sábado, 12 de julio de 2014

AMOR Y CARACOLES.



 

 El día que tú quieras
 me llamas y nos despedimos un poquito
 compartimos el portal y nos hacemos
 un nudo en la garganta,
 uno de esos nudos que te dejan sin habla
 de los que llenan el cuerpo de viernes y caracoles,
 o si lo prefieres nos confiamos un secreto
 y la pasión por Nicaragua,
 el misterio de las 39 rosas rojas
 y ese color que nunca tuvo la tristeza.
 El día que tú quieras
 me atas a la cama y nos despedimos
 de lo poéticamente correcto
 y en lugar de escribir versos nos tatuamos un delirio
 o dejamos pasar el tiempo
 y reventamos de utopía
 este momento de carne, sudor y risas.
 El día que tú quieras
 mientras alguien intenta explicar este poema
 nos casamos con la vida y engañamos al mundo
 como el mundo engaña al hombre
 y el hombre a los caracoles.

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