Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de marzo de 2026

A TAMAÑO NATURAL. Erri De Luca.

El autor napolitano recoge leyendas e historias reales de las relaciones entre padres e hijos. Su libro más personal.
 
 

El escritor italiano mezcla memoria e indagación, es una colección de relatos unidos por el tema de la paternidad y por la mirada del autor.
Un libro raro, porque no existe un género que lo contenga. A medias entre el ensayo y la autobiografía. Los casos que describe son tensos, inspirados en relaciones reales.
“A tamaño natural” es una disección única de una de las relaciones más sagradas y conflictivas entre seres humanos, las paterno-filiales, en un juego de espejos y reflexiones que aborda este apasionante tema desde la filosofía, el arte, la religión, la historia, la mitología.
La atadura, el nudo, es un tema central en este libro. La imagen de esa soga que liga, que ata, de maneras muy diversas. Culpa, orgullo, vergüenza, heroísmo, venganza y acudir a otras no menos rotundas y resonantes como la suplantación, la consagración, la restitución, la confrontación. Sin embargo, el libro acaba convirtiéndose en un acto de redención y agradecimiento hacia su progenitor. Para probar que padre no es quien puede, sino quien quiere.
El autor parte tanto de una reflexión como de una observación preguntándose por qué.
 
El detonante de este compendio de narraciones, a veces cuento o relato, a veces puras reflexiones.
Es un libro en el que aparecen,  con mayor o menor amplitud, muchos de los temas que perimetran o configuran el territorio narrativo de Erri De Luca.
Esto lo cuenta en este libro, escrito con una belleza extrema, capaz de ir a la raíz de las cosas, de sobrecogernos con una prosa que es ya seña de identidad del autor: poética, concentrada, combativa y afilada cuando tiene que serlo. Con una escritura de palabras que son densas, oportunas, de aire y de sonido.
 
En este libro, cada protagonista, es una semilla que se ramifica y comparte páginas a través de Abraham e Isaac, Changall con su padre, Aldolf Eichman visto a través de los ojos de su hija cuando el pasado de su padre o la propia del escritor italiano con su progenitor. Hasta la más central de todas: la de Jesús con su propio padre.
Detrás de cada uno de ellos, hay un personaje inequívocamente singular: los afectos y los sentimientos. Desde el rechazo y la ingratitud, pasando por el aprendizaje, el reconocimiento y la aceptación.
La novela se transforma en una búsqueda, al dibujar a cada protagonista, mediante breves pinceladas.
 
Erri De Luca, siempre está a la altura de las expectativas que suscita y realmente lo consigue.  

viernes, 12 de enero de 2024

ESTA MAÑANA HAS PASADO.

 

Esta mañana has pasado.
Ibas.
A esas horas tan tempranas sólo podías ir.
A dónde.
Desde mi pequeña celda de cristal -yo la llamo así cuando juego a ser poeta-, he olido que hoy tus cabellos limpios llevaban un poco de la cebada de aquellos campos que corrí de niño, y también una pizca del tomillo que perfumaba los alrededores del pueblo en donde crecí pudiendo ver lo que hoy ya no veo. He olido también tu piel de mar, serena y revuelta, profunda y de orillas. Una piel de olas blancas y suaves, en las que cada mañana me baño espumoso, mientras te adivino disfrutando de tu hermoso reflejo en el escaparate de la tienda que queda al lado de mi kiosco.
Y he oído los vuelos de tu ropa jugar con el viento. Como tu falda, plegada en un acordeón de verbena nocturna, de baile de plaza y de talle ceñido, punteaba notas que me han devuelto al joven aquél que un día tuvo ojos claros de brillo verde. Y como el fular anudado a tu cuello se convertía en guirnalda traviesa y banderola inquieta. Y como el paso firme del tacón de tus botas componía esa percusión que suple al timbal de mis latidos, cada vez que mi corazón se detiene tras rozar tu mano al darte el cambio, las pocas veces que decides detenerte y comprarme un cupón.
Esta tarde volverás a pasar.
Regresarás.
A estas horas tan atardecidas sólo puedes regresar.
De dónde.
 
AUTOR: Raúl Ariza.

viernes, 17 de noviembre de 2023

EN EL HUECO DE UNA MANO, LO INFINITO.

