domingo, 28 de mayo de 2023

CANCIÓN DE AMOR.


-Rafael Alberti-
 
Amor, deja que me vaya,
déjame morir, amor.
Tú eres el mar y la playa.
Amor.
Amor, déjame la vida,
no dejes que muera, amor.
Tú eres mi luz escondida.
Amor.
Amor, déjame quererte.
Abre las fuentes, amor.
Mis labios quieren beberte.
Amor.
Amor, está anocheciendo.
Duermen las flores, amor,
y tú estás amaneciendo.
Amor.
 

sábado, 27 de mayo de 2023

POEMA DE LA DESPEDIDA.

 
-José Ángel Buesa-
 
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
 
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
 
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
 
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

viernes, 26 de mayo de 2023

RARO.

 

Cuentan historias acerca de mí
Como su supieran quién soy.
Dicen que hablo con el viento
Al menos en eso,
Les doy la razón.

Pero también me llaman raro
Y ese título no es evidente.
Pues solamente soy humano
Y es nuestra naturaleza,
Que seamos diferentes.
 

domingo, 21 de mayo de 2023

LA ROSA LLORA SU PENA.


La rosa llora su pena
A orillas de la laguna
Toda vestida de negro
Más solita que la una
Toda vestida de negro
Más solita que la una.
 
De Huelva vino un Jinete
Con los ojos de aceituna
La rosa sigue llorando
Bajo la luz de la luna.
 
Y atravesando los montes
Llega un mozo de Lucena
La rosa sigue llorando
No hay pena como mi pena
Ay, pena, ay, pena,
Pena, pena, ay, Dios mío, ay, qué pena.
 
Mira lo que son las cosas
Mira lo que son las cosas
Por mor de un cariño ciego
Se está muriendo una rosa.
 
Le duele el talle de hermosa
Pero vestidita de negro
Pero vestidita de negro
Ay, de negro, parece una Dolorosa.
 

sábado, 20 de mayo de 2023

TRES TRISTES TIGRES.

Ilustración autor desconocido.
 
 
Tres tristes tigres magníficos y mansos
tiene el oro de los trigales en la piel
y la sombra de los troncos de la selva.
Los tres triscan las trenzas doradas
de las espigas. Los tres caminan atribulados.
¿En dónde estriba la razón de si tristeza?
Tres tristes tigres mansos, magníficos
se arrastran en tes palabras,
tres, que nos traban la lengua.
En las espigas llora el rocío,
los trigales el cierzo dobla.
Tronos del trueno tragan sus lágrimas.
Tristes tigres, tres, para que no sollocen,
pintaré en la cara de la luna la sonrisa
de un payaso. Luego les haré cosquillas
en el lomo y las orejas, con espigas;
les confiaré que las nubes son plumas
del ganso gordo del sol de las tardes.
Tigres, no tristes, en el lecho de los trigales...
 

viernes, 19 de mayo de 2023

OJOS.



Ojos negros o azules, ojos amados, bellos;
ojos innumerables que iluminó la aurora,
yacen hoy en las tumbas, extintos, sin destellos.
Y aún asciende el sol que los cielos enflora.

Noches de más dulzura que los días más rubios
de aquellos infinitos ojos se constelaron...
Aún dan los luceros sus dorados efluvios;
y ha tiempo aquellos ojos de sombra se colmaron.

¡Oh Dios! ¿Cómo pudieron morir esas pupilas,
de toda dulcedumbre vividos manantiales?
¿Espejo de qué rostros son sus ondas tranquilas?
¿A qué mundos ignotos se vuelven sus fanales?

Lo mismo que de astros ha tiempo fenecidos
pervive el alma lumbre por el éter cruzado
los ojos adorados, en la muerte sumidos
siguen desde su sombra la nuestra iluminando.

domingo, 14 de mayo de 2023

HABITACIONES PRESTADAS.


-Felipe Benítez Reyes-
 
Era un sonar de llaves indecisas.
Un ruido profundo de ascensores;
inquietados huéspedes de aquellos edificios
de la periferia, dorados por la tarde.
Era buscar a ciegas
interruptores de luz, como quien busca
en esas bibliotecas truculentas
el secreto resorte
que conduce a la cámara privada,
al sitio inconfesable. Era el olor
de sábanas extrañas, y el olor
desconsolado de los cuartos
de huéspedes, con libros y revistas
de desecho. Era
vestirse con el frío. Salir de allí
de nuevo como extraños.
Más unidos, en fin, por una sombra.
El amor tiene ahora en el recuerdo
olor a cuartos húmedos
y el sonido furtivo de una puerta al abrirse.