lunes, 18 de marzo de 2024

LOS INOCENTES. María Oruña.

Regresa María Oruña con la sexta novela “Los inocentes”, una nueva entrega de la saga “Puerto escondido”.
 
SINOPSIS: Faltan dos semanas para la boda de la teniente Valentina Redondo y Oliver Gordon. En plenos preparativos, los sorprende la noticia de un atentado masivo en el Templo del Agua del famoso balneario cántabro de Puente Viesgo.
Las instalaciones del idílico paraíso de agua estaban ocupadas por un grupo de empresarios, y todo apunta a que la masacre ha sido perpetrada con una peligrosísima arma química. Valentina tendrá que cooperar con el ejército y con un equipo de la UCO para resolver el crimen.
Pronto descubrirán que un cerebro hábil y cruel ha puesto en marcha una maquinaria infalible, ejecutando cada uno de sus movimientos con extraordinaria frialdad, en un claro desafío a la inteligencia y a las habilidades deductivas de Valentina y del propio lector. La teniente Redondo llegará a dudar de los pasos que debe seguir, porque las sospechas no tardarán en recaer sobre alguien que jamás ha visto pero que, en el fondo, siente que conoce. El peligro es un latido que no se extingue nunca.
 
 
 
Sigo a María Oruña desde sus inicios y es raro que con cada nueva novela que publica no tenga un hueco en este blog. Una escritora que se ha ido haciendo una gran legión de seguidores.
Como no podía ser de otra manera, en “Los inocentes”, Valentina Redondo, teniente de la Guardia Civil de Cantabria y su equipo deberán enfrentarse a un crimen masivo e inexplicable que tiene lugar en el Gran hotel balneario de Puente Viesgo. Una reunión social de empresarios del sector inmobiliario acabará con cuatro víctimas. Nadie ha reivindicado este crimen indiscriminado en un entorno idílico. Esta es la prometedora y original premisa, la investigación de este desafiante rompecabezas, un ataque orquestado al milímetro y ejecutado a la perfección, será el lienzo que pondrá en jaque a la teniente especialmente a nivel personal a dos semanas de su boda. Este nuevo misterio de la escritora gallega recorre los paisajes de Cantabria como si de un manto negro se tratara.
La autora os permitirá conocer de la propia mano del asesino sus modus operandi y su historia personal, lo que hará que el lector se acerque a este criminal de forma más íntima conociendo sus reflexiones. A partir de ese momento, el lector comenzará a leer de forma paralela la trama y la pauta del asesino junto con la investigación por lo que, en todo momento, el lector tendrá más detalles y conocimiento sobre el atentado que la propia teniente Redondo.
Una trama de gases nucleares, de destrucción masiva, lucha de poderes, empresas fantasmas; un crimen por el poder, la crudeza de la naturaleza humana.
Maria Oruña, piano piano, novela tras novela, se está convirtiendo en la nueva reina del noir español.
 
Cada nueva novela de Oruña es un juego de ingenio al que se suman nuevos adeptos.
Cada uno de sus libros tiene un carácter individual, único. Solo perduran los personajes y el ambiente de misterio, género en el que más cómoda se siente. Los demás, son originalidades nuevas.
Vuelve con los ingredientes clásicos y algunos nuevos logrando crear una trama más sólida y cautivante, más adictiva. A medida que avanza, se despliegan pistas y enigmas que desafían tanto a los personajes como al propio lector. La autora teje una red de misterio y suspense en la que cada detalle cuenta y cada personaje podría ser un sospechoso. Un argumento bien hilvanado y ágil donde el lector encontrará conforme cómo evoluciona la investigación policial hacia un final trepidante.
Alternando entre la tercera persona para seguir a Valentina y sus compañeros y capítulos en primera persona que os permitirá conocer el punto de vista del misterioso antagonista.
Con un lenguaje sencillo y una prosa cuidada y elegante, “Los inocentes” es una lectura fluida y agradable, sin saltos temporales, ni giros lingüísticos difíciles de digerir. El interés de la trama mantendrá prendida la atención del lector.
Enigmas, claves de conducta delictiva, estudio psicológico de las personalidades y claves de la investigación son las patas sobre las que se asientan esta obra que bucean en la intriga y el misterio para crear argumentos que entretienen y ayudan a pasar un agradable tiempo devorando páginas sin control.
 
Cuida, como ya hizo en las entregas anteriores, que su novela no desnude misterios ya escritos. E incluso en la parte personal, en la que los personajes avanzan en el tiempo, Oruña prefiere moverlos en claroscuros a seguir un esquema lineal que reste el interés de quienes comienzan por este título.
Los personajes son viejos conocidos a los que habéis visto crecer a lo largo de las seis novelas. Valentina Redondo es la protagonista compleja y carismática, que aparenta estar bien por fuera, pero por dentro tiene la carne casida a base de cicatrices. El crimen la llevará a recuerdos de otros tiempos; tendrá que enfrentarse a su pasado más temido y oscuro; volverá abrir heridas que pensaba que estarían cicatrizadas, pero no podrán estarlo jamás, pues cada día su cuerpo se lo recordará y luchará con un esfuerzo sobrehumano para no hundirse en el abismo. Ha sido inevitable que sus instintos de venganza se encendieran. En cuanto al resto de personajes que la rodean, desde su prometido Oliver, tan inglés y tan bonachón, hasta los miembros del equipo, aportarán una variedad de perspectivas que enriquecen la trama. Como no podía ser de otra manera el capitán Caruso, el subteniente Santiago Sabadelle, el agente Zubizarreta, la agente Marta Torres y el equipo de la doctora Clara Mújica, con la que seguiréis conociendo los intríngulis de la anatomía humana y así hasta un plantel de investigadores de la UCO, la UME, EDOA, SECRIM, LABIR y un sinfín de organismos a los que conoceréis por sus siglas. Como protagonista complementario al principal recupera el sicario “El estudiante”.
Oruña tiene mucho cuidado a la hora de perfilar los personajes, dejando siempre un espacio a la duda en cada uno de ellos. Llegará un momento en el que dudaréis de todos. Se despliega de este modo una gran tela de araña de la que nadie parece escapar, y en lo que se aprecia el cuidado que ha tenido la autora a la hora de colocar cada palabras.
Cada personaje vive vigilando los suyos, mirando al frente convirtiendo cada vida en una novela negra propia que la autora ha sabido manejar y cuyos hilos entreteje con sumo cuidado.
Y de nuevo vuelve a desplegar la maquinaria literaria en Cantabria, sin descuidar la ambientación evocadora, inmersiva e inquietante a la que os tiene acostumbrados.
 
Seguro que poco tengo que deciros para que continuéis leyéndola, a los que todavía no habéis disfrutado de sus historias os animo desde este momento a que leáis “Los inocente”.
 

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