 

En el hueco de la mano, alumbramiento de hojas. 
En la mano,
un hueco de pétalos como muchedumbre que no ha llegado
a ningún sitio, porque llegar es nacer y sólo se nace
en la mano, sólo en el hueco de la mano que nos sostiene.
¿Hueles los nardos? ¿Acaso el olor de los nardos no es un tacto,
acaso no acaricio la palabra como arcilla en la piedra,
acaso no me hundo en la palabra como un hueco que se esconde
y se prodiga, como un cuerpo abierto de amor en el silencio?
En el hueco de la mano, nada quema ni la vida pasa
ni el amor huye, porque en lo profundo de la vida se detiene
y se detienen las manos que han tocado otra mano en la arcilla.
En manos he vivido mi vida, en huecos he bebido el agua
que me daban y he comido el poso de nardos sin horizonte,
el paso de las rosas, el paso detenido del infierno,
la memoria del mundo, el amor que sólo cabe en una mano:
verdadero amor el que cabe en la mano, verdadera vida.
Sonido y silencio, agua y flor, luz y sombra, los ojos de Dios,
los ojos del hombre -lo único sin horizonte-, soledad
-morada del hombre, alma-, todo cabe en el hueco de una mano.
En el hueco de mi mano me encuentro, me tiendo y me prodigo
para cuando no importe ni el sonido no el silencio ni el hueco
amoroso de otra mano, ni el cielo más bello entre los pétalos.
Manos mías, dadme la paz de un tiempo serenado en sus manos.
 
 

viernes, 29 de septiembre de 2023

LA HABITACIÓN AZUL.

 

Ilustración Alejandra Caballero.

 LA HABITACIÓN NACIÓ PENSADA DE ESTE COLOR.
Alguien, en su inmensa sabiduría, debió de imaginarla así en un tiempo imposible, anterior o por llegar, y desde un lugar que al buen seguro no existe.
 
Todo en ella respira azul. De azul suave, casi transparente, son los visillos que filtran una luz vespertina que sin duda anuncia lluvia. Son azules la colcha que reposa en el suelo, y las sábanas sudorosas que se enredan entre los sueños fatigados de la mujer.
 
 De predominante azul son casi todos los cachivaches y recuerdos que ha ido acumulando desde que de niña vio por primera vez reflejados sus ojos en el espejo grande del armario de su madre, también sola. El marco de una foto en la que se la ve con trenzas y vistiendo de colores marineros. El jarrón de cristal teselado que reposa en el alféizar de la ventana y que se trajo de Ibiza en su único viaje en pareja. La lámpara de pie que compró para aquel rincón de aquella casa que nunca llegó habitar. y el tapizado del sillón de orejas que restauró cuando decidió irse a vivir con aquel tipo, al que más tarde descubrió compartiendo esas mismas intenciones pero con una mujer de ojos ligeramente lapislazulados.
 
Ella es rubia, de mejillas sonrosadas y tan dulce como tímida. Y le encantaría tener los ojos azules infinitos, y del color de la tierra húmeda.
 
Acaba de masturbarse en esta tarde de domingo tediosa y calma. Todavía le tiemblan los muslos empapados. Tendida en ese colchón demasiado ancho, mira absorta cómo unas cuantas nubes estivales van invadiendo de un amenazante azul oscuro su ventana. A su lado, un libro de relatos de tacto áspero y tono cáustico cuya lectura no le hace ningún bien, uno de sus varios consoladores, y un vacío por llenar.
Se ve un relámpago y luego se escucha un espantoso trueno.

 
 

domingo, 7 de agosto de 2022

CEMENTERIO.

 
 
Hay en esta ciudad un cementerio marino más hermoso que el poema. Y hay o había o hubo allí, entre verdores y el agua, una tumba en cuya lápida se grabó el apellido de mi familia. Luego, en algún día repugnante del mes de agosto, lluvia, frío y viento, iré a ocuparlo con no sé qué vecinos. La losa no protege totalmente de la lluvia y, además, como ya fue escrito, lloverá siempre.
 
 

miércoles, 6 de julio de 2022

EL ENCAJE ROTO. Emilia Pardo Bazán.

Lo que aún no había visto la luz era una recopilación de sus relatos sobre  violencia de género, tema al que recurrió en numerosas ocasiones a lo largo de su trayectoria como escritora.
”El encaje roto” antología de cuentos de violencia contra las mujeres, formando por 35 relatos, que habían sido publicados en diferentes medios españoles a lo largo de la carrera literaria de la novelista gallega.
 
SINOPSIS: Aunque su faceta más conocida es la de novelista, Emilia Pardo Bazán fue, entre otras cosas, una fecunda autora de cuentos, de los que publicó alrededor de seiscientos cincuenta. Uno de los temas con mayor presencia en su obra cuentística es el de la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres, asunto este que también aparece en algunas de sus novelas y en varios de sus artículos. Esta antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a este tema.
Variados en cuanto al punto de vista, al tono, a la ambientación, a la clase social de sus personajes, a la relación que existe entre la mujer y el hombre (en la mayoría de los casos es su prometida, su esposa o su hija, pero en algunos no hay ningún vínculo entre ellos) y al tipo de violencia (la física, la psicológica, la sexual, la patrimonial, la social, la simbólica), estos relatos, obra de una escritora que nunca dejó de denunciar la desigualdad entre mujeres y hombres, ofrecen un amplio panorama de la violencia machista y muestran actitudes y comportamientos que siguen vigentes hoy en día. Varios de los cuentos recogidos en esta antología los protagonizan mujeres que no dudan en plantar cara a su maltratador o que se dan cuenta a tiempo de cómo es en realidad el hombre con el que se van a casar y actúan en consecuencia.
 
