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viernes, 15 de marzo de 2024

EL PRÍNCIPE GARCINIÑO.

 

Ilustración Gina Pfleegor.

-Beatriz Giménez de Ory-

Al príncipe Garciniño
lo llaman para la guerra.
-Mira, madre, yo prefiero
trillar el trigo en las eras.
-Garciniño, te reclaman
los tambores y trompetas.
-Padre, déjame quedarme
tejiendo en telar de seda.
-Garciniño, el enemigo
con las ballestas te espera.
Ya cabalga Garciniño
sobre su yegüita negra.
El príncipe va llorando
lágrimas de blanca pena.
Han pasado veinte años
y regresa de la guerra.
Salen a buscarle al puente
el rey y también la reina.
Garciniño les saluda
desde su yegüita vieja.
 
-¿Qué nos traes, hijo cumplido?
¿Cautivos con sus cadenas?
¿Recias espadas de plata?
¿Brazaletes y pulseras?
¿Una alfombra voladora
de la princesa de Persia?
 
-No traigo esas cosas, no,
que nunca estuve en la guerra,
sino sembrando en los campos
y tejiendo hilos de seda,
y cantando por las plazas
con tambores y trompetas.
Lo que traigo en las albardas
son camisas holandesas,
panes que quitan el hambre,
risas y canciones nuevas.
 

sábado, 19 de febrero de 2022

SONETO A MANONTROPPO.

 
 
Manontroppo es un títere italiano
aclamado en oriente y occidente
porque agarra un violín entre los dientes
y lo toca sin usar ninguna mano.

Tiene una voz aguda de soprano
tan blanca, tan hermosa y tan potente,
que rompe las ventanas y los lentes
y las copas de vidrio de Murano.

Es vivaz como la llama de una vela,
una chispa que no apaga la brisa.
Siento por Manontroppo un gran respeto:

me han enseñado a danzar la tarantela,
a decir en latín cantos de misa,
a leer y escribir y a hacer sonetos.
 

domingo, 12 de diciembre de 2021

AL PRINCIPIO.

 
 
Al principio
el agua de los ríos
cantaba limpiamente
rozando los guijarros:
ro, ro, ro, iba sonando.
 
Su canto era una risa,
que viajaba a los pozos,
que temblaba en los cántaros.
Las cosas han cambiado.
 
He viajado muy lejos,
donde la lluvia a penas
humedece los campos.
Nunca llega a los pozos,
nunca tiembla en un cántaro,
no se esconde en los grifos,
nunca llena los vasos.
 
Y Los ríos son lenguas
con sed, mudos, callados.
Y el agua es barro sucio
que enferma a los humanos...
¡Ya es hora de arreglarlo!
 
 

jueves, 23 de abril de 2015

EL LIBRO TONTO.




 


Tengo cincuenta ojos,

digo… cincuenta hijos,

digo… cincuenta ¡hojas!



Soy de timón y lima,

digo… de toma y muela,

digo… ¡de tomo y lomo!



Soy libre, digo… Libra, digo… ¡Libro!



Soy un libro, sí, sí.



Pero llevo cerrado tanto tiempo…

que así me he vuelto tanto,

me he vuelto tinta,

me he vuelto… ¡tonto!