El
autor napolitano recoge leyendas e historias reales de las relaciones entre
padres e hijos. Su libro más personal.
El
escritor italiano mezcla memoria e indagación, es una colección de relatos
unidos por el tema de la paternidad y por la mirada del autor.
Un
libro raro, porque no existe un género que lo contenga. A medias entre el
ensayo y la autobiografía. Los casos que describe son tensos, inspirados en
relaciones reales.
“A tamaño
natural”
es una disección única de una de las relaciones más sagradas y conflictivas
entre seres humanos, las paterno-filiales, en un juego de espejos y reflexiones
que aborda este apasionante tema desde la filosofía, el arte, la religión, la
historia, la mitología.
La
atadura, el nudo, es un tema central en este libro. La imagen de esa soga que
liga, que ata, de maneras muy diversas. Culpa, orgullo, vergüenza, heroísmo,
venganza y acudir a otras no menos rotundas y resonantes como la suplantación,
la consagración, la restitución, la confrontación. Sin embargo, el libro acaba
convirtiéndose en un acto de redención y agradecimiento hacia su progenitor.
Para probar que padre no es quien puede, sino quien quiere.
El
autor parte tanto de una reflexión como de una observación preguntándose por
qué.
El
detonante de este compendio de narraciones, a veces cuento o relato, a veces
puras reflexiones.
Es
un libro en el que aparecen, con mayor o
menor amplitud, muchos de los temas que perimetran o configuran el territorio
narrativo de Erri De Luca.
Esto
lo cuenta en este libro, escrito con una belleza extrema, capaz de ir a la raíz
de las cosas, de sobrecogernos con una prosa que es ya seña de identidad del
autor: poética, concentrada, combativa y afilada cuando tiene que serlo. Con
una escritura de palabras que son densas, oportunas, de aire y de sonido.
En
este libro, cada protagonista, es una semilla que se ramifica y comparte
páginas a través de Abraham e Isaac, Changall con su padre, Aldolf Eichman
visto a través de los ojos de su hija cuando el pasado de su padre o la propia
del escritor italiano con su progenitor. Hasta la más central de todas: la de
Jesús con su propio padre.
Detrás
de cada uno de ellos, hay un personaje inequívocamente singular: los afectos y
los sentimientos. Desde el rechazo y la ingratitud, pasando por el aprendizaje,
el reconocimiento y la aceptación.
La
novela se transforma en una búsqueda, al dibujar a cada protagonista, mediante
breves pinceladas.

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