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lunes, 25 de noviembre de 2024

ANTES DE LA TORMENTA.



Soy tan capaz de vivir dentro de mi dolor
que los golpes ya no me alcanzan.
Estoy tan alejada de mí
que ni tú me ves.
No soy lo que fui,
no soy lo que quise ser,
no existo en el presente.
Me siento pequeña a esta distancia
y no sé volver porque no sé hacia dónde.
Miro hacia atrás para comprobar en mi sombra
si sigo teniendo cuerpo,
y me rindo como se rinden las flores
cuando se acerca el verano.
No estoy bien,
al menos he aprendido a pronunciarlo.
Al menos lo sé.
Soy tan capaz de vivir dentro del dolor
que me está dando miedo.
 

sábado, 25 de noviembre de 2023

QUIERO. Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

 
Ilustración autor desconocido.
 
 
Te crees muy macho y no eres más que un ruin mamarracho,
con esas pintas de macarra barato, con ese porte de fantoche acabado, trasnochado.
 
Cómo te atreves a levantar la mano a las mujeres, ser más miserable no se puede,
la cobardía es eso que tú tienes, ¡cobarde!
Quiero que sepan de ti en un infierno,
en uno de fuegos eternos,
que puedan quemar tus palabras, tus gestos, tus voces, quemar los recuerdos.
 
Con ellos se queman los celos, las noches en vela y los miedos, las mil sinrazones que hicieron que fuera mi vida
contigo ese infierno.
 
Te vi saliendo aquella noche de tu casa corriendo, al día siguiente, como siempre, mintiendo; con una venda que
cubría tu mano y jurabas en vano.
 
Tu día a día no es más que dura y triste hipocresía,
la mala fama es tu biografía,
la de un tarado que presume de malo,
que habla con palos.
 
Quiero que sepan de ti en los infiernos,
en uno de fuegos eternos,
que puedan quemar tus palabras, tus gestos, tus voces, quemar los recuerdos.
 
Con ellos se queman los celos, las noches en vela y los miedos, las mil sinrazones que hicieron que fuera mi vida
contigo ese infierno.
 
Solo quisiera que aquella niña olvidara y volviera, que sin dolores amara y creyera, que los amores regresan a
ella y sin rencores.
 
Quiero que sepan de ti en los infiernos,
en uno de fuegos eternos,
que puedan quemar tus palabras, tus gestos, tus voces, quemar los recuerdos.
 
Con ellos se queman los celos, las noches en vela y los miedos, las mil sinrazones que hicieron que fuera mi vida
contigo ese infierno.

domingo, 5 de febrero de 2023

DUEÑA DE TUS AMANECERES.

 
 
Eras halcón
antes de ser pájaro enjaulado,
eras luz
antes de que la sombra de su mano
tu corazón cubriera.
Resignación es palabra antigua
que no trae rama de olivo
en pico de paloma,
es travesía sin agua,
aceptar la sed.
A ser libre mujer, no temas,
extiende tus alas,
danza en tu vuelo,
deja que música de violines
tu pelo meza
y sea el arco iris
tu vestimenta.
Rompe del miedo las cadenas,
y que la vida deposite,
en el renacido cuenco de tus manos,
solo gotas de miel.

 

 

domingo, 2 de octubre de 2022

EL RETOQUE FINAL. Día internacional de la No Violencia.

Es este aquel que amabas.

A este rostro falaz que burla su modelo en la leyenda,
a estos ojos innobles que miden la ventaja de haber volcado a ciegas tu destino,
a estas manos mezquinas que apuestan a pura tierra su ganancia,
consagraste los años del pesar y de la espera.
Ésta es la imagen real que provocó los bellos espejismos de la ausencia:
corredores sedosos encandilados por la repetición del eco,
por las sucesivas efigies del error;
desvanes hasta el cielo, subsuelos hacia el recuperado paraíso,
cuartos a la deriva, cuartos como de plumas y diamante
en los que te probabas cada noche los soles y las lluvias de tu siempre jamás,
mientras él sonreía, extrañamente inmóvil, absorto en el abrazo de la perduración.

