Mostrando entradas con la etiqueta Cayo Valerio Catulo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cayo Valerio Catulo. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de enero de 2025

POEMA 50.

Ilustración autor desconocido.
 
-Cayo Valerio Catulo-
 
Ayer, desocupados, estuvimos
largo tiempo en mi casa distrayéndonos
en escribir, tal como corresponde,
Licinio, a los que somos refinados.
Medíamos los dos nuestros versitos
con este o aquel ritmo, respondiendo
uno al otro y jugando entre las risas
y el vino. Desde entonces me quedé
inflamado, Licinio, por tu hechizo
y tu humor. Ya ni gozo la comida,
pobre de mí, ni el sueño me permite
cerrar en paz los ojos, sino que
me revuelvo en la cama cerrilmente
enardecido y solo deseando
que llegue el día para hablar contigo
y estar juntos los dos. Hasta que al fin,
agotados mis miembros por la brega,
cayeron en la cama semimuertos,
y después te escribí, feliz amigo,
este poema para que te enteres
mejor de mi dolor. Ahora no oses
despreciar, te lo ruego, estas mis súplicas,
no vaya a ser que Némesis, vengándome,
te imponga su castigo: es una diosa
feroz y has de guardarte de ofenderla.

domingo, 29 de septiembre de 2024

ROBO DE UN BESO.

 
Ilustración autor desconocido.

 
Juvencio, te robé un furtivo beso
-a ti, que eres de miel-
aún más dulce
que la ambrosía dulce.
Pero no lo hice impunemente:
recuerdo haber quedado más de una hora
crucificado en alta cruz, y haber
tratado con gran llanto de borrar
un poquito tu áspera crueldad.
En cuanto te besé, tus parvos labios,
mojados por gotas incontables,
te limpiaste con todos tus deditos,
no fuera a contagiarte mi boca, como si fuera
la sucia saliva de una puta infectada.
Además, me has entregado, desgraciado de mí,
al cruel Amor para que de ambrosía aquel beso
se convirtiera en más amargo que el amargo eléboro.
Así que, si éste es el castigo que das
a mi desgraciado amor
ya nunca más robaré tus besos.