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jueves, 13 de enero de 2022

SIRA. María Dueñas.

¡Hola lectores! Hoy os traigo la reseña de “Sira”, que da nombre a la nueva novela de María Dueñas y es la segunda parte de “El tiempo entre costuras”, Su quinta novela. "Misión olvido"  "La templanza" "Las hijas del capitán" 
 
SINOPSIS:
La Segunda Gran Guerra llega a su fin y el mundo emprende una tortuosa reconstrucción. Concluidas sus funciones como colaboradora de los Servicios Secretos británicos, Sira afronta el futuro con ansias de serenidad. No lo logrará, sin embargo. El destino le tendrá preparada una trágica desventura que la obligará a reinventarse, tomar sola las riendas de su vida y luchar con garra para encauzar el porvenir.
Entre hechos históricos que marcarán una época, Jerusalén, Londres, Madrid y Tánger serán los escenarios por los que transite. En ellos afrontará desgarros y reencuentros, cometidos arriesgados y la experiencia de la maternidad.
Sira Bonnard —antes Arish Agoriuq, antes Sira Quiroga — ya no es la inocente costurera que nos deslumbró entre patrones y mensajes clandestinos, pero su atractivo permanece intacto.
 
 
 
Sira Quiroga reaparece tras la Segunda Guerra Mundial, en un tiempo en el que el mundo necesita reconstruirse y curar heridas. El nuevo entramado vincula la sucesión de hechos históricos en cuatro escenarios: Palestina, Londres, España y Marruecos. Corre el año 1946 y Sira Quiroga junto a su marido, Marcus Bonnard, aquel periodista inglés que trabajaba para la inteligencia británica, se trasladan a Jerusalén que continua bajo tutela británica, cuando está a punto de nacer el estado de Israel. Ambos se verán envueltos en una devastadora acción terrorista.
Huyendo del horror que allí se vive, y tras un tiempo en Londres con su hijo, lo que permite nuevas experiencias que van dotando de profundidad al personaje cada vez más osado. Esa actitud le abrirá las puertas a una inesperada aventura profesional al ponerla en contacto con la B.B.C para Latinoamérica. Nuevos contactos, nueva identidad, nueva misión: viajar a la España de Franco infiltrada en el sequito de periodistas de Eva Perón, su misión proporcionar información sobre los intereses y pretensiones de la Primera Dama Argentina. Para terminar de nuevo en el mágico e internacional Tánger.
Los ingredientes son los mismos, ahora dispuestos en otro marco, por lo tanto es imposible no rendirse frente a una escenografía de nuevos intereses en la vida de la protagonista. Pero con la misma estrategia narrativa: crea una atmósfera cautivadora con la que envuelve la aventura humana, cuyas costuras, la rodea de circunstancias entretejidas con los sucesos históricos que recrea para proponer un viaje entre las entretelas de dos guerras.
De esta conjunción de casualidades esta novela va de eso: de nostalgia, de recuerdos de juventud y primera madurez, de recuperar parte de nuestra historia personal y con equilibrio poder revivirla.
Hacer una secuela o una segunda parte a la altura de un libro tan emblemático, es muy complicado. Pero esta en concreto, te sumergirá en un tiempo inolvidable y homenajea la figura del exiliado español.
 
