llevamos dentro. Pero no lo hace desde la frívola ligereza de los paparazi, sino desde una literatura exigente y lograda.
El enorme mérito de la novela consiste en convertir en comedia humana una trenza de historias que, podría perfectamente haberse publicado por entregas en la revista “Hola” con las fotos correspondientes.