Él estaba en lo alto de cualquier escalera,

él salía por todas las ventanas para el vuelo nupcial,
él te llamaba por tu verdadero nombre.

Construcciones en vilo,

sostenidas apenas por el temblor de un beso en la memoria,
por esas vibraciones con que vuelve un adiós;
cárceles de la dicha, cárceles insensatas que el mismo Piranesi envidiaría.

Basta un soplo de arena, un encuentro de lazos desatados,

una palabra fría como la lija y la sospecha,
y esa urdimbre de lámpara y vapor se desmorona con un crujido de alas,
se disuelve como templo de miel, como pirámide de nieve.

Dulzuras para moscas, ruinas para el enjambre de la profanación.

Querrías incendiar los fantasiosos depósitos de ayer,
romper las maquinarias con que fraguó el recuerdo las trampas para hoy,
el inútil y pérfido disfraz para mañana.
O querrías más bien no haber mirado nunca el alevoso rostro,
no haber visto jamás al que no fue.

Porque sabes que al final de los últimos fulgores, de las últimas nieblas,

habrá de desplegarse, voraz como una plaga, otra vez todavía,
la inevitable cinta de toda tu existencia.
Él pasará otra vez en esa ráfaga de veloces visiones, de días migratorios;
él, con su rostro de antaño, con tu historia inconclusa,
con el amor saqueado bajo la insoportable piel de la mentira, bajo esta quemadura.
 

miércoles, 6 de julio de 2022

EL ENCAJE ROTO. Emilia Pardo Bazán.

Lo que aún no había visto la luz era una recopilación de sus relatos sobre  violencia de género, tema al que recurrió en numerosas ocasiones a lo largo de su trayectoria como escritora.
”El encaje roto” antología de cuentos de violencia contra las mujeres, formando por 35 relatos, que habían sido publicados en diferentes medios españoles a lo largo de la carrera literaria de la novelista gallega.
 
SINOPSIS: Aunque su faceta más conocida es la de novelista, Emilia Pardo Bazán fue, entre otras cosas, una fecunda autora de cuentos, de los que publicó alrededor de seiscientos cincuenta. Uno de los temas con mayor presencia en su obra cuentística es el de la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres, asunto este que también aparece en algunas de sus novelas y en varios de sus artículos. Esta antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a este tema.
Variados en cuanto al punto de vista, al tono, a la ambientación, a la clase social de sus personajes, a la relación que existe entre la mujer y el hombre (en la mayoría de los casos es su prometida, su esposa o su hija, pero en algunos no hay ningún vínculo entre ellos) y al tipo de violencia (la física, la psicológica, la sexual, la patrimonial, la social, la simbólica), estos relatos, obra de una escritora que nunca dejó de denunciar la desigualdad entre mujeres y hombres, ofrecen un amplio panorama de la violencia machista y muestran actitudes y comportamientos que siguen vigentes hoy en día. Varios de los cuentos recogidos en esta antología los protagonizan mujeres que no dudan en plantar cara a su maltratador o que se dan cuenta a tiempo de cómo es en realidad el hombre con el que se van a casar y actúan en consecuencia.
 
Subrayando que estos 35 relatos de Pardo Bazán fueron publicados en medios nacionales entre 1883 y 1922 teniendo en cuenta que denunciar públicamente comportamientos machistas y de violencia física y psicológica contra las mujeres en un mundo de hombres era tan inusual como osado.
Y no solo eso, sino también ejercida en todos y cada uno de los rangos sociales. No importa el lugar que se ocupe en el escalafón social, el dinero y prestigio que se tenga o dónde y cómo se viva. A medida que se avanza en la lectura, nos percatamos de las tantas, tantísimas formas de humillar, atacar, deshonrar, herir, ignorar, dañar o matar que existen.
El abundante abanico que presenta Emilia es muestra de la violencia física, sexual, simbólica y psicológica, la sumisión al hombre –en el círculo familiar-, el miedo ante determinadas situaciones, los celos, la posesión del hombre hacia sus mujeres, hijas o criadas –violencia social y patrimonial- y se denuncia la desigualdad entre hombres y mujeres, vigentes todavía en nuestra sociedad, aunque también se muestran casos de desafíos de la mujer contra su maltratador y la huida de estas situaciones. Relatos desgarradores y estremecedores.
Estas violencias están arraigadas al miedo y duran décadas. La mayoría de estos desgraciadamente tienen finales de extrema inhumanidad como para aceptarlos sin que el estómago se le revuelva a uno.
Todos los relatos son extraordinarios.  Pero la lectura de cada uno de ellos escritos por la coruñesa muestran hasta qué punto los avances son insuficientes ante la persistencia de acciones y actitudes que, en lo esencial, se conduce por los mismos patrones de brutalidad y miseria humana.
 
