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viernes, 1 de marzo de 2024

CARACOL.

 

El caracol en su museo
lleva puesta a su madre todo el día,
esconde su trasero
como si fuera fruta podrida.
No desea el beso.
No desea la radio.
No desea instrucciones para ir a París.
Desea tenderse en su frágil umbral,
rascándose la espalda todo el día.

Todo esto está muy bien
hasta que llegan manos como azadas
para llevarlo a la cocina.
Conservan su casa.
Se tragan el resto.
 

viernes, 7 de julio de 2023

DESCALZA.

 
 
Amarme sin zapatos
significa amar mis piernas largas y bronceadas,
queridas mías, buenas como cucharas;
y mis pies, estos dos chicos
que se escaparon a jugar desnudos. Intrincados nudos,
mis dedos. Libres ya de sujeción.
Y todavía más, miren las uñas y
cada una de las diez etapas, tubérculo a tubérculo.
Vehementes y alocados, todos ellos, este cerdito
fue al mercado y este otro se
quedó. Largas piernas bronceadas, y largos y bronceados dedos.
Más arriba, cariño, la mujer
confiesa sus secretos, pequeñas casas
y pequeñas lenguas que te lo cuentan todo.
 
No hay nadie más que tú y yo
en esta casa de la península.
El mar lleva un cencerro en el ombligo
y yo soy tu sirvienta descalza
por una semana entera. ¿Quieres un poco de salame?
No. ¿Quieres un whisky, a lo mejor?
Tampoco. Tú no eres de beber. Tú
me bebes a mí. Las gaviotas persiguen a los peces
gritando como chicos de tres años.
Las olas son narcóticas, me llaman
Yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza
te camino por la espalda.
A la mañana corro por la cabaña,
de una puerta a otra, jugando a perseguirnos.
Ahora me agarras por los tobillos.
Ahora vas trepando por mis piernas
hasta que atraviesas la marca de mi anhelo.
 

viernes, 10 de febrero de 2023

HOY ESTOY FELIZ CON LAS SÁBANAS DE LA VIDA.


 
 
Lavé las sábanas.
Tendí las sábanas y las vi
agitarse y elevarse como gaviotas.
Cuando estuvieron secas las destendí
y hundí mi cabeza en ellas.
Todo el oxígeno de la tierra en ellas.
Todos los pies de todos los bebés del mundo en ellas.
Todos los calzones de todos los ángeles del mundo en ellas.
Todos los besos mañaneros de Filadelfia en ellas.
Todos los juegos de saltar pintados sobre todas las aceras en ellas.
Todos los caballitos hechos de tela en ellas.
 
Así que esto es la felicidad,
el viajante.
 

viernes, 30 de diciembre de 2022

LA LLAVE DE ORO.


 

La narradora es, es este caso,
una bruja de mediana edad, yo...,
enredada en mis dos grandes brazos,
mi cara en un libro
y mi boca bien abierta,
preparada para contarnos una historia o dos.
He venido a recordaros,
a todos vosotros:
Alicia, Samuel, Kurt, Eleanor,
Jane, Brian, Maryel,
acercaos.
Alicia,
¿con cincuenta y seis años, recuerdas?
¿Recuerdas cuando te
leían siendo niña?
Samuel,
¿con veintidós años, has olvidado?
¿has olvidado los sueños de las diez de la noche
en los que el malvado rey
se deshacía en humo?
¿Estás en coma?
¿Estás suergido?

Atención,
queridos,
voy a presentaros a un chico.
Tiene dieciséis años y quiere respuestas.
Él es cada uno de nosotros.
Quiero decir, tú.
Quiero decir, yo.
No basta con leer a Hesse
y con tomar sopa de almejas,
necesitamos respuestas.
¡Este chico!
Si encontrase una cuerda,
buscaría un arpa.
Por eso agarra la llave con fuerza.
Sus secretos gimen
como un perro en celo.
Gira la llave.
¡Presto!
Abre este libro de cuentos extraños
que transforma a los hermanos Grimm.
¿Los transforma?
Como si un clip extendido
pudiese ser escultura.
(Y puede).
 

domingo, 5 de junio de 2022

PALABRAS.

 
 
Ten cuidado con las palabras,
incluso con aquellas milagrosas.
Para las milagrosas hacemos lo mejor posible,
a veces se enjambran como insectos
y dejan no una picadura sino un beso.
Pueden ser tan buenas como los dedos.
Pueden ser tan confiables como la roca
sobre la que apoyas tu trasero.
Pero también pueden ser tanto margaritas como moratones.
 
Aun así, estoy enamorada de las palabras.
Son palomas que caen del techo.
Son seis naranjas sagradas posadas en mi regazo.
Son los árboles, las piernas del verano,
y el sol, su apasionado rostro.
 
Aun así, me fallan a menudo.
Tengo tanto de lo que quiero decir,
tantas historias, imágenes, proverbios, etc.
Pero las palabras no son lo suficientemente buenas,
las equivocadas me besan.
A veces vuelo como un águila,
pero con las alas de un gorrión.
 
Pero intento tener cuidado
y de ser suave con ellas.
Las palabras y los huevos deben ser tratados con cuidado.
Una vez rotos,
son cosas imposibles de reparar.