Subrayando que estos 35 relatos de Pardo Bazán fueron publicados en medios nacionales entre 1883 y 1922 teniendo en cuenta que denunciar públicamente comportamientos machistas y de violencia física y psicológica contra las mujeres en un mundo de hombres era tan inusual como osado.
Y no solo eso, sino también ejercida en todos y cada uno de los rangos sociales. No importa el lugar que se ocupe en el escalafón social, el dinero y prestigio que se tenga o dónde y cómo se viva. A medida que se avanza en la lectura, nos percatamos de las tantas, tantísimas formas de humillar, atacar, deshonrar, herir, ignorar, dañar o matar que existen.
El abundante abanico que presenta Emilia es muestra de la violencia física, sexual, simbólica y psicológica, la sumisión al hombre –en el círculo familiar-, el miedo ante determinadas situaciones, los celos, la posesión del hombre hacia sus mujeres, hijas o criadas –violencia social y patrimonial- y se denuncia la desigualdad entre hombres y mujeres, vigentes todavía en nuestra sociedad, aunque también se muestran casos de desafíos de la mujer contra su maltratador y la huida de estas situaciones. Relatos desgarradores y estremecedores.
Estas violencias están arraigadas al miedo y duran décadas. La mayoría de estos desgraciadamente tienen finales de extrema inhumanidad como para aceptarlos sin que el estómago se le revuelva a uno.
Todos los relatos son extraordinarios.  Pero la lectura de cada uno de ellos escritos por la coruñesa muestran hasta qué punto los avances son insuficientes ante la persistencia de acciones y actitudes que, en lo esencial, se conduce por los mismos patrones de brutalidad y miseria humana.
 
En las palabras de Pardo Bazán podemos apreciar que los relatos están profundamente arraigados a la realidad de su tiempo. En ellos se plasma la sociedad del momento y se muestra el horror que tenían que vivir las mujeres, relegadas a un segundo plano y sumidas por obligación en la ignorancia. En la sociedad española de principios del S. XX, el maltrato no estaba penado e, incluso, era de uso común y bien visto para aquellas mujeres que no se querían someter a los dictados morales de una sociedad retrógrada.
Es por esto que, tal vez, lo más duro de sobrellevar de la lectura de estos relatos de esta maestra de la narrativa sea la atemporalidad de los actos que se cometen en cada una de las historias. Dejando una lectura agridulce.
Porque así como os encontraréis circunstancias verdaderamente turbulentas a lo largo de los relatos habrá también momentos en los que las mujeres de estas historias se subleven y enfrenten a sus agresores, derrocándoles por medio de la inteligencia y la agudeza, la sensatez y la precaución, o la propia y bien merecida elevada autoestima que estas mismas han sido capaces de cultivar en su interior.
Despliega todas sus dotes narrativas en la utilización de múltiples perspectivas, y personas gramaticales, desde la mujer, pasando por el agresor y llegando hasta en tercero, sin ningún tipo de vínculo emocional o parentesco con los implicados.
Por último, el estilo de la narración tiene todas las características propias de los textos realistas. Sencillez, sobriedad, búsqueda de la exactitud, rica en localismos y escasa en expresiones trágicas. A partir de los desgarros no hay sentimentalismos en “El encaje roto”. Ni en la escritura ni en las acciones de los personajes y adecuación en la forma de hablar en cada uno de ellos a la clase social a la que pertenecen y a la situación comunicativa en la que se encuentran. Pese a su poca extensión son destacables las minuciosas descripciones que hace la autora.
El juicio no lo hace el cuento, corresponde al lector, el camino lo va construyendo el lector, muchas veces de forma inconsciente.
 
Pardo Bazán supo ir al fondo de la psicología de todos sus personajes y dibuja todos los estadios de la espiral de violencia contra las mujeres que ella había observado y sufrido de alguna manera.
Es un libro repleto de víctimas, pero también de supervivientes. Y ello hace que su lectura, aunque dura, valga completamente la pena.
Esta antología recoge otras 35 historias de: Dolores, Maripepiña, Cecilia, Lucía, Leonor, Rosa, Kelly, Daría, Sheyla, Estrella, Gloria, María Jesús… y tantas otras que han perdido la vida –este 2022, sí, pero han sido tantas, durante tantos años-, víctimas de la violencia contra las mujeres –en nuestro país o en cualquier otro-.
Debe señalarse, como personaje destacado, en cada una de las historias, el ambiente rural de su Galicia natal.
Aun así, estás páginas albergan esperanza. A pesar de que la mayoría tengan un final fatídico para las protagonistas y la mayoría de ellos estén basados en sucesos reales, muestra un alto grado de compresión al denunciar tal desprotección en aquella época.
 
En conclusión, estos cuentos reúne las características generales del movimientos realista; en el trazo de los personajes y en la elección de los rasgos, es indudable la novedad que ofrece esta narración en España, ya que lleva explícita una defensa de la inteligencia, de la razón y de la libertad de las mujeres.