En las palabras de Pardo Bazán podemos apreciar que los relatos están profundamente arraigados a la realidad de su tiempo. En ellos se plasma la sociedad del momento y se muestra el horror que tenían que vivir las mujeres, relegadas a un segundo plano y sumidas por obligación en la ignorancia. En la sociedad española de principios del S. XX, el maltrato no estaba penado e, incluso, era de uso común y bien visto para aquellas mujeres que no se querían someter a los dictados morales de una sociedad retrógrada.
Es por esto que, tal vez, lo más duro de sobrellevar de la lectura de estos relatos de esta maestra de la narrativa sea la atemporalidad de los actos que se cometen en cada una de las historias. Dejando una lectura agridulce.
Porque así como os encontraréis circunstancias verdaderamente turbulentas a lo largo de los relatos habrá también momentos en los que las mujeres de estas historias se subleven y enfrenten a sus agresores, derrocándoles por medio de la inteligencia y la agudeza, la sensatez y la precaución, o la propia y bien merecida elevada autoestima que estas mismas han sido capaces de cultivar en su interior.
Despliega todas sus dotes narrativas en la utilización de múltiples perspectivas, y personas gramaticales, desde la mujer, pasando por el agresor y llegando hasta en tercero, sin ningún tipo de vínculo emocional o parentesco con los implicados.
Por último, el estilo de la narración tiene todas las características propias de los textos realistas. Sencillez, sobriedad, búsqueda de la exactitud, rica en localismos y escasa en expresiones trágicas. A partir de los desgarros no hay sentimentalismos en “El encaje roto”. Ni en la escritura ni en las acciones de los personajes y adecuación en la forma de hablar en cada uno de ellos a la clase social a la que pertenecen y a la situación comunicativa en la que se encuentran. Pese a su poca extensión son destacables las minuciosas descripciones que hace la autora.
El juicio no lo hace el cuento, corresponde al lector, el camino lo va construyendo el lector, muchas veces de forma inconsciente.
 
Pardo Bazán supo ir al fondo de la psicología de todos sus personajes y dibuja todos los estadios de la espiral de violencia contra las mujeres que ella había observado y sufrido de alguna manera.
Es un libro repleto de víctimas, pero también de supervivientes. Y ello hace que su lectura, aunque dura, valga completamente la pena.
Esta antología recoge otras 35 historias de: Dolores, Maripepiña, Cecilia, Lucía, Leonor, Rosa, Kelly, Daría, Sheyla, Estrella, Gloria, María Jesús… y tantas otras que han perdido la vida –este 2022, sí, pero han sido tantas, durante tantos años-, víctimas de la violencia contra las mujeres –en nuestro país o en cualquier otro-.
Debe señalarse, como personaje destacado, en cada una de las historias, el ambiente rural de su Galicia natal.
Aun así, estás páginas albergan esperanza. A pesar de que la mayoría tengan un final fatídico para las protagonistas y la mayoría de ellos estén basados en sucesos reales, muestra un alto grado de compresión al denunciar tal desprotección en aquella época.
 
En conclusión, estos cuentos reúne las características generales del movimientos realista; en el trazo de los personajes y en la elección de los rasgos, es indudable la novedad que ofrece esta narración en España, ya que lleva explícita una defensa de la inteligencia, de la razón y de la libertad de las mujeres.