domingo, 22 de julio de 2012

EL BAÑO DE SOL.


Hace tiempo que  leí este poema en un libro de poesía infantil, allá en mi temprana juventud. Hoy por casualidad he dado con él, recordando aquella entrañable niñez. Muy tierno, me ha dado un sentimiento de tranquilidad infantil. Muy propio para esta época. 

El sol quería bañarse
Porque tenía calor.
Levaba el calor por dentro,
La Luna se lo advirtió;
Pero el Sol no le hizo caso,
Ni siquiera la escuchó,
Porque el calor que tenía
Le quitaba la razón,
Y hacia el caer de la tarde
Se tiró al mar y se ahogó.
Al ver que se ahogaba el pobre,
El cielo se obscureció,
Las estrellitas lloraban
Lágrimas de compasión;
Negro todo el mar se puso
De tristeza que le dio.

Sólo la luna en el cielo
muy serena se quedó.
“No os asustéis –les decía-,
Que no hemos perdido al Sol.
Mañana de mañanita
Saldrá por otro rincón,
Más fresco que una lechuga
Con el baño que se dio”.

A la mañana siguiente
Sonriente salió el Sol;
El cielo se puso alegre,
El mar, de gozo, bailó,
Las estrellas se reían
Del susto que el Sol les dió;
Y la Luna, satisfecha,
en su cuarto se durmió.

Autor: Salvador de Madariaga.


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