Mostrando entradas con la etiqueta Tristeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tristeza. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de mayo de 2026

PERDÓN.

  
 
Perdón, amigos míos,
si no fructificaron los árboles hogaño,
y llego hasta vosotros con el peor sustento.
Pero no soy avaro, sino pobre,
y baldíos están ya mis trigales.
 
Perdón, amigos míos, si la luz es escasa,
pues la única vela que he encontrado
en el bolsillo de mi abrigo
os la encendí a vosotros.
Aunque es vieja, y con lágrimas llamea.
 
Perdón, amigos míos, pero tengo
muy triste el corazón.
¿De dónde, pues, veniros,
con la alegre palabra?
 

viernes, 5 de abril de 2024

TODO DEPENDE DE CÓMO LO QUIERAS VER.

 
-Danilo H. Gomes-
 
Hoy es un domingo de mierda
así que no me digas que
cada día hay algún motivo para ser feliz
porque si te das cuenta
la vida es insoportable
a pesar de que
a veces hay momentos de felicidad
la alegría no suele durar mucho
y no es verdad que
todo depende de nuestras ganas
porque
el amor verdadero existe solo a veces
y tú también lo sabes
todo es cuestión de suerte
y por eso nunca podre pensar que
la vida merece la pena
 
(Ahora léelo al revés)
 

domingo, 6 de agosto de 2023

LA LLORONA.


-Autor desconocido-

Salías de un templo un día, llorona
Cuando al pasar yo te vi
Salías de un templo un día, llorona
Cuando al pasar yo te vi
 
Hermoso huipil llevabas, llorona
Que la virgen te creí
Hermoso huipil llevabas, llorona
Que la virgen te creí
 
Ay, de mí
Llorona, llorona, llorona
De un campo lirio
Ay, de mí
Llorona, llorona, llorona
De un campo lirio
 
El que no sabe de amores, llorona
No sabe lo que es martirio
El que no sabe de amores, llorona
No sabe lo que es martirio, uh
 
No sé qué tienen las flores, llorona
Las flores de un camposanto
No sé qué tienen las flores, llorona
Las flores de un camposanto
 
Que, cuando las mueve el viento, llorona
Parece que están llorando
Que, cuando las mueve el viento, llorona
Parece que están llorando
 
Ay, de mí
Llorona, llorona, llorona
Llévame al río
Ay, de mí
Llorona, llorona, llorona
Llévame al río
 
Tápame con tu rebozo, llorona
Porque me muero de frío
Tápame con tu rebozo, llorona
Porque me muero de frío, uh
 
Dos besos llevo en el alma, llorona
Que no se apartan de mí
Dos besos llevo en el alma, llorona
Que no se apartan de mí
 
El último de mi madre, llorona
Y el primero que te di
El último de mi madre, llorona
Y el primero que te di
 
Uh-uh-uh, uh-uh-uh-uh
Uh-uh-uh, uh-uh-uh-uh
Uh-uh-uh, uh-uh-uh-uh
Uh-uh-uh, uh
 
Uh-uh-uh, uh-uh-uh-uh
Uh-uh
 

viernes, 24 de marzo de 2023

LAMENTO DE UNA VIUDA EN PRIMAVERA.

 
 
La tristeza es mi propio terreno
donde el pasto tierno
llamea como llameaba
antes con frecuencia pero no
con el fuego frío
que este año se cierne sobre mí.
 
Treinta y cinco años
viví con mi marido.
 
Hoy, el ciruelo está blanco
con masas de flores.
 
Masas de flores
cargaron las ramas del cerezo
y en algunos arbustos ponen
colores amarillos o rojos
pero el agobio de mi corazón
es más fuerte que el de ellas
porque aunque antes fueron
mi alegría, hoy las veo
y me volví para olvidar.
 
Hoy mi hijo me ha dicho
que en las praderas,
al final de los bosques espesos,
a lo lejos, vio
árboles de flores blancas.
 
Siento que me gustaría
ir hacia allá
y caer entre esas flores
y hundirme en el pantano junto a ellas.
 

sábado, 18 de marzo de 2023

UMBRÍO POR LA PENA.



Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena es mi paz y pena mi batalla,
pero que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
 
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
 
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuántos penar para morirse uno!
 

viernes, 8 de abril de 2022

30 DE NOVIEMBRE.

 
 
¿Por dónde se sale del desastre?
De un estallido, por ejemplo.
¿Desde dónde se empieza a reparar el daño?
Los japoneses toman los fragmentos de un jarrón roto
y lo unen con oro fundido.
El jarrón contendrá, en adelante,
el testimonio de la herida.
Una herida preciosa que será parte constitutiva del jarrón.
Pero nosotros ¿cómo reunimos las huellas de estos días amargos?
¿Cómo dibujamos un mapa donde el oro fundido
repare el territorio sobre el cual asentar nuestra casa
para habitar el tiempo que nos quede?