Al leer la novela, el lector viaja en el tiempo personificando la escena, incluso es capaz de interiorizar las proezas de los protagonistas. María Dueñas es una constructora de universos y personalidades.
El libro, al igual que el primero, se narra en primera persona, la protagonista os hará participes de sus aventuras de falsa identidad, de sus alegrías y de sus pesadumbres.
Si esperas a “Sira” con altas expectativas, mi consejo es que bajes el listón de las mismas porque la novela va de menos a más. La trama es lenta y pausada al principio, da la sensación que apenas sucede nada, conforme te adentras en ella sobrevienen particularidades en la historia que la intensifican y se vuelve más adictiva por momentos.
Lo que sí permanece invariable a lo lardo de toda la lectura es la calidad narrativa de María Dueñas, con una prosa cuidada, ágil y una trama envolvente y sólida. La autora sabe dar tensión narrativa a los hechos que apuntan a un relato que se mueve entre el género histórico, la novela de  espías y la ficción más intimista.
Con lo cual, narra sin posicionarse diferentes historias que acontecen en una Europa en reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, la autora ha trabajado con esmero la documentación sociopolítica hasta los mínimos detalles, esos mimbres que conforman la intrahistoria de las diversas atmósferas y prestan una ambientación costumbrista que imprime verosimilitud a la historia.
Se detiene en un hito histórico la visita de Eva Perón a una España azotada por la dictadura de Franco.
Como resultado lleva de la mano al lector, trasmitiendo de forma vivida lo que describe, que consigue meterlo en la historia de manera magistral y se verá envuelto en un trasfondo escénico.
Ingredientes de pasión, drama, amor, tragedia, esfuerzo y superación de una protagonista inolvidable, que completan un menú irresistible.
 
La novela va rescatando a viejos personajes conocidos, que evoca ese pasado que hay común con Sira Quiroga, pero estos son meros hilos conductores que apenas tienen cabida en la trama general. Evidentemente “Sira” tiene que ser una novela diferente “Al tiempo entre costuras”, porque la protagonista ya no es una joven ingenua, sino una mujer adulta a la que la vida le ha hecho aprender deprisa.
Por tanto, la novela no tendrá ese componente de desarrollo de personalidad que sorprendió en su antecesora. La autora dibuja con precisión una mujer poliédrica, atractiva y valiente.
En cualquier caso, el personaje principal es una mujer muy distinta a aquella que descubristeis, ha pasado dos guerras y ha perdido la inocencia que la caracteriza, ha conocido el amor y es madre, y su evolución en esta novela es la lógica para todo lo que ha vivido y ha ido dejando atrás. Se ha convertido en una mujer luchadora y madura, carismática, con carácter y decisión que es capaz de llegar a cualquier extremo por su supervivencia.
El desfile de fascinantes personajes nuevos, reencuentros con antiguos que interactúan os daréis cuenta del proceso de su trasformación.
Rescata esta vez a figuras del exilio español en Londres, como Manuel Chaves Nogales, Arturo Barea, Luis Cernuda, Gregorio Prieto, Pablo de Azcárate o Salvador de Mandariaga. Son todas figuras de enorme altura intelectual que se las tuvieron que solventar para sobrevivir.
A destacar, Eva Perón, jovencísima y con voz propia, sólida y desarrollada, con la solvencia de desplantar al mismo Caudillo.
Mezcla la ficción de espionaje con la crónica periodística, el melodrama y el comentario histórico con figuras reales que solventan en la trama.
 
Sin lugar a dudas una novela con el sello de María Dueñas donde el espionaje, el periodismo y la costura son el centro de una obra histórica confortable. Una obra sin pérdida alguna que tocara los sentidos del lector bajo una trama que encierra sentimientos y conciencia social.
 
 

lunes, 23 de diciembre de 2019

LAS HIJAS DEL CAPITAN. María Dueñas.


Le tenía muchas ganas a este libro desde el momento de su publicación. A todos nos encantó “El tiempo entre costuras”, a casi nadie “Misión olvido” y con “La templanza” hay diversidad de opiniones.
Ésta es una novela Dueñas en toda regla. Bien empacada, con trasfondo histórico, épica femenina e historia de amor incluida. Sí, “Las hijas del capitán” reúne estos elementos novelistas.
María Dueñas es una de las voces más importantes de la década y suele invertir muchos meses en cada publicación. Tres años después de “La templanza”, nos llega su nueva aventura en la que volveremos apreciar la calidad narrativa que ya caracteriza a la superventas manchega.
Porque sí, una vez más está a la altura de las expectativas, que con ella ya son siempre altas.

