Muerte, ¿qué quieres de mí?
¿Por qué juegas así?
Ya atravesé mi camino
Sabes todo sobre mí.
Puedes llevarme contigo.
Aquí me tienes, listo para ti.
A mí me basta con el anhelo
de verte una vez.
A mí me basta, inclinado
sobre el abismo desesperado,
con el placer de que tal día
por siempre desapareceré.

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