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lunes, 1 de noviembre de 2021

SE NOS HA MUERTO UN SUEÑO.


 

Carpintero, haz un féretro pequeño
de madera olorosa,
se nos ha muerto un sueño,
algo que era entre el pájaro y la rosa.
Fue su vida exterior tan imprecisa
que sólo se lo vio cuando asomaba
a! trémulo perfil de una sonrisa
o al tono de la voz que lo nombraba...
Mas qué te importa el nombre, carpintero,
era un sueño de amor, tu mano clave,
pronto las tablas olorosas, quiero
enterrar hondo el sueño flor y ave.
¡Al compás del martillo suena un canto!

«No vayas al campo santo,
porque los sueños de amor
no mueren, se muda en llanto
su forma de ave y de flor».

sábado, 24 de abril de 2021

PÓRTICO.


 

Este libro es la sombra de mi vida
fantasma de mi alma y de mi hora,
luz de jazmín en la pared derruida,
lágrima pura que la tarde dora.

Yacente estatua de la luz perdida
de la alta noche en la inquietante flora,
que en abismos de sombra sumergida
crea bajo los párpados la aurora.

En cuerda de violín, llamas y bruma.
Ala del ángel que me da la pluma
para que exprese mi temblor divino,

esto que apenas es y ya se pierde.
Fugaz grandeza de la rama verde,
brazo de flor y pedestal de trino.

domingo, 11 de octubre de 2020

EL GRILLO.


Ilustración autor desconocido.


Música porque sí, música vana
como la vana música del grillo;
mi corazón eglógico y sencillo
se ha despertado grillo esta mañana.

¿Es este cielo azul de porcelana?
¿Es una copa de oro el espinillo?
¿O es que en mi nueva condición de grillo
veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!...
Pero no es son de flauta: en un platillo
de vibrante cristal de a dos desgrana

gotas de agua sonora. ¿Qué sencillo
es a quién tiene corazón de grillo
interpretar la vida esta mañana!

viernes, 4 de septiembre de 2015

YO QUISIERA UNA SOMBRA.







Yo quisiera una sombra que no fuera la mía,

la de una antigua espada, la de un fino cristal,

la del pájaro en vuelo o la nube borrosa.

Una sombra, otra sombra, para verla pasar.



Otra voz que no fuera esta voz que traduce

hace más de treinta años el rumor de mi mar,

una voz de campanas o de ríos llorosos…

Otra voz de otro acento para oírla cantar.



Y quisiera los sueños que no soñaré nunca,

la angustia que mi alma no sentirá jamás,

el terror de las fieras en la selva sombría,

la alegría radiosa de la alondra solar.



De ese desconocido que ha cruzado la plaza

los recuerdos más tristes quisiera recordar.

Llenarme de otras vidas, otra luz, otras muertes…

¡No ser este hombre solo frente a la eternidad!