SINOPSIS: Nueva York, 1936. La pequeña casa de comidas El Capitán arranca su andadura en la calle Catorce, uno de los enclaves de la colonia española que por entonces reside en la ciudad. La muerte accidental de su dueño, el tarambana Emilio Arenas, obliga a sus indomables hijas veinteañeras a tomar las riendas del negocio mientras en los tribunales se resuelve el cobro de una prometedora indemnización. Abatidas y acosadas por la urgente necesidad de sobrevivir, las temperamentales Victoria, Mona y Luz Arenas se abrirán paso entre rascacielos, compatriotas, adversidades y amores, decididas a convertir un sueño en realidad.
Con una lectura tan ágil y envolvente como conmovedora, Las hijas del Capitán despliega la historia de tres jóvenes españolas que se vieron obligadas a cruzar un océano, se asentaron en una urbe deslumbrante y lucharon con arrojo para encontrar su camino. Un tributo a las mujeres que resisten cuando los vientos soplan en contra y un homenaje a todos aquellos valientes que vivieron —y viven— la aventura, a menudo épica y casi siempre incierta, de la emigración.





María Dueñas es la aguja del “El tiempo entre costuras”, se adjudicó la misión de no olvidar y ha tenido “La templanza”, que da la escritura, de ser la voz de “Las hijas del capitán”.
Nos trae en esta ocasión, la escritora manchega, una novela claramente histórica, no solo por la ambientación, sino también por la presencia en la misma de algunos personajes reales.
La novela nos cuenta la historia de tres hermanas que tienen que dejar su Málaga natal y trasladarse a Nueva York. Allí su padre decide abrir una casa de comidas, con tan mala  suerte que poco después de su apertura sufre un terrible accidente y muere, dejando a sus  hijas y a su mujer desamparadas en una ciudad que apenas conocen y sin hablar inglés.
Sin embargo, el empeño de las hermanas Arenas por trasformar la decadente casa de comidas familiar “El capitán” en un night club hispano a la moda de los tiempos, servirá a María Dueñas para desplegar un atlas humano del Nueva York de esa época: tabaqueros y boxeadores, estibadores miserables, brokers de apuestas clandestinas, herederos de tronos destronados y jovencitas aspirantes a convertirse en estrellas.
Con todo lo anterior, la escritora os ira desgranando la historia de la superación de las tres hermanas y el proceso de madurez que comienza en la novela siendo niñas para hacerse mujeres. Y a su vez la historia de la inmigración española en Nueva York a principios del S. XX, hombres y mujeres que lucharon por una vida mejor en un país extranjero sin apenas conocer el idioma y con pocas posibilidades de triunfo. Emigrantes que trabajaban duro, creando una pequeña comunidad hispana donde la solidaridad y la unión los hacía afrontar las adversidades.
“Las hijas del capitán” lo tenía todo para gustarme y así ha sido. La terquedad de las hermanas Arenas, su insolencia y su fiera lucha contra una ciudad que va ahogando poco a poco sus ansias de volver a una vida que ya se ha desdibujado. La resistencia a formar parte de un mundo que las engulle, la rebeldía contra una madre que las ha arrancado de su plácida existencia al otro lado del océano. Es fácil empatizar con ese sentimiento adolescente de ira, con esa sensación de navegar entre dos aguas.

