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martes, 5 de enero de 2021

SORPRESA DE GASPAR. Feliz noche de reyes.


Mateo por Navidad
escribió a los Reyes Magos
a los tres les escribió
y pidió muchos regalos.

A Melchor una muñeca,
un transformer y un camión
y un patito musical
que le gustaba un montón.

A Gaspar pidió un mecano,
un puzle y juegos de mesa,
un monopatín eléctrico
y además una sorpresa.

Un tren con luz y sonido
y un tambor a Baltasar.
¡Ay, el camión de bomberos
no se vaya a olvidar!

Y sigue y sigue escribiendo
y pide muchos juguetes
y antes de lo que esperaba
llegó la carta hasta Oriente.

Arropado entre las sábanas
Mateo en la oscuridad de la noche,
¡el día se acerca ya!

Y llegaron en camellos
y al lado del nacimiento
dejaron los Reyes Magos
dos regalos y unos cuentos.

El patito de Melchor,
el camión de Baltasar
y cuatro bonitos cuentos,
¡la sorpresa de Gaspar!
 

sábado, 4 de marzo de 2017

AMOR EN LA ESCUELA.



 

En mi escuela hay una niña
que siempre me hace reír,
por eso me gusta tanto
parece siempre feliz

Lo paso muy bien con ella,
su risa es muy contagiosa,
es alegre y divertida,
simpática y cariñosa.

Tiene los ojos azules,
es pelirroja y pecosa,
suele llevar dos coletas,
con grandes lazos en rosa

A cantar todos en corro
en el recreo jugamos,
siempre nos ponemos juntos
para agarrarnos la mano.

Como si nadie nos viera
a los ojos nos miramos,
decimos que somos novios,
y nunca nos enfadamos.

Dice mi mejor amigo
que me estoy enamorando,
que me ve muy distraído

y siempre estoy suspirando.

jueves, 5 de enero de 2017

LOS TRES REYES MAGOS.





 

En pijama y zapatillas
cuando llega Navidad,
para los niños del mundo
no dejan de trabajar.

Reciben miles de cartas,
los tres Reyes Magos de Oriente,
y leen con atención
felices y muy sonrientes.

La ilusión de los pequeños
flota por la habitación,
por el suelo, por la mesa,
en cada esquina o rincón.

Trabajan de día y noche
sin parar para dormir,
como son los Reyes Magos
se lo pueden permitir.

Una enorme carcajada
se escucha en la habitación,
un loro que canta tangos
un niño pide a Melchor.

«¿Entiendes qué pone aquí?»
Pregunta el rey Baltasar
rascándose la cabeza
sin mirar al rey Gaspar.

Mientras tanto el rey Melchor
lee lleno de emoción,
la carta de un niño enfermo
que pide un nuevo riñón.

Van leyendo una por una
colocando los regalos,
con ayuda de los pajes,
los camellos han cargado.

Y se acerca muy contento,
jojojo, papa Noel,
que ha cargado su trineo,
para repartir también.

Todos los niños son buenos
y limpios de corazón,
por eso los Reyes Magos
les llevan tanta ilusión.

Pero han dado un buen susto
a un niño maleducado,
que a los pies del nacimiento,
 carbón dulce le han dejado.

domingo, 13 de noviembre de 2016

LA MARMOTA DISFRAZADA.





Ilustración autor desconocido.
 



A una marmota aburrida,

invitaron a una fiesta,

con la sola condición

de que disfrazada fuera.



Iban a hacer un concurso

todo el mundo disfrazado,

el primero ganaría

un gran viaje a Chicago.



La marmota entusiasmada

ha empezado a imaginar,

como poder disfrazarse

para el concurso ganar.



Primero piensa ir de monja,

de pirata o tirolés,

después de payaso tonto

con su guitarra al revés.



De torero, mejicano,

de mujer muy presumida,

de extraterrestre de Marte,

de banquero con perilla.



Sigue pensando nerviosa

de que se va a disfrazar,

una luz en su cabeza

se acaba de iluminar:



Va a vestirse de flamenca,

con vestido de lunares,

unos bonitos zapatos,

castañuelas y collares.



Con una hoja gigante

un vestido de volantes,

con lunares amarillos

con pétalos, muy sencillo.



Un gran moño con peineta

ella  se hace pizpireta,

con una púa de erizo

la sujeta a su cabeza.



Con unas lianas finas

se hace pulseras divinas,

con concha de caracol

dos zapatos de charol.



Los pendientes son dos piñas

le quedan de maravilla,

y faltan las castañuelas,

estas tiene de su abuela.



De camino hacia la fiesta,

corriendo, llena de gozo,

chocándose con un tronco

ha resbalado a  un gran pozo.



Con la peineta de lado,

y gran dolor en el rabo,

los lunares del vestido

con la caída han volado.



Las pulseras enredadas,

los zapatos desastrosos,

los volantes con jirones,

las castañuelas se han roto.



La marmota deprimida

dolorida, allá en lo hondo,

ha visto con gran tristeza

todo su gozo en un pozo.



Pero al momento se anima,

solo ha sido un accidente,

y aunque no vaya a Chicago

va a la fiesta y se divierte.