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domingo, 27 de octubre de 2024

ENTRE ÉL Y YO.

 

¡SEÑOR cuán vivo puede ser
El árbol cuyo nombre desconozco
Incluso cuando transcribo mis poemas
En sus hojas de papel!

Entre él y yo hemos intercambiado
Lágrimas y flores,
Pero a que mi ventana, que mira hacia el cielo,
No le llega ni siquiera a las axilas,

Incluso cuando sufro
Y él canta con cada movimiento,
Entre él y yo
Hay un silencio tan grande
Que abarca todo
La locura y la desesperación,
La blasfemia y el milagro
El grito de amor y la oración.

Raras veces, en silencio, entre nosotros,
Cae una hoja
Cada cuántas épocas,
Y,sin que se sepa con qué fin,
Y a qué precio
El universo agradecido lo aprende de memoria.
 

viernes, 13 de octubre de 2023

DOLOR.


 
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
 
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
 
Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
 
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
 

domingo, 7 de mayo de 2023

INVOCACIÓN.

 
-Raquel Lanseros-
 
Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
 
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
 
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre
en las mil infinitas posibilidades.
 
Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
 
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
 
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos
por fantasías de niña hechas añicos.
 
Huya yo del realismo encorsetado.
 
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.
 
Por si vinieran tiempos de silencio.