“Las hijas del capitán” no es una novela romántica. Yo diría que es una novela de personas, de sueños, de sensaciones, de luchar por llegar a cumplir lo que uno cree, pero ante todo, de superación.
La autora ha utilizado una riqueza de momentos y sensaciones que imbuyen al lector, sin pensarlo, en lo que están viviendo cada personaje.
Me ha parecido una novela muy visual, no descarto una serie de televisión, ya que sería una apuesta segura. Enseguida percibiréis en la novela, una de las señas de identidad de María Dueñas: su calidad narrativa. La prosa pulcra y elegante que os envuelve en un cálido abrazo y os sumerge en un remolino lingüístico de gran envergadura y mayor riqueza; que os sumerge en un relato apasionante, atractivo y recomendable.
En conclusión, os encontrareis con breves biografías.
¡Qué placer se adueña de mí siempre que me refiero a un estilo trabajado e impoluto!
La autora consigue una ambientación esplendida, creando un escenario que es pieza fundamental de la novela. A pesar que la novela transcurre por diversos escenarios de Nueva York, la mayor parte se desarrolla alrededor de la calle catorce, sumergiéndonos a través de sus personajes, en el mundo de la colonia emigrante en la Nueva York de los años 30. Recorréis sus calles, os adentraréis en sus negocios, visitaréis sus locales de moda, muchos de ellos reales como La nacional, La bilbaína, El chorrito o Casa Victoria que existieron o aún existen.
Al leer la novela, el lector viaja en el tiempo y se personifica en la escena, incluso es capaz de interiorizar las proezas de los protagonistas. María Dueñas es una constructora de universos y personajes.

Al igual que en sus dos primeras novelas, también en ésta sus protagonistas son mujeres. Dando vida a un universo muy del estilo de la Dueñas. No es una novela de mujeres y para mujeres, pero es sin duda un tributo al papel jugado por la mujer en la emigración.
En una novela de corte histórico como esta, se me antoja indispensable hallar un elenco principal como el de esta novela. En este caso, resulta complicado, supongo yo, mantener el ritmo, el interés y la emoción en una novela de más de seiscientas páginas, y por cuarta vez la autora lo ha logrado. Y gracias a tres hermanas, Victoria, Mona y Luz, que irradian magnetismo y se clavan en el alma del lector como si fueran dardos lanzados por un tirador experto.
Me  gusta la idea de Nueva York no solo como escenario, sino como un personaje más que está presente en las azarosas vidas de cada uno de los personajes.
Gran activo de la misma es la personalidad de las tres hermanas muy diferentes. Por un lado está Victoria que es la mayor y la más cabal de las tres, luego esta Mona que es la más inteligente y por último Luz la pequeña que es la enamoradiza, la pasional que la llevará a una serie de circunstancia un poco imprevistas.
María Dueñas tiene la habilidad de mezclar con toda naturalidad, personajes de ficción con personaje reales. Construye su novela a través de unos personajes variopintos, desde Alfonso de Borbon, Xavier Cugat a pillos que vive del juego. Todos ellos potentes, de gran fuerza. Unos y otros formarán una gran familia, la familia de los emigrantes españoles en un nuevo mundo que les es hostil. Entre ellos surgirán fuertes lazos sentimentales, solidarios donde el bienestar de uno es el de todos.

No es fácil para María Dueñas su cuarta novela. A la manchega le honra no haber escogido el camino fácil. “Las hijas de capitán” es una novela que hay que leer, olvidándonos de lo mucho o lo poco que nos han gustado cada una de las anteriores novelas. Me da la sensación de que esta mujer está condenada a que comparemos todo lo que escribe con su primer éxito literario. Y sinceramente creo que eso lo único que hace es impedirnos disfrutar al cien por cien de cada nueva historia que publica. Que podría ser mejor o peor, pero todos tenemos autores a los que somos fieles y no todos sus libros nos han gustado por igual.
María Dueñas se ha ganado a pulso su posición eminente en el pedestal de los novelistas contemporáneas de más éxito, un proeza muy merecida, según mi humilde criterio.
“Las hijas del capitán” es su cuarta apuesta, un libro apasionante que no se limita a retratar una época convulsa y una ciudad en crecimiento; esta obra va más allá y se erige en un canto al respeto y la tolerancia, en un homenaje a las personas que deben huir de su país en busca de un mañana mejor.