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viernes, 21 de julio de 2023

LAS PACES.

 
 
Lleguemos a un acuerdo, poema.
Ya no te forzaré a decir lo que no quieres
ni tú te resistirás tanto a lo que deseo.
Hemos forcejeado mucho.
¿Para qué este empeño en hacerte a mi imagen
cuando sabes cosas que no sospecho?
Líbrate ya de mí.
Huye sin mirar atrás.
Sálvate antes de que sea tarde.
Pues siempre me rebasas,
sabes decir lo que te impulsa
y yo no,
porque eres más que tú mismo,
y yo sólo soy el que trata de reconocerse en ti.
Tengo la extensión de mi deseo
y tú no tienes ninguno,
sólo avanzas hacia donde te diriges
sin mirar la mano que mueves
y cree poseerte cuando te siente brotar de ella
como una sustancia que se erige.
Imponle tu curso al que escribe, él
sólo sabe ocultarse,
cubrir la novedad, empobrecerse.
Lo que muestra es una reiteración
cansada.
Poema,
apártame de ti.
 

domingo, 23 de enero de 2022

UNA TARDE CON LLUVIA.

 

-Juan Álvarez

Una tarde con lluvia no puede ser un día más,
es un gesto, un suspiro, recuerdos.
ruinas del pasado olvidadas por la historia.

Es un amor de aquellos, como moja la lluvia,
cuando es nueva y va de pasada: bravos chorros
primero, después fluctuantes lamentos.

La lluvia no es sólo agua; es gris, es ese
olor que despide la sierra, la tierra húmeda.
Es paz que delira; patíbulo de la alegría.

Y si hay un silbido de por medio,
en una lluvia de otoño, para qué más pedir,
basta sufrir y sonreír a la emboscada.

Por lo menos, mis lluvias son así.
Mis lluvias de estas tardes que no olvido.
¡Mis lluvias!, mi alegría gris.



 

domingo, 28 de noviembre de 2021

ARENGA DE LAS MANOS.

 
 
Estas  manos vencidas, humilladas
por el impúdico jornal del llanto;
inevitables manos enredadas
en la madeja gris del desencanto;

truncas, inermes manos desasidas,
reñidas, arrastradas por el suelo;
manos a ciegas, por doquier tendidas
a qué improbables dádivas del cielo;

estas manos, proclamo, un día habrán
de retoñar bajo la lluvia airada
como un brote pugnaz de oscuras rosas

para quitar la vida o dar el pan,
para afilar el cálamo o la espada.
¡Prontas, valientes manos prodigiosas!