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miércoles, 13 de octubre de 2021

LA MENSAJERA DEL BOSQUE. Maite R. Ochotorena.

“La mensajera del bosque” ha sido un libro de suspense muy original con el que he descubierto a Maite R. Ochotorena. Convierte a la naturaleza en protagonista de su nuevo thriller.
 
SINOPSIS:
Un secreto celosamente guardado duerme en las calles de Madrid. Cris Stoian despierta en un lugar desconocido, sin recordar nada y con la única referencia de una nota dejada por su hermano Daniel. Cuando, además, descubre su cuerpo cubierto de espantosas cicatrices, un insondable abismo se abre bajo sus pies. ¿Quién es? ¿Qué hace escondida allí? ¿Por qué en su nota su hermano le pide que no salga ni contacte con nadie?
En la frenética búsqueda de su propia identidad, Cris asiste impactada a la transformación que está sufriendo la ciudad, algo imparable, insospechado, sobrecogedor… Descubrir su origen, su significado, y su relación con lo que le ocurrió, traerá de cabeza a las autoridades. Sin embargo, las respuestas no están en sus manos…
Hay misterios que no se pueden explicar con la razón; hay cosas que no se pueden medir si no es con el corazón.
Una serie de brutales crímenes, un secreto celosamente guardado y una mujer en busca de la verdad.
 
 
Cris Stoian se despierta en un lugar desconocido, teniendo únicamente la nota que le ha dejado su hermano Daniel. Por si esto no fuera poco, su cuerpo está cubierto de horribles cicatrices y no puede dejar de hacerse preguntas fundamentales, como la razón por la que acabó allí o por qué su hermano le pide que no salga ni se ponga en contacto con nadie. Cuando las autoridades comiencen a investigar su caso, descubrirá que hay una serie de brutales crímenes que pueden estar relacionados con su caso. Mientras tanto, en Madrid, están ocurriendo una serie de fenómenos que tienen a la población y al mundo entero sin palabras. La naturaleza se está abriendo paso y estallando de una manera antinatural poblando algunos de los rincones de la ciudad.
Conjuntamente, una serie de suicidios van aconteciendo en la ciudad, con similitudes entre ellos, y con alguna característica especial alrededor de los cadáveres directamente relacionada con la incontrolada naturaleza. Todo un canto a la naturaleza, que se extiende hermosa y exuberante por barrios y plazas de la ciudad de Madrid.
Así comienza una novela que a lo largo de bastantes páginas me ha tenido en el mismo estado de desconcierto que la protagonista y es que no dejaba de preguntarme por dónde iba a llevarme Maite R. Ochotorena.
Esta novela tiene una mezcla perfecta entre esos thriller donde hay un asesino en serie, esa parte psicológica que te hace no poder soltar el libro y una protagonista que va descubriendo cosas de ella misma y de todo lo que va ocurriendo a su alrededor. Con lo cual, logra sorprender a cada página.
Donde se habla de la maldad de las personas, tanto en niños como en adultos, de la corrupción, del dinero, del ansia de poder, de lo complicado que es desconocer quién eres y qué has hecho, y cómo esa falta de recuerdos te puede aproximar a la locura.
“La mensajera del bosque” es un regalo para aquellos lectores ávidos de emociones fuertes y de historias originales. Su estilo narrativo destaca por su ritmo y acción trepidantes, repletos de giros inesperados y cuya tensión no desfallece en ningún momento. En la ficción de la escritora vasca nada es lo que parece y, afortunadamente para los lectores, este thriller demuestra su enorme capacidad para generar sorpresas. La autora logra hilvanar una trama adictiva que crece en intriga con cambios tan imprevisibles como frecuentes.
Y es que esta novela tiene todos los elementos para que abandonar sus páginas sea una misión casi imposible.
 
El argumento de esta historia me pareció bastante original e innovador. Me ha resultado bastante interesante esa conjunción de novela de misterio con tintes de fantasía e incluso elementos relacionados con el ecologismo, dándo una mezcla extraña que no había leído con anterioridad. 
Maite R. Ochotorena es capaz, a través de sus descripciones, de conseguir que el lector disfrute y se despierten sus sentidos trasladándole a bosques llenos de magia y esplendor; de hacerle sentir la hierba fresca bajo los pies, de que le inunde esa paz que procura siempre la naturaleza cuando se derrama majestuosa; más que escribir parece que pinta un lienzo porque transmite y aviva emociones. Sientes, hueles, percibes… casi tocas las flores si cierras los ojos. Naturaleza, figura clave que impregna la obra por derecho propio. Despierta los sentidos durante la lectura.
Con una prosa sencilla y un estilo fluido, la autora, sabe cómo crear interés y sabe cuándo dar un golpe de efecto a partir del cual esa madeja que es la trama y que se iba enredando más y más, empieza a deshacerse y comienzas a ver la luz al menos en los aspectos principales de la novela porque, bien es cierto que, en algunos otros, creo que la relación y causalidad es excesivamente difusa y no queda del todo bien compactada ni explicada en la trama.
 
