Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pascua. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de abril de 2026

LA PASQUA ES AQUÍ.

  
 
 Llum nova de primavera,
la mona a la nevera:
xocalata de primera
que et regala el padrí.
 
La Pasqua és aquí
entre palmes i oliveres
sota una lluna plena
que ens captivará qualsevol nit.
 
Les ventades de març
amb tardes de sol directe,
els camps ja florits
i els perills de les glaçades.
 
Els dies indecisos
entre el cru hivern
els ruixats impertinents
i hores de calorada.
 
La farigola i el romaní
ens regalen malves al florir.
I el solm a diari,
torna a sortir.
 

domingo, 27 de marzo de 2016

LA MONA DE PÀSQUA.



Ilustración autor desconocido.
 
-Lola Casas-

Amb cor de pa de pessic,
de gust suau com caramel,
quan li clavo queixalada,
sembla que mastegui el cel.

Coronada amb un gran ou,
amb pollets i una gallina,
vestida de xocolata
és llaminadura fina.

Visca la mona de pàsqua!

Aquest pastís tan preuat,
que agrada a grans i petits
i en un no res és menjat.

domingo, 5 de abril de 2015

UN TRAVIESO CONEJO DE PASCUA.





 Ilustración Regina Lukk-Toompere.




Hoy era un día de inmensa felicidad en la Colonia Tovar. Era lunes de resurrección. Todos los niños estaban muy contentos porque sabía que llegaría el conejito. Gran parte de los niños ya habían hecho el nidito en un rincón de su humilde hogar para que el conejito les trajera sus tan deseados huevitos. Pero este Pelusin, el conejito de pascua era un conejito de pascua muy travieso y un poco holgazán. Se había olvidado de pintar los huevitos, y estabas todos estos huevitos pálidos, tristes del color de la leche.
Su padre le decía: _ Pelusin, no seas tan holgazán, los niños te están esperando, todavía estas a tiempo de decorar los huevitos. No puedes esperar que se vaya el día. Piensa en esos pobres niños.

Al final a regañadientes, Pelusin puso manos a la obra. Pero como iba a decorarlos. Y se inspiro profundamente. No iba a pintarlos como los demás conejos. Siempre de los mismos colores: (azul, verde, rojo, naranja). Así que fue donde vivía su abuela, que hacia un rico chocolate, y le pidió ayuda. Juntos derritieron un rico chocolate. Tenía que ser una gran olla porque eran muchos huevos. Al mediodía ya todos los huevos estaban rodeados de un apetitoso chocolate, y además olían riquísimo. Pero Pelusin, que estaba más inspirado que Van Gogh, fue al bosque encantado, en donde se encontraban los más majestuosos colores.

Así que invento unas maravillosas mezclas, y pinto los huevos de unos colores increíbles. Eran de unos violeta magenta, dorados y plateados, azules como el cielo y muchos colores rojos como las moras y manzanas.

Pero Pelusin, que además era muy travieso se llevo su cesta cargada de huevos, pero no se los puso en los niditos. Se los escondió en los lugares más impredecibles en donde vivían los niños. Y así como vino, se fue al país de los conejos de Pascua. Eran ya las seis de la tarde y había sonado la última campanada de la iglesia. Pedrito iba todo desmoralizado a su casa hasta que se tropezó debajo de una mata de moras con un huevito muy peculiar. Era de unos esplendidos colores. Pedrito regó la voz por todo el pueblo, y ya cerca del anochecer todos los niños habían encontrado sus huevos de pascua. Pero les costó mucho descubrirlos. Porque nuestro simpático Pelusin no se lo había hecho fácil. Y por eso dicen que en día de pascua los niños tienen que buscar muy detenidamente por toda su casa y jardín, porque si no lo hacen se quedan sin sus huevos de pascua. No es que ya no hagan los niditos, pero ahora es más divertido buscarlos, porque además los huevos de Pelusin no son solo los más bellos sino también tienen un encantador y rico chocolate. Colorín colorado, este cuento ha terminado.

Autora: Carolina.