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domingo, 2 de mayo de 2021

ENVÍO.


 



a mi madre, y a la estatua de mi madre,

a mis tías, y a sus modales exquisitos,

a Marta, así como también María,

porque supo escoger la mejor parte,

a Francesca, la inmortal, porque desde su infierno insiste

en cantarle al amor y a la agonía,

a Catalina, de deslaza sobre el agua

las obscenidades más prístinas de su éxtasis

únicamente cuando silba el hacha,

a Rosario, y a la sombra de Rosario,

a las erinnias y a las furias que entablaron

junto a su cuna el duelo y la porfía,

a todas las que juntas accedieron

a lo que también consentí,

dedico el cumplimiento de estos versos:

porque canto,

porque coso y brillo y limpio y aún me duelen

los huesos musicales de mi alma,

porque lloro y escribo en una copa

el jugo natural de mi experiencia,

me declaro hoy enemiga de ese exánime

golpe de mi mano airada

con que vengo mi desdicha y mi destino,

porque amo,

porque vivo y soy mujer, y no me animo

a amordazar sin compasión a mi conciencia,

porque río y cumplo y plancho entre nosotras

los mínimos dobleces de mi caos,

me declaro hoy a favor del gozo y de la gloria.

viernes, 12 de febrero de 2021

EL RIVAL DE MI RIO.






Yo te fui contemplando desde la carne al alma,
y me sentí culpable de un extraño delito
que me subía a los ojos en chispeantes miradas,
y se rompía en mi rostro en rubor infinito.

De pronto fue tornándose en pájaro mi boca,
y un sentimiento cósmico inundó mis sentidos;
me escondí en el secreto que estalló en tus pupilas,
y adiviné en tu rostro al rival de mi río.

¡Río Grande de Loíza!... Alárgate en su vida.
¡Río Grande de Loíza!... Alárgate en su espíritu,
a ver si te descubres en la flor de su alma,
o en el sol de sus ojos te contemplas tú mismo.

Él tiene en sus caricias el gesto de tu abrazo,
y en sus palabras cuelgan rumores parecidos
al lenguaje que llevas en tu boca de agua
desde el más quieto charco al más agreste risco.

Tú me besaste un día despertándome el alma;
él también me ha besado con un beso tan límpido,
que no se allá en mi espíritu si posar extasiada
en el beso del hombre o en el beso del río.

¡Quién sabe si al vestirme con mi traje de carne,
y al sentirte enroscado a mi anhelo más íntimo,
surgiste a mi presencia en el río de sus ojos,
para entregarte, humano, y sentirte más mío!

¡Quién sabe si al bajarte del lomo de la tierra
para besarme toda en un loco delirio,
te humanizaste en su alma, y brotaste en corrientes
que una a una en mi tierra de emoción hizo nido!

¡Oh rival de mi río!... ¿De dónde me llegaste?
¿En algún país remoto te bañaste conmigo
mientras en otra playa, con alguna doncella
se entregaba en amores mi voluptuoso río?

¿Me sorprendiste acaso en algún aguacero
violando claridades y callando suspiros,
portavoz ambulante de una raza de agua
que me subió a las venas en un beso del río?

¡Río Grande de Loíza!... Yo lo fui contemplando
desde la carne al alma: ese fue mi delito.
Un sentimiento cósmico estremeció mi vida,
y me llego el amor... tu rival presentido.

domingo, 12 de julio de 2020

LOS BARCOS.




Los barcos me dan la vida
por esa negrura abierta
al viento, a la sombra yerta
de una muralla dormida.
Más que tu piel perseguida
me animan tus ojos quietos,
los gatos grandes y prietos
del Bulevar, la poesía
bruja del mar, todavía
los barcos me dan secretos
los barcos siempre los barcos,
la bruma siempre la bruma,
el horizonte no suma
la medida de sus arcos.
Yo hablé de unos ojos parcos
y de una piel requerida,
quise explicar la salida
del mar porque a ciencia cierta
por esa negrura abierta
los barcos me dan la vida.