sábado, 8 de julio de 2017

A LA ESPERANZA.



 

Yo sé que eres un ave fugitiva,
Un pez dorado que en las ondas juega,
Una nube del alba que despliega
Su miraje de rosa y me cautiva.

Sé que eres flor que la niñez cultiva
Y el hombre con sus lágrimas la riega,
Sombra del porvenir que nunca llega,
Bella a los ojos, y a la mano esquiva.

Yo sé que eres la estrella de la tarde
Que ve el anciano entre celajes de oro,
Cual postrera ilusión de su alma, bella.

Y aunque tu luz para mis ojos no arde,
Engáñame ¡oh mentira! Yo te adoro,
Ave o pez, sombra o flor, nube o estrella.

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Qué hermosas palabras, antes no comprendía, no le daba la oportunidad a la poesía, pensaba que debía esforzarme demasiado para comprenderla. Desde que estoy en Blogger he empezado a leerla, y lo cual agradezco demasiado; fue hermosa esta poesía, amé la parte 'Y aunque tu luz para mis ojos no arde, engáñame ¡Oh mentira!', espero seguir encontrando más entradas así.

    ¡Un saludo!

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