Mostrando entradas con la etiqueta Poesía argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía argentina. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de enero de 2025

CUANDO SEAMOS GRANDES.

 
 
Cuando seamos grandes,
no nos olvidemos
que para las noches,
se hicieron los cuentos,
y los Reyes Magos,
y los duendes buenos.
 
No olvidemos que en una vereda
cabe un mundo entero de risas y ruedas,
que no hay mar tan nuestro
como el de la acequia,
que con los pedales de una bicicleta
lo que queda lejos siempre queda cerca.
 
No nos olvidemos de las maravillas
que guardan dentro, las cosas sencillas,
los viejos cajones, la flor, la semilla.
 
La vida es un viaje y es cuestión de vida
sentarnos al lado de la ventanilla.
 
Cuando seamos grandes va a ser muy bonito
tener como amigos a los animalitos
y gritarles cosas y entender sus gritos,
y explicar los vuelos por el infinito...
(los grandes no entienden a los pajaritos).
No nos olvidemos cuando seamos grandes,
que un beso es un modo de quedarse en alguien;
que siempre es hora para acariciarse,
que el amor es todo,
que ternura es madre,
que hay que estar temprano
cuando se hace tarde.
 
Cuando seamos grandes no nos olvidemos
de la fantasía, del sol y los juegos, de los cumpleaños,
y el circo viajero,
los payasos tristes, los muñecos buenos,
y la hermosa costumbre de decir:
TE QUIERO
 

sábado, 7 de diciembre de 2024

TU VOZ.

 

Emboscado en mi escritura
cantas en mi poema.
Rehén de tu dulce voz
petrificada en mi memoria.
Pájaro asido a su fuga.
Aire tatuado por un ausente.
Reloj que late conmigo
para que nunca despierte.
 

sábado, 26 de octubre de 2024

DOMINGO A LA TARDE.


 
Cuando se sientan frente a frente
amores imposibles, quincallería amistosa,
tipos que se atrevieron y esa mujer intensa
que lleva augurios a felicidades que nunca entenderá,
la buena gente desecha las malas palabras,
la buena gente dice todos tienen posibilidades en la vida,
sienten crecer su amor por esa mujer intensa,
tan sola, que vivirá siempre detrás de una ventana
y todo lo que le ofrecen está demasiado azucarado.
 

sábado, 14 de septiembre de 2024

ANTES DE RELEER A CONSTANTINO KAVAFIS.



Los ojos
dorados o castaños...
No.
Del color de las ágatas
vistas en soledad
a contraluz.

La nuca
todavía adolescente
contra mi boca.

¿Era amor
el sentimiento?
Me deshacía.
-Árbol en las tormenta
fui.
Pájaro
en el árbol.
Tormenta
fui-

Fui una yegua sedienta galopando
y fui también
la cincha que la detiene:
ése es el secreto
de mi pena.
 

viernes, 13 de septiembre de 2024

HOY LO VI PASAR.

Ilustración Simon Pasini.
 
 
Hoy lo vi pasar
Sin querer se apoderaron de mí antiguos sentimientos
Que yo pensé que no existían en mí
Que estaban más que muertos
Tanto tiempo
 
Hoy lo vi pasar
Sentí algo extraño que no puedo explicar
A menos que lo quiera
Porque la sangre me quemaba la piel
Corriendo por mis venas
Qué condena
 
Y recordé todos los buenos momentos que viví a su lado
Cuando a mi cielo lo llenó de estrellas
Con su huella
Y me olvidé todo lo triste y lo malo que pasó conmigo
Que fue por él todo lo que he sufrido
Con su olvido
 
Hoy lo vi pasar
Me di cuenta que jamás lo olvidé
Que todavía lo quiero
Que está en mi vida
Que no pude olvidar
Y que no soy de acero
Y lo quiero
 
Y recordé todos los buenos momentos que viví a su lado
Cuando a mi cielo lo llenó de estrellas
Con su huella
Y me olvidé todo lo triste y lo malo que pasó conmigo
Que fue por él todo lo que he sufrido
Con su olvido
 

domingo, 4 de agosto de 2024

MUJER PEQUEÑA.

 
"Mujer pequeña"
era el título del cuento.
 
Habré preguntado seguramente
por qué era pequeña la mujer
que una mañana
encuentra una gallina
y la esconde en un aparador.
 
Al llegar la noche se duerme
y en el sueño una voz
le ordena que devuelva el ave.
 
Cuando despierta
corre hacia el armario
que está vacío.
 
Aunque sentí la tristeza
no entendí la historia.
 
Había que vivir lo suficiente
para leer en la fábula
la tragedia
había que perder lo atesorado
de la noche, a la mañana.
 

domingo, 21 de julio de 2024

ME GUSTARÍA QUE VINIERAS.

 

Me gustaría que vinieras,
claro, pero si estuvieras acá
quién iba a mandarme cartas.
Prefiero que me escribas

-no lo tomes a mal.
Es lindo recibir cartas:
las apilo, sin abrir,
en este rincón del escritorio.

Puedo tocarlas hasta a ciegas,
tu letra inquieta adentro.
Te rugo: no dejes
de mandarme postales aunque no salgas
de la casa.
 

sábado, 6 de julio de 2024

MONSTRUO.


-Mariana Finochietto-
 
Mi corazón
nunca aprendió de sutilezas.
Siempre fue un bello monstruo apasionado,
demasiado vivo,
demasiado intenso,
desmesuradamente solo frente al maundo.
Es bello aún,
tatuado de cicatrices,
como un viejo soldado de mil guerras.
Lo sostengo en mis manos.
Ya no quema.
Pero late,
emocionado,
porque se sabe ofrenda.