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jueves, 23 de abril de 2026

LECTOR

 
Ilustración autor desconocido.
 
 
En mi niñez leía casi todo
sin importarme nada
el autor, la tendencia ni el olvido
que entonces arreciaba.
 
Lectura, ensoñación, frente a la cual
el mundo se borraba:
lentas tardes de sol en la azotea;
horas de asueto, mágicas.
 
Descubrí con el tiempo lo que tiene
y no tiene de importancia,
ciertos libros impares que la crítica
con soltura baraja
 
donde leí la vida de repente
misteriosa, tan clara;
donde sigo leyendo la verdad
que buscan estas páginas.
 

martes, 23 de abril de 2024

LIBROS.



Ninguno de los libros de este mundo
te aportará felicidad,
pero secretamente te devuelven
a ti mismo.
 
Allí está todo lo que necesitas,
sol y luna y estrellas,
pues la luz que reclamas
habita en tu interior.
 
Ese saber que tú tanto buscaste
por bibliotecas, resplandece
desde todas las páginas,
puesto que es tuyo ahora.

domingo, 24 de abril de 2022

EL LIBRO.

 
 
Y qué queja entonces en boca del lar, una noche
de largas lluvias en marcha hacia la ciudad, removía
en tu corazón el oscuro nacimiento del lenguaje:
   "...De un luminoso exilio -y más lejano ya que la rodante tempestad
-¿cómo guardar las vías, ¡oh Señor!, que me habíais entregado?
   "...¿Sólo me dejarás esta confusión de la noche,
después de haberme, en un tan largo día, nutrido con la sal de tu soledad,
    "testigo de tus silencios, de tu sombra y de tus grandes gritos? "
 
   -Así te quejabas, en la confusión de la noche.
Pero bajo la oscura ventana, ante el lienzo de muro frontero,
cuando no podías resucitar el esplendor perdido,
   abriendo el Libro,
   paseabas un desgastado dedo por sobre las profecías,
y luego, fija la mirada en el espacio, esperabas el instante de la partida,
el levantarse del gran viento que te desellaría de un golpe,
como un tifón, partiendo las nubes ante la espera de tus ojos.
 

sábado, 23 de abril de 2022

LA MÚSICA DE LAS PALABRAS.

 
 
Cuando leemos, a nuestra mente le crecen alas.
Cuando escribimos, nuestros dedos cantan.
 
Las palabras son tambores y flautas en la página,
pájaros cantores que alzan el vuelo y elefantes
que trompetean,
ríos que fluyen, cascadas que caen,
mariposas que revolotean
¡en lo alto del cielo!
 
Las palabras nos invitan a bailar:
ritmos, rimas, latidos del corazón,
ruido de cascos y aleteos,
fábulas antiguas y nuevas,
ficticias y reales.
 
No importa si estás cómodamente en casa
o cruzando la frontera hacia un nuevo país
y un idioma desconocido, los cuentos y poemas
son tuyos.
 
Cuando compartimos las palabras, nuestras voces
se transforman en la música del futuro,
en paz, alegría y amistad,
una melodía de esperanza.
 

viernes, 22 de abril de 2022

ESPECIE DE PARAÍSO.

 

Tengo una biblioteca y una amante.
La biblioteca es alta y profunda
y la amante,
pequeñita, tímida, indocumentada.
Pero la enorme biblioteca tiene
todos los libros escritos
en una lengua que desconozco.
Y mi amante, a pesar de su simpleza,
maneja a la pefección
ese idioma extranjero.
Sin mis libros
me sería imposible vivir.
Y también sin mi amante.
Ambos, estos libros míos
y este don suyo de lenguas,
me proporcionan sabiduría.
No puedo elegir.
Preferiría sin ellos, vivir sin mí.
 

sábado, 24 de abril de 2021

PÓRTICO.


 

Este libro es la sombra de mi vida
fantasma de mi alma y de mi hora,
luz de jazmín en la pared derruida,
lágrima pura que la tarde dora.

Yacente estatua de la luz perdida
de la alta noche en la inquietante flora,
que en abismos de sombra sumergida
crea bajo los párpados la aurora.

En cuerda de violín, llamas y bruma.
Ala del ángel que me da la pluma
para que exprese mi temblor divino,

esto que apenas es y ya se pierde.
Fugaz grandeza de la rama verde,
brazo de flor y pedestal de trino.

jueves, 22 de abril de 2021

YO SOY UNA MUJER: NACI POETA.


 



Yo soy una mujer: nací poeta,

y por blasón me dieron

la dulcísima carga dolorosa

de un corazón inmenso.

En este corazón, todo llanuras

y bosques y desiertos,

han nacido un amor, interminable,

y un cantar gigantesco;

pasión que se desborda de la tierra

y que invade los cielos…

Ando la vida muerta de cansancio,

inclinándome al peso

de este afán, al que busca mi esperanza

un horizonte nuevo,

un lugar apacible en que repose

y se derrame luego

con la palabra audaz y victoriosa

dueña de mi secreto.

Yo necesito un mundo que no existe,

el mundo que yo sueño,

donde la voz de mis canciones halle

espacios y silencios;

un mundo que me asile y que me escuche;

¡lo busco, y no lo encuentro!