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sábado, 31 de julio de 2021

NADA OCURRE DOS VECES.

 
 
Nada ocurre dos veces
y nunca ocurrirá.
Nacimos sin experiencia,
moriremos sin rutina.
 
Aunque fuéramos los alumnos
más torpes en la escuela del mundo,
nunca más repasaremos
ningún verano o invierno.
 
Ningún día se repite,
no hay dos noches iguales,
dos besos que dieran lo mismo,
dos miradas en los mismos ojos.
 
Ayer alguien pronunciba
tu nombre en mi presencia,
como si de repente cayera
una rosa por la ventana abierta.
 
Hoy, cuando estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Es flor? ¿O tal vez piedra?

¿Y por qué tú, mala hora,
te enredas en un miedo inútil?
Eres, pues estás pasando,
pasarás -es bello esto.
 
Sonrientes, abrazados,
intentemos encontrarnos,
aunque seamos distintos
como dos goas de agua.
 

domingo, 19 de abril de 2020

UN ESCARABAJO MUERTO.




En un camino yace un escarabajo muerto.
Tres pares de patas cuidadosamente dobladas sobre el vientre.
En lugar del desorden de la muerte: orden y limpieza.
El horror de este espectáculo es moderado,
su alcance local, desde el pasto bermuda hasta la menta.
La tristeza no se transmite.
El cielo es azul

Para nuestra tranquilidad, los animales no mueren
sino que mueren de una muerte más llana, por así decirlo,
queremos creerlo: menos sensibilidad y mundo,
dejando, como nos parece, de una escena menos trágica.
Sus pequeñas alas suaves no nos persiguen por la
noche, mantienen su distancia,
conocen las costumbres.

Y este escarabajo murió en el camino
brilla incómodamente hacia el sol.
Solo piense en ello durante la duración de una mirada:
parece que no le ha pasado nada importante.
Lo importante, al parecer, nos concierne.
Solo nuestra vida, solo nuestra muerte,
una muerte que goza de una precedencia forzada.

domingo, 4 de marzo de 2018

LAS TRES PALABRAS MÁS EXTRAÑAS.





Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba
pertenece ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra
Silencio,
lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe
en ninguna no-existencia.

viernes, 15 de diciembre de 2017

ESCRIBIENDO EL CURRÍCULUM .





 

¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el curriculum.

Sea cual fuere el tiempo de una vida
el curriculum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quién te conoce, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número del calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel.

domingo, 12 de noviembre de 2017

AMOR A PRIMERA VISTA.



Ilustración autor desconocido.
 



Ambos están convencidos

de que los ha unido un sentimiento repentino.

Es hermosa esa seguridad,

pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían

no había sucedido nada entre ellos.

Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos

en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles

si no recuerdan

-quizá un encuentro frente a frente

alguna vez en una puerta giratoria,

o algún “lo siento”

o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,

pero conozco su respuesta.

No recuerdan.

Se sorprenderían

de saber que ya hace mucho tiempo

que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada

para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,

que se interponía en su camino

y que conteniendo la risa

se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,

pero qué hacer si no eran comprensibles.

¿No habrá revoloteado

una hoja de un hombro a otro

hace tres años

o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.

Quién sabe si alguna pelota

en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres

en los que un tacto

se sobrepuso a otro tacto.

Maletas, una junto a otra, en una consigna.

Quizá una cierta noche el mismo sueño

desaparecido inmediatamente después de despertar.





Todo principio

no es más que una continuación,

y el libro de los acontecimientos

se encuentra siempre abierto a la mitad.