Un buen elenco de personajes ayuda a que sea más rica, elevando el nivel de entretenimiento hasta cotas insospechadas en las que no queda espacio para las treguas emocionales ni para los respiros. Realmente, he sentido la conclusión de un escrito, de casi quinientas páginas, que se me ha hecho corto. Sabe, con maestría, describir a sus personajes, a las atmósferas, a esos exuberantes rincones naturales que hacen de la novela algo tan especial. Pero también se centra en los pequeños detalles, en esas cotidianas costumbres que contribuyen a que la historia adquiera cuerpo y que, en ningún momento, aburra o canse.
Todos y cada uno tenían una función específica y esencial para lograr esta imaginativa trama donde cada uno transmitió tanto. 
Luces y sombras; matices y contradicciones; sentimientos encontrados. Determinación y fuerza por encontrar la verdad y adelantarse al asesino que siembra de terror la ciudad, y conocer el secreto que esconde su cuerpo.
La naturaleza es la protagonista indiscutible, atrapada, explotada, una víctima más; es la vida, la belleza de la creación, el poder y la fragilidad al mismo tiempo, un personaje más dentro de la novela, un personaje cautivador.
Madrid se muestra como un personaje más, como una enorme carpa donde cabe todo y se dan todos los contrastes. Barrios típicos llenos de vida como Lavapiés y Malasaña; barrios distinguidos y señoriales para los pudientes; barrios modestos y dignos para los trabajadores, como Vallecas… y otros asentamientos marginales como la Cañada Real en el que conviven en míseras chabolas.
 
La escritora donostiarra consigue algo más que atrapar al lector: ofrece un mensaje especial, una visión sobre la vida y la humanidad que no deja indiferente a nadie. Su voz toca el alma del público. Sus palabras y su forma de entender el suspense son difíciles de olvidar.
 
 

miércoles, 3 de febrero de 2021

EL EFECTO FRANKENSREIN. Elia Barceló.

La literatura es uno de los mayores entretenimientos que posee el ser humano. La posibilidad de introducirse en infinidad de mundos e historias que, al final, acaban sintiendo como propias, es una sensación tan gratificante como sencilla. Al alcance de cualquiera que tenga a su disposición un buen libro.
Elia Barceló es una de las escritoras de ciencia ficción más destacadas de la literatura en español, y en su amplia obra también ha cultivado la narrativa juvenil, de terror, el thriller o la novela histórica. Esta obra, “El efecto Frankenstein” dirigida fundamentalmente al lector juvenil.
 
SINOPSIS:
Una intriga en la que confluyen los géneros de novela policíaca y gótica. Todo comienza cuando el joven Max se despierta en una casa en ruinas; su cuerpo está cruzado por enormes cicatrices que evidencian que ha sido atendido por un cirujano, pero él no recuerda nada. Nora estudia Medicina en la ciudad alemana de Ingolstadt y esa misma noche de Carnaval conoce a Max cuando ambos salvan a una niña de morir ahogada en el Danubio. La atracción es inmediata. El problema es que pertenecen a épocas distintas.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Un homenaje a Frankenstein y una lección de historia. Una novela que reflexiona sobre la igualdad entre sexos y clases. Como si se tratara de Alicia cayendo por la madriguera.
¿Qué nos vamos a encontrar en la novela? Pues una mezcla de historias que a mí, particularmente, me encanta: un poco de ciencia ficción, novela histórica, personajes reales e inventados conviviendo en la ficción novelesca, una trama de amor...y por supuesto, Frankenstein y sus criaturas. Estos son los mimbres con los que arranca un argumento bien trazado.
En "El efecto Frankenstein" rinde un homenaje al personaje creado por Mary Shelley por abrir las puertas a las mujeres al género fantástico y, al mismo tiempo, mostrar el contexto en el que la mujer de esa época se movía y este contexto da lugar a una historia que te tiene enganchado desde la primera palabra.
En parte, esto es debido a la fuerza que tienen los personajes. Imposible no caer rendida ante Maximilian, un joven del siglo XVIII que una noche aparece en 2019. En nuestra época, tendrá un encuentro con Nora. El viaje en el tiempo está garantizado: él viaja al siglo XXI, Nora lo hará al XVIII. Este elemento, el viaje en el tiempo, ya es un aliciente para los lectores que se introduzcan es sus páginas. Elia Barceló lo describe y expone de tal forma que lo hace creíble. Es difícil no llegar a emocionarse o ponerse nervioso ante los acontecimientos. Sabréis de hermandades secretas, de la vida cotidiana en ambientes distintos, ya forme parte de la nobleza o de los pobres, de relaciones familiares marcadas por los intereses materiales, del amor que salva diferencias, ya sean culturales o de orden estético, y de cómo recupera vida la materia muerta de mano de un estudiante de medicina que posteriormente se hizo famoso por tal hazaña.
Tengo debilidad por las historias distintas, las que buscan nuevas rutas y arriesgan  y, mucho más, por esos personajes tan cotidianos que sus existencias, cuando rozan lo extraordinario, reaccionan de forma sorprendente.
La escritora ofrece una moraleja final.
 
Es una novela en la que se fusionan con maestría la fantasía, el género histórico y crea una trama sólida en la que lo real y lo mágico van paralelos, y de su mano haréis un recorrido relevante del siglo XVIII, todo ello asociado con un ritmo ágil, unos personajes muy bien caracterizados, con mucha fuerza, y un desenlace redondo.
Todo lo anterior, da como resultado, una novela híbrida: mezcla de novela fantástica, histórica, feminista, de aventuras, de amor, un poco gótica y un poco ilustrada.
Elia Barceló tiene un estilo narrativo que seduce al lector, un estilo que mantiene ya sea en su vertiente adulta como juvenil. Para mí, esto es importante y es una de las razones de la calidad literaria que tienen todas sus novelas, y esa confianza asegura al lector. En esta novela es prácticamente imposible abandonar la lectura. Hasta que no la acabas, no dejas de leer.
A través de una trama emocionante, la novela nos ofrece una mirada incisiva y pedagógica mediante un sabroso diálogo entre dos épocas muy distintas, la documentación sobre el siglo XVIII es minuciosa pero está dispuesta con tanto esmero que Elia nos hace sentir que estamos allí. Falta de luz, ropa incómoda, comidas, olores, todo sazona un trabajo exquisito que sirve de telón de fondo a la relación que se desarrolla entre Nora y Max. Mostrando los distintos dilemas morales propios de mundos muy distintos pero, a su vez, también similares. Crítica social, choque de épocas, Frankenstein, feminismo e igualdad, la ciencia como camino de transformación, el amor y la amistad, las sociedades secretas, la ambición, la locura y el remordimiento … son los mimbres y temas de “El efecto Frankenstein”.
Si bien la trama es lineal y no busca ser sorpresiva, maestra narradora como Elia Barceló atrapan al lector. Su prosa fluida y madura, su trama perfectamente encajada hasta el final. Pero no es un texto moralista, ni pretende adiestrar a sus lectores más jóvenes. Eso sí, «es una novela feminista», fantástica pero también realista.
La escritora reivindica el papel de la mujer y la responsabilidad cuando haces algún acto de no desentenderte de tus propias decisiones.
A pesar de los temas tratados os encontrar ante una novela muy positiva, optimista, un gran canto a la vida, a la amistad, a la solidaridad. Un rayo de luz ante tanta miseria, ante tanto dolor y crueldad.
 
Me gusta la relación que le ha dado a Nora y a Max, a pesar de la diferencia cultural y de costumbres, desde el principio se aprecia que conectan. Empiezan siendo amigos, apoyándose, y acaban enamorados. Pero no es una novela romántica, sino más bien gótica con tintes de thriller.
Nora tiene un carácter fuerte, independiente y seguro. Max es un personaje más sensato y complejo, que demuestra una evolución interesante a lo largo de la novela. Su actitud ante Nora puede chocar o llamar un poco la atención, pero es normal: él es un chico del siglo XVIII, con unas costumbres muy diferentes. Los diálogos entre ambos son divertidos por este motivo, a Nora le gusta jugar con Max y desconcertarle con sus opiniones o actos.
He quedado encantado tanto con la forma en que describe las situaciones  como en la  que afronta la personalidad de sus personajes, otorgándoles una voz y una serie de matices y aristas que provocan que la historia se enriquezca. 
A través de sus páginas sufriréis, amaréis, padeceréis y sonreiréis con las vidas de unas personas que la autora nos dibuja con palabras precisas y con la creación de unas escenas que rozan -y superan- la mejor de las descripciones posibles.
Están muy bien dibujados, son muy de carne y hueso, pero tampoco los secundarios se quedan atrás: lobo, un sicario con más de una sorpresa; Sanne, una doncella que se ve en apuros, y el mítico Viktor Frankenstein, que emborrona las líneas de la propia ficción.
Son unos personajes que evolucionan, llenos de fuerza, de sentimientos, con sus virtudes y sus defectos, con contradicciones, con luchas interiores, que van a tener que elegir aun a costa de lo que desean, donde la lucha entre la razón y el corazón es una constante en sus vidas.
 
Con una ambientación muy literaria, una historia de amor sencilla pero tierna, y una trama donde los clásicos románticos están más vivos que nunca, “El efecto Frankenstein” es una lectura perfecta para empezar